DICCIONARIO MÉDICO
Carotinemia
La carotinemia es la presencia de niveles elevados de carotenos en sangre, habitualmente por ingesta excesiva de alimentos ricos en betacaroteno. Cuando la concentración sérica supera cierto umbral, el pigmento se deposita en la piel y produce una coloración amarillo-anaranjada conocida como carotinosis o carotenoderma. Se trata de un hallazgo benigno y reversible que no debe confundirse con la ictericia. El término carotinemia procede de "caroteno" (del latín carota, zanahoria, porque fue en esta hortaliza donde se aisló el pigmento por primera vez, en 1831) y del griego αἷμα (haima, sangre). Hess y Meyers describieron el cuadro en 1919, aunque ya en 1907 Carl von Noorden había observado una pigmentación anaranjada en pacientes diabéticos sometidos a dietas vegetales especiales. La condición fue particularmente visible durante las dos guerras mundiales, cuando el racionamiento obligó a poblaciones enteras a alimentarse con grandes cantidades de zanahoria y nabo sueco. Los carotenoides son pigmentos liposolubles sintetizados por las plantas. El betacaroteno, el más abundante en la dieta, se absorbe en el intestino delgado proximal y se convierte parcialmente en vitamina A (retinol) en la mucosa intestinal y en el hígado. Para esta conversión son necesarias las lipasas pancreáticas, las sales biliares y la hormona tiroidea. El caroteno que no se transforma circula unido a lipoproteínas y termina depositándose en tejidos con alto contenido lipídico, especialmente el estrato córneo de la epidermis. Los valores séricos normales de betacaroteno oscilan entre 50 y 300 microgramos por decilitro. La coloración cutánea suele hacerse evidente cuando la ingesta supera los 20 mg diarios de carotenoides de forma sostenida, si bien el umbral varía según la eficiencia individual de la enzima betacaroteno-15,15'-dioxigenasa, que cataliza la escisión del betacaroteno en dos moléculas de retinal. Hay que subrayar que el betacaroteno no produce toxicidad por vitamina A. El organismo regula la conversión y, cuando los niveles de retinol son suficientes, la actividad de la dioxigenasa se reduce. Es una diferencia práctica relevante: la hipervitaminosis A produce daño hepático, cefalea y alteraciones óseas, mientras que la carotinemia por ingesta dietética no causa efectos adversos más allá de la pigmentación cutánea. Esa es precisamente la razón por la que se ha utilizado el betacaroteno como fotoprotector oral en pacientes con protoporfiria eritropoyética, una enfermedad en la que la piel es muy sensible a la luz. Carotinemia primaria. La causa es un aporte exógeno de carotenoides que supera la capacidad de metabolización. Ocurre en personas que consumen cantidades elevadas de zanahoria, calabaza, boniato, mango, papaya o espinaca, y es frecuente en lactantes y niños pequeños alimentados con purés de verdura comerciales, porque la cocción, el triturado y la homogeneización aumentan la biodisponibilidad del pigmento. En algunas regiones de África occidental la carotinemia es endémica por el uso habitual de aceite de palma roja, muy rico en carotenoides. Carotinemia secundaria. Aparece con una ingesta normal de carotenoides y refleja un fallo en su metabolismo o eliminación. El hipotiroidismo ralentiza la conversión hepática de caroteno en retinol, ya que la hormona tiroidea actúa como cofactor de la betacaroteno-dioxigenasa. La diabetes mellitus se asocia con niveles séricos elevados de caroteno en hasta un 10 % de los pacientes, probablemente por hiperlipidemia concomitante. La anorexia nerviosa combina restricción alimentaria con alto consumo relativo de vegetales y un componente de hipotiroidismo funcional; la coloración anaranjada de palmas y plantas es un hallazgo clínico reconocido en esta enfermedad. Otras causas incluyen el síndrome nefrótico (que impide la excreción renal de carotenoides), la hepatopatía crónica y, de forma excepcional, defectos genéticos en el metabolismo del caroteno. Es la pregunta clínica que la carotinemia plantea con más frecuencia. Ambas producen coloración amarillenta de la piel, pero los signos distintivos son claros. En la carotinemia, las escleróticas permanecen blancas y las mucosas (oral, conjuntival) no se tiñen, porque el caroteno tiene afinidad por el tejido adiposo del estrato córneo pero no por la elastina de la esclerótica. En la ictericia, el exceso de bilirrubina tiñe las escleróticas de forma precoz, a menudo antes de que la piel sea visiblemente amarilla. Otro dato útil es la distribución: la coloración de la carotinemia predomina en palmas de las manos, plantas de los pies, pliegues nasolabiales y punta de la nariz (zonas con estrato córneo grueso y rica actividad sebácea), mientras que la ictericia es más difusa. El dato analítico definitivo es que en la carotinemia la bilirrubina sérica es normal. De carota (zanahoria en latín) y haima (αἷμα, sangre en griego). Literalmente, "caroteno en la sangre". El pigmento recibió su nombre de la zanahoria porque fue aislado de ella por primera vez por el químico Heinrich Wilhelm Ferdinand Wackenroder en 1831. Estrictamente, no. Carotinemia designa la elevación del caroteno en sangre (un dato de laboratorio), mientras que carotinosis se refiere al depósito del pigmento en los tejidos, especialmente la piel. En la práctica clínica ambos términos se usan de forma intercambiable, y también se emplean los sinónimos carotenoderma y xantodermia. No. El exceso de betacaroteno no produce toxicidad hepática ni hipervitaminosis A, porque el organismo frena la conversión a retinol cuando los depósitos de vitamina A están cubiertos. Es una de las diferencias fundamentales con la ingesta excesiva de retinol preformado (presente en hígado animal, suplementos de vitamina A), que sí puede ser hepatotóxica. Depende de los depósitos acumulados. Al reducir la ingesta de carotenoides, la piel recupera su tono habitual en semanas, aunque en casos con depósitos extensos pueden pasar varios meses. Si la carotinemia es secundaria a hipotiroidismo o diabetes, la coloración persiste mientras no se corrija la causa subyacente. Si desea profundizar en conceptos asociados a la carotinemia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la carotinemia
Metabolismo del betacaroteno y umbrales séricos
Carotinemia primaria y secundaria
Diferenciación con la ictericia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra carotinemia?
¿Es lo mismo carotinemia que carotinosis?
¿Puede la carotinemia causar daño hepático?
¿Cuánto tarda en desaparecer la coloración?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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