DICCIONARIO MÉDICO
Citómetro de flujo
El citómetro de flujo es el instrumento de laboratorio utilizado para realizar la citometría de flujo. Integra un sistema fluídico que alinea las células en fila india, uno o varios láseres que las iluminan individualmente y un conjunto de detectores ópticos que recogen las señales de dispersión de luz y fluorescencia. Un procesador electrónico convierte esas señales en datos cuantificables. El citómetro de flujo es la herramienta que hace posible la citometría de flujo como técnica de análisis celular. Su nombre combina el griego κύτος (kýtos, 'célula') y μέτρον (métron, 'medida') con el sustantivo «flujo», del latín fluxus. Traducido literalmente: «medidor de células en corriente». El equipo consta de tres subsistemas que trabajan de forma coordinada. El subsistema fluídico se encarga de inyectar la muestra en una corriente envolvente de líquido (denominada sheath fluid) que estrecha el flujo hasta que las células circulan alineadas de una en una. Este mecanismo, conocido como enfoque hidrodinámico, es lo que garantiza que cada célula pase individualmente por la zona donde incide el láser. El subsistema óptico incluye la fuente de excitación (uno o varios láseres de longitudes de onda distintas) y la óptica de recogida: espejos dicroicos y filtros que separan las emisiones de fluorescencia según su longitud de onda y las dirigen a detectores fotomultiplicadores (PMT) o, en equipos más recientes, a detectores de avalancha (APD). Cada detector registra la intensidad de una señal concreta. El subsistema electrónico digitaliza las señales, las amplifica y las envía a un ordenador que las almacena y las representa gráficamente. El software de análisis permite delimitar poblaciones celulares mediante regiones de selección (gates) y cuantificar la proporción de células que cumplen determinados criterios de tamaño, granularidad y expresión de marcadores. Existen dos categorías principales de citómetros de flujo. Los analizadores miden y registran las propiedades de cada célula, pero no las separan físicamente; son los más frecuentes en laboratorios clínicos hospitalarios. Los clasificadores (en inglés, cell sorters) añaden la capacidad de separar las células de interés del resto de la muestra: el flujo se fragmenta en gotas individuales que reciben una carga eléctrica y son desviadas hacia recipientes de recogida, una tecnología que deriva del primer separador construido por Mack Fulwyler en 1965. Los clasificadores se emplean sobre todo en investigación y en protocolos que requieren obtener poblaciones celulares purificadas para cultivo o análisis posterior. Del griego κύτος (kýtos, 'célula') y μέτρον (métron, 'medida'). Un citómetro es, literalmente, un «medidor de células». Cuando se le añade «de flujo», se especifica que las células se miden mientras circulan en una corriente líquida. No. Los contadores hematológicos automatizados, que producen el hemograma, emplean principios citométricos (impedancia, dispersión de luz), pero son equipos diseñados específicamente para el recuento y la clasificación diferencial de las células sanguíneas. El citómetro de flujo tiene un alcance mucho más amplio y permite identificar marcadores de superficie e intracelulares mediante fluorescencia, algo que los contadores hematológicos convencionales no hacen. Sí, siempre que las células estén en suspensión. Sangre periférica y médula ósea son las muestras más habituales, pero también se analizan líquidos biológicos (pleural, ascítico, cefalorraquídeo) y tejidos sólidos previamente disgregados en una suspensión celular. Si desea profundizar en conceptos asociados al citómetro de flujo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un citómetro de flujo
Tipos de citómetros
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «citómetro»?
¿Es lo mismo un citómetro de flujo que un contador hematológico?
¿Se puede usar en cualquier tipo de muestra?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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