DICCIONARIO MÉDICO

Cistitis intersticial

La cistitis intersticial, también denominada síndrome de vejiga dolorosa, es una inflamación crónica de la vejiga urinaria que no obedece a una causa infecciosa. Se caracteriza por dolor vesical o pélvico persistente acompañado de aumento en la frecuencia miccional. Afecta de forma predominante a mujeres y su etiología sigue sin estar completamente esclarecida.

Qué es la cistitis intersticial

Bajo el nombre de cistitis intersticial se agrupa un cuadro clínico crónico que cursa con dolor, presión o molestia referida a la vejiga, necesidad urgente de orinar y aumento de la frecuencia miccional, todo ello sin que se identifique infección bacteriana ni otra causa reconocible. La denominación recoge dos raíces griegas: κύστις (kýstis, "vejiga") e -ιτις (-itis, "inflamación"), a las que se añade el adjetivo latino interstitialis, que alude a la localización del proceso inflamatorio en las capas profundas de la pared vesical, más allá de la mucosa superficial.

Conviene aclarar un punto terminológico que genera confusión frecuente. La Sociedad Internacional de Continencia y la Asociación Europea de Urología recomiendan desde hace años el término "síndrome de vejiga dolorosa" para los casos en los que no se objetivan lesiones específicas en la cistoscopia, reservando "cistitis intersticial" para los que sí presentan las llamadas lesiones de Hunner. En la práctica, ambas expresiones se siguen utilizando de forma intercambiable.

Alexander Skene, Guy Hunner y un siglo de confusión diagnóstica

En 1887, el ginecólogo Alexander Skene describió una enfermedad vesical crónica con destrucción de la mucosa y afectación de la pared muscular a la que dio el nombre de cistitis intersticial. La entidad quedó en un limbo clínico durante décadas. No fue hasta 1915 cuando Guy LeRoy Hunner, ginecólogo del Johns Hopkins Hospital, presentó ante la Boston Medical Society una serie de casos con úlceras vesicales características que hoy llevan su nombre. Esas lesiones (zonas mucosas enrojecidas con pequeños vasos irradiando hacia una cicatriz central) se convirtieron durante mucho tiempo en el criterio diagnóstico de referencia, aunque solo aparecen en un 5-20 % de los pacientes.

Desde entonces, la nomenclatura ha cambiado: se prefiere hablar de "lesiones de Hunner" en lugar de "úlceras", puesto que histológicamente no son úlceras verdaderas. Ese matiz, aparentemente menor, refleja un problema de fondo: la entidad se ha definido y redefinido varias veces sin que exista aún una prueba diagnóstica concluyente.

Mecanismos propuestos

Se desconoce la causa exacta. La hipótesis más aceptada apunta a un defecto en la capa de glucosaminoglicanos que recubre el urotelio. Cuando esa barrera protectora se deteriora, sustancias presentes en la orina (el potasio, entre otras) pueden penetrar en las capas profundas de la pared vesical e irritar las terminaciones nerviosas y los mastocitos del intersticio. El resultado es un ciclo de inflamación neurógena que se autoperpetúa.

Otras líneas de investigación han explorado un componente autoinmune, dado que la cistitis intersticial se asocia con frecuencia a fibromialgia, síndrome de intestino irritable y lupus. También se ha planteado un origen neurogénico, con sensibilización central del dolor. Ninguna de estas hipótesis, por separado, explica el cuadro completo, lo que sugiere que la etiopatogenia es multifactorial.

Epidemiología y perfil del paciente

Aproximadamente el 90 % de los casos se diagnostican en mujeres. Datos del NIDDK (Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos) estiman que la afección puede afectar a entre 3 y 8 millones de mujeres y entre 1 y 4 millones de varones solo en ese país. En Europa, la prevalencia estimada por Orphanet oscila entre 1 de cada 200 y 1 de cada 2 000 mujeres. La enfermedad puede aparecer a cualquier edad, aunque la mayoría de los diagnósticos se establecen entre los 30 y los 50 años.

Diferenciación con la cistitis bacteriana

La confusión entre cistitis intersticial y cistitis inespecífica o infecciones urinarias de repetición es habitual y retrasa el diagnóstico una media de cinco a diez años, según algunas series. Hay varios rasgos que las separan. En la cistitis bacteriana, el urocultivo identifica el germen y el cuadro se resuelve con antibióticos. En la cistitis intersticial, los cultivos son sistemáticamente negativos y los antibióticos no producen mejoría. El dolor vesical que empeora al llenarse la vejiga y mejora transitoriamente tras la micción es más propio de la forma intersticial. La cronicidad del proceso (meses o años de evolución) también la distingue de los episodios agudos habituales.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre "cistitis intersticial"?

Lo acuñó Alexander Skene en 1887. El adjetivo "intersticial" se eligió porque la inflamación afecta a las capas profundas (el intersticio) de la pared vesical, no solo a la mucosa superficial como ocurre en una cistitis bacteriana corriente.

¿Es lo mismo cistitis intersticial que síndrome de vejiga dolorosa?

En la práctica, muchos profesionales usan ambos términos como sinónimos. Estrictamente, las guías europeas reservan "cistitis intersticial" para los casos con lesiones de Hunner confirmadas por cistoscopia, y emplean "síndrome de vejiga dolorosa" cuando no se objetivan esas lesiones. La distinción tiene implicaciones prácticas porque el abordaje puede variar según el subtipo.

¿Tiene cura?

No. Hasta la fecha no se dispone de un tratamiento curativo. Sin embargo, el Manual MSD y otras fuentes de referencia coinciden en que hasta el 90 % de los pacientes logran mejoría con distintas combinaciones terapéuticas. El manejo corresponde al urólogo o al uroginecólogo.

¿Qué son las lesiones de Hunner?

Son áreas de mucosa vesical enrojecida con vasos finos que convergen hacia una zona cicatricial central. Las describió Guy Hunner en 1915. Aparecen solo en un 5 a 20 % de los pacientes con cistitis intersticial, pero cuando están presentes orientan el diagnóstico de forma bastante específica. Hoy se prefiere llamarlas "lesiones" en lugar de "úlceras" porque histológicamente no cumplen los criterios clásicos de una úlcera.

Referencias

  1. NIDDK (NIH). Cistitis intersticial (síndrome de vejiga dolorosa): definición y hechos.
  2. MedlinePlus. Cistitis intersticial. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (NIH).
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Cistitis intersticial.
  4. Mayo Clinic. Cistitis intersticial: síntomas y causas.

Consulte también la información clínica sobre la cistitis

Si busca información sobre el abordaje clínico de las infecciones e inflamaciones vesicales, puede consultar la ficha clínica de la cistitis elaborada por el Departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la cistitis intersticial, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Cistitis: inflamación de la vejiga urinaria, habitualmente de causa infecciosa.
  • Cistitis folicular: cistitis crónica con folículos linfoides en la submucosa vesical.
  • Vejiga: órgano membranoso del sistema urinario encargado de almacenar la orina.
  • Disuria: dolor o ardor durante la micción.
  • Polaquiuria: aumento anormal de la frecuencia miccional.
  • Cistoscopia: exploración visual del interior de la vejiga mediante un instrumento óptico.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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