DICCIONARIO MÉDICO
Cicatriz en trap-door
La cicatriz trap door (literalmente, «trampilla») es una deformidad cicatricial caracterizada por el abombamiento del tejido contenido dentro de una cicatriz de trazado semicircular, en U o en C. Recibe también los nombres de efecto trap door, deformidad en trampilla o efecto acerico (pincushion effect). Se observa con mayor frecuencia tras la reconstrucción con colgajos cutáneos de la región facial, especialmente en el área nasolabial. El término trap door procede de la cirugía plástica anglosajona y alude a la imagen de una trampilla que se abomba por encima del plano del suelo. En la deformidad, el segmento de piel rodeado por la cicatriz curva se eleva y adquiere un aspecto almohadillado o globuloso que contrasta con la superficie plana del tejido circundante. El resultado visual es una prominencia palpable, a veces con un ligero cambio de coloración, que puede resultar estéticamente desfigurante cuando afecta a zonas expuestas de la cara. Koranda y Webster describieron en 1985 el mecanismo del efecto trap door en colgajos nasolabiales y concluyeron que la contractura de la cicatriz periférica es la causa predominante. Al contraerse, la cicatriz curva actúa como un cinturón que comprime el tejido que encierra, empujándolo hacia arriba. A este mecanismo se suman el edema linfático crónico por interrupción del drenaje en la zona y, en algunos casos, la presencia de grasa subcutánea redundante bajo el colgajo. La deformidad suele aparecer entre tres y seis semanas después de la intervención, aunque en algunos casos se manifiesta de forma más tardía. Es más frecuente en colgajos de trasposición utilizados tras la cirugía de Mohs para tumores cutáneos de la nariz, la mejilla y la región periorbitaria. No todas las cicatrices curvas desarrollan el efecto: los colgajos cuyos bordes siguen las líneas de tensión de la piel relajada (relaxed skin tension lines, RSTL) tienen menor riesgo. También puede producirse tras heridas traumáticas con trayecto curvilíneo, como las laceraciones semicirculares de la frente o la mejilla en accidentes de tráfico. En este caso el abombamiento aparece durante la maduración de la cicatrización, conforme la contractura del borde curvo de la cicatriz tracciona el colgajo central. Significa «trampilla». La expresión describe la imagen de un segmento de tejido que se abomba dentro de una cicatriz curva, como una trampilla que se levanta del suelo. Se usa indistintamente con pincushion effect (efecto acerico), porque la deformidad recuerda también a un alfiletero acolchado. Depende. En algunos casos leves, el abombamiento puede mejorar parcialmente con el tiempo al completarse la fase de remodelación del colágeno. Sin embargo, la contractura cicatricial no suele resolverse de forma espontánea, y la mayoría de los pacientes con deformidad significativa requieren corrección. Porque la cara es la localización más habitual de los colgajos cutáneos de trasposición, especialmente tras la extirpación de tumores de piel. La abundancia de tejido subcutáneo en la mejilla y la región nasolabial, combinada con cicatrices curvas, crea las condiciones ideales para el abombamiento. Ausín describió ya en 1964, en el I Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, las dificultades del manejo de esta deformidad. Si desea ampliar información, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cicatriz trap door
Contexto clínico
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «trap door» en este contexto?
¿La cicatriz trap door se corrige sola?
¿Por qué aparece sobre todo en la cara?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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