DICCIONARIO MÉDICO
Cíclope
En teratología, se denomina cíclope al individuo que nace con un único globo ocular, o con dos globos parcialmente fusionados, situado en la línea media facial. El término procede de los Κύκλωπες (Kýklōpes) de la mitología griega, gigantes de un solo ojo. La malformación que presenta el individuo ciclópico recibe el nombre de ciclopía. Fuera del ámbito literario, la palabra cíclope tiene un uso técnico bien delimitado en embriología y teratología: designa al feto o recién nacido que presenta una sola órbita central con un globo ocular único o parcialmente dividido. No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de la descripción del individuo afectado por ciclopía, la malformación congénita ligada al grado extremo de holoprosencefalia alobar. La etimología es directa. Del griego κύκλος (kýklos, «círculo», «rueda») y ὤψ (ōps, «ojo», «rostro»), la palabra significaba originalmente «el de ojo redondo». Homero fue el primero en fijar la imagen en la Odisea: Polifemo, hijo de Poseidón, habitaba una cueva en Sicilia y devoraba a los compañeros de Ulises hasta que este le cegó el único ojo con una estaca encendida. Hesíodo, por su parte, describió a Brontes, Estéropes y Arges como forjadores de los rayos de Zeus. La palabra pasó al latín como cyclops, cyclōpis, y de ahí al español. Que la mitología griega contuviera relatos sobre seres de un solo ojo no es una coincidencia biológica, pero sí existe una hipótesis recurrente entre paleontólogos y antropólogos: los cráneos de elefantes enanos del Pleistoceno, frecuentes en las islas mediterráneas, presentan una gran cavidad nasal central que pudo confundirse con una órbita ocular única. Otheinrich Abel propuso esta idea en 1914 y, con todos los matices que merece una conjetura paleontológica, sigue citándose como explicación plausible del origen del mito. Sea cual sea la raíz del relato homérico, la teratología del siglo XIX adoptó el término para nombrar a los fetos con fusión orbitaria. La malformación había sido observada durante siglos en animales (terneros, ovejas, cerdos) y, ocasionalmente, en humanos. Isidore Geoffroy Saint-Hilaire, en su tratado de teratología de 1832-1836, sistematizó las malformaciones craneofaciales y reservó la denominación «cyclocéphale» para este tipo de anomalía. Del griego Κύκλωψ (Kýklōps), compuesto de κύκλος (kýklos, «círculo») y ὤψ (ōps, «ojo»). Se traduce como «el de ojo circular» o «el de ojo redondo». Homero inmortalizó a Polifemo en el canto IX de la Odisea, y esa imagen de un ser con un solo ojo pasó a la terminología médica para nombrar al individuo que nace con esa malformación. Estrictamente, no. Cíclope designa al individuo afectado; ciclopía nombra la malformación. La distinción es análoga a la que existe entre «diabético» y «diabetes». En la práctica, la entrada del diccionario dedicada a la ciclopía desarrolla con detalle el mecanismo embriológico, la etiología y la clasificación de esta malformación. Sí, aunque la ciclopía es muy infrecuente: aproximadamente 1 caso por cada 100.000 nacimientos. La mayoría no llegan a término. Varios museos de anatomía conservan especímenes históricos, como el Museo Vrolik de Ámsterdam. Si desea profundizar en conceptos asociados al término cíclope, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un cíclope en medicina
Del mito a la teratología
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cíclope?
¿Es lo mismo cíclope que ciclopía?
¿Se han documentado cíclopes humanos?
Referencias
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