DICCIONARIO MÉDICO
Circunvolución orbitaria
Las circunvoluciones orbitarias son los giros que ocupan la cara inferior del lóbulo frontal del cerebro, apoyada directamente sobre el techo de las órbitas oculares. Esta región, que forma parte de la corteza prefrontal orbitofrontal, participa en la regulación de la conducta social, la valoración de recompensas y el procesamiento del olfato. La cara basal del lóbulo frontal descansa sobre la lámina cribosa del etmoides y el techo orbitario del hueso frontal. Un sistema de surcos con forma de H o de cruz variable (el surco orbitario) subdivide esta superficie en varias circunvoluciones orbitarias: la medial, la anterior, la lateral y la posterior. El surco olfatorio, más medial, separa la circunvolución recta (gyrus rectus) del resto de los giros orbitarios y aloja el tracto olfatorio. El nombre orbitaria obedece a la relación topográfica directa con las órbitas. No tiene raíz griega especial: orbita es voz latina que designa la cavidad ósea del ojo, y por extensión se aplica a la corteza que reposa sobre ella. La corteza orbitofrontal integra información sensorial (sobre todo olfativa y gustativa) con señales emocionales procedentes de la amígdala. Este cruce de datos le permite asignar valor hedónico a los estímulos: algo huele bien, algo sabe mal, una recompensa ha dejado de serlo. El neurólogo António Damásio vinculó la corteza orbitofrontal con la hipótesis del marcador somático, según la cual las emociones guían la toma de decisiones cotidiana y una lesión aquí produce una alteración sutil pero devastadora del juicio social. El caso clásico que ilustra esta función es el de Phineas Gage (1848): una barra de hierro que le atravesó la base del lóbulo frontal le dejó con capacidades intelectuales aparentemente intactas pero con un cambio profundo de personalidad. Se volvió impulsivo, irreverente, incapaz de mantener un plan a medio plazo. El caso se ha reevaluado muchas veces, pero sigue siendo la referencia histórica para entender el papel de esta zona en la regulación de la conducta. Porque se asienta sobre las órbitas oculares. La base del lóbulo frontal reposa directamente sobre el techo óseo de las cavidades orbitarias del cráneo. El surco olfatorio, que recorre la cara inferior del lóbulo frontal, aloja el bulbo y el tracto olfatorios. La corteza orbitofrontal recibe proyecciones olfatorias y es una de las pocas áreas corticales que procesan olores de forma consciente, asociándolos con recuerdos y emociones. No de forma convencional. Los tests de inteligencia estándar pueden arrojar resultados normales. Lo que se altera es la capacidad de utilizar la información emocional para guiar decisiones sociales: el paciente sabe qué debería hacer pero no "siente" las consecuencias, lo que conduce a conductas impulsivas o socialmente inapropiadas. Puede consultar también:Qué son las circunvoluciones orbitarias
Funciones de la corteza orbitofrontal
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama circunvolución orbitaria?
¿Qué relación tiene con el olfato?
¿Las lesiones orbitofrontales afectan a la inteligencia?
Referencias
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