DICCIONARIO MÉDICO
CD2
CD2 es una glucoproteína de la superficie de los linfocitos T y de las células NK que interviene en la adhesión celular y en la coestimulación durante la respuesta inmunitaria. Se conoce también como LFA-2 (lymphocyte function-associated antigen 2) y como receptor E, denominación que procede de su capacidad para unirse a eritrocitos de carnero. CD2 es una proteína transmembrana de cadena única, de aproximadamente 50 kDa, que pertenece a la superfamilia de las inmunoglobulinas. Su porción extracelular contiene dos dominios de tipo inmunoglobulina, y su cola citoplasmática, relativamente larga, participa en la transducción de señales al interior de la célula. El número 2 le fue asignado en el Primer Taller de Antígenos de Diferenciación Leucocitaria (París, 1982), aunque la molécula ya se conocía antes de esa fecha por su comportamiento peculiar en el laboratorio. En los años setenta del siglo pasado, uno de los métodos estándar para identificar linfocitos T humanos consistía en mezclarlos con eritrocitos de carnero: los linfocitos T se adherían a los glóbulos rojos formando agrupaciones visibles al microscopio que se denominaron rosetas E (la E venía de erythrocyte). La molécula responsable de esa adhesión resultó ser la que hoy llamamos CD2. El ensayo de rosetas quedó en desuso cuando la citometría de flujo con anticuerpos monoclonales ofreció una alternativa mucho más precisa, pero durante más de una década fue la prueba de referencia para cuantificar linfocitos T en sangre periférica. El ligando natural de CD2 es CD58 (también llamado LFA-3), una molécula expresada en una amplia variedad de células, incluidas las presentadoras de antígeno. La interacción CD2-CD58 refuerza el contacto físico entre el linfocito T y la célula que le presenta el antígeno, lo que facilita que el receptor del linfocito T (TCR) y el complejo CD3 dispongan del tiempo necesario para transmitir la señal de activación. Sin esa sujeción adicional, la unión entre TCR y MHC podría ser demasiado breve para desencadenar una respuesta eficaz. CD2 no se limita, sin embargo, a servir de punto de anclaje. A través de su cola citoplasmática transmite señales coestimuladoras que contribuyen a la activación del linfocito T, de forma complementaria a las que proporciona CD28. En las células NK, CD2 participa también en el reconocimiento de dianas y en la activación de la citotoxicidad natural. Esa doble presencia en linfocitos T y células NK la distingue de marcadores exclusivamente T como CD4 o CD8. Un ensayo de laboratorio que se utilizó entre los años setenta y los noventa para identificar linfocitos T humanos. Se mezclaban linfocitos con eritrocitos de carnero: los linfocitos T formaban agregados con forma de roseta visibles al microscopio. La molécula que mediaba esa adhesión era CD2, y por eso también se la conoce como receptor E. No. Las células NK también lo expresan. Por eso no sirve como marcador de linaje T estricto; para esa función se emplea CD3, que sí es exclusivo de los linfocitos T maduros. Sí. LFA-2 (lymphocyte function-associated antigen 2) es un sinónimo de CD2 que se acuñó antes de la estandarización del sistema CD. El nombre LFA-2 subraya su papel funcional en la adhesión linfocitaria, mientras que CD2 es la denominación formal del sistema de nomenclatura internacional. Si desea profundizar en conceptos asociados al CD2, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el CD2
Ligando y papel en la adhesión intercelular
Preguntas frecuentes
¿Qué eran las rosetas E?
¿CD2 es un marcador exclusivo de linfocitos T?
¿Es lo mismo CD2 que LFA-2?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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