DICCIONARIO MÉDICO
Campylobacter fetus
Campylobacter fetus fue la primera especie del género Campylobacter en describirse, medio siglo antes de que existiera siquiera el propio género. Es sobre todo un patógeno del ganado bovino y ovino, en el que provoca abortos e infertilidad, pero también afecta al ser humano. A diferencia de Campylobacter jejuni, rara vez causa diarrea: se comporta como una bacteria oportunista que alcanza la sangre, sobre todo en personas con las defensas debilitadas. Campylobacter fetus Tipo: bacteria Morfología: bacilo curvado en forma de coma o de "S", gramnegativo, microaerófilo; crece bien a 25 °C, temperatura que inhibe a las especies termófilas del género, y no hidroliza el hipurato Transmisión: venérea y por contacto directo en el ganado; en el ser humano, por vía digestiva con paso posterior a la sangre Reservorio: animal (tubo digestivo y aparato genital de bovinos y ovinos) Patogenicidad: primario en el ganado; oportunista en el ser humano Enfermedades: bacteriemia, sepsis, endocarditis La primera noticia del organismo no llegó de un laboratorio de bacteriología, sino de una comisión veterinaria. En 1905, el Consejo de Agricultura y Pesca británico encargó a John McFadyean, al frente del Royal Veterinary College de Londres, investigar los abortos que asolaban los rebaños de ovejas. Junto a Stewart Stockman, su yerno y veterinario jefe del país, McFadyean aisló en 1913, de una oveja abortada, un microorganismo curvado y móvil que crecía justo bajo la superficie del medio de cultivo, en la delgada franja con poco oxígeno. Cinco años después, en Estados Unidos, Theobald Smith y Marian Taylor encontraron el mismo tipo de organismo en fetos bovinos abortados en Nueva Jersey y lo bautizaron, en 1919, como Vibrio fetus: el nombre remite al feto muerto del que procedía, no a ningún rasgo del propio microorganismo. La etimología del epíteto, de hecho, no se fijó del todo hasta 2001, cuando el subcomité internacional de nomenclatura de Campylobacter aclaró que fetus debía leerse en genitivo latino, «del feto», y no como un adjetivo. Sebald y Véron trasladaron la especie en 1963 al género Campylobacter, que acababan de crear. Fue la primera especie del género en tener nombre, casi medio siglo antes que Campylobacter jejuni. Hoy se reconocen tres subespecies: fetus y venerealis, que Véron y Chatelain distinguieron también en 1973, y testudinum, descrita en 2014 a partir de cepas halladas en tortugas y en personas expuestas a reptiles o a platos tradicionales asiáticos preparados con ellos. Su rasgo más útil en el laboratorio es justamente el que no comparte con el resto de especies clínicamente relevantes del género: crece bien a 25 °C, mientras que Campylobacter jejuni y Campylobacter coli apenas lo hacen a esa temperatura. Fue precisamente esa diferencia la que permitió a Elizabeth King, en 1957, separar por primera vez a C. fetus de los «vibrios relacionados» que más tarde recibirían el nombre de C. jejuni. No hidroliza el hipurato, al contrario que C. jejuni, y reduce los nitratos. Produce catalasa y oxidasa, como casi todo el género. Existen cepas atípicas, descritas sobre todo en muestras de sangre, que crecen también a 42 °C y complican la identificación bioquímica clásica; en esos casos la secuenciación del gen ribosómico 16S resuelve la duda. En el ganado bovino y ovino es causa reconocida de aborto e infertilidad, sobre todo la subespecie venerealis, que se transmite por monta natural o inseminación y provoca la llamada campilobacteriosis genital bovina. En el ser humano el perfil cambia por completo: rara vez produce diarrea y se comporta como un patógeno oportunista que alcanza el torrente sanguíneo, casi siempre en personas con las defensas debilitadas por edad avanzada, cirrosis, inmunodepresión medicamentosa o enfermedad de base grave. La bacteriemia es la forma de presentación más descrita, con capacidad de progresar a sepsis. Se han documentado también, aunque con mucha menor frecuencia, casos de endocarditis y de infección de aneurismas vasculares. En mujeres embarazadas se ha relacionado con pérdida fetal, un episodio que recuerda, salvando casi un siglo de distancia, a la enfermedad del ganado en la que se describió por primera vez. Bacteria curva del feto, en alusión a los abortos de origen animal en los que se describió. Fue bautizada como Vibrio fetus en 1919 y trasladada al género Campylobacter en 1963. No se sabe con certeza. Su comportamiento clínico es distinto: en vez de quedarse en el intestino, tiende a atravesar la mucosa y alcanzar la sangre, lo que explica que se manifieste como bacteriemia en lugar de como infección digestiva. A personas con las defensas debilitadas: mayores, pacientes con cirrosis, con inmunodepresión medicamentosa o con alguna enfermedad crónica de base. En personas sanas la infección es rara. Solo en parte. El término campilobacteriosis se reserva casi siempre para la infección intestinal por C. jejuni; las infecciones humanas por C. fetus no suelen designarse así, sino por el cuadro clínico que producen, como bacteriemia o sepsis. Para situar Campylobacter fetus dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Campylobacter fetus
Cómo se identifica en el laboratorio
Qué enfermedad produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Campylobacter fetus?
¿Por qué no causa diarrea como Campylobacter jejuni?
¿A quién afecta con más frecuencia?
¿Es lo mismo que la campilobacteriosis?
Referencias
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