DICCIONARIO MÉDICO
Cistectomía parcial
La cistectomía parcial, también llamada cistectomía segmentaria, es la intervención quirúrgica en la que se reseca una parte de la vejiga urinaria conservando el resto del órgano. Se indica en casos seleccionados de cáncer vesical con invasión muscular cuando el tumor es solitario y de localización favorable. Se trata de una variante conservadora de la cistectomía cuyo objetivo es eliminar el tejido afectado sin sacrificar todo el órgano. El cirujano extirpa la zona de la pared vesical que contiene la lesión junto con un margen de tejido sano y, en algunos casos, realiza una linfadenectomía pélvica complementaria. Al conservarse la mayor parte de la vejiga, el paciente mantiene la capacidad de orinar por la vía natural, lo que constituye la principal ventaja frente a la extirpación completa. Solo una minoría de pacientes con cáncer de vejiga músculo-invasivo son candidatos a esta modalidad. El tumor debe ser único, estar localizado en una región de la pared vesical que permita una resección con márgenes adecuados (con frecuencia la cúpula vesical) y no debe existir carcinoma in situ asociado en otras zonas del urotelio. Cuando estas condiciones se cumplen, los resultados oncológicos pueden ser comparables a los de la cistectomía radical en series bien seleccionadas, con la ventaja de preservar la función miccional. La extirpación de un fragmento de la pared vesical reduce inevitablemente el volumen de la vejiga. Con el tiempo, la musculatura remanente suele adaptarse y recuperar parte de la capacidad funcional, aunque la frecuencia miccional puede aumentar de forma transitoria o, en algunos pacientes, permanente. El seguimiento posterior es riguroso, ya que existe un riesgo no despreciable de recurrencia tumoral en la vejiga remanente, lo que exige cistoscopias periódicas. La cistectomía radical extirpa toda la vejiga, los ganglios linfáticos pélvicos y órganos adyacentes, obligando a construir una derivación urinaria. La parcial conserva la mayor parte del órgano y permite seguir orinando de forma natural. El precio de esa conservación es un criterio de selección muy estricto y un seguimiento endoscópico más intenso. No. Se estima que solo un 5-10 % de los pacientes con carcinoma vesical infiltrante reúnen las condiciones para esta cirugía. La mayoría requieren una cistectomía total. Sí. La recurrencia en la vejiga restante es posible y constituye el principal inconveniente de la técnica. Por eso se requiere un programa de vigilancia con cistoscopia regular tras la intervención. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cistectomía parcial, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cistectomía parcial
Reducción de la capacidad vesical y seguimiento
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de la cistectomía radical?
¿Es una opción frecuente?
¿Puede reaparecer el tumor tras una cistectomía parcial?
Referencias
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