DICCIONARIO MÉDICO
Auxótrofo
Un auxótrofo es un microorganismo que, a causa de una mutación, ha perdido la capacidad de sintetizar un compuesto esencial para su crecimiento (un aminoácido, una vitamina o un nucleótido) y solo puede proliferar si ese compuesto se añade al medio de cultivo. El concepto opuesto es el de protótrofo, que designa al organismo silvestre capaz de sintetizar todos sus nutrientes a partir de un medio mínimo. En microbiología y genética, el término auxótrofo designa a una cepa mutante que no puede completar la ruta biosintética de un determinado metabolito. La consecuencia práctica es directa: si se siembra esa cepa en un medio de cultivo carente del metabolito en cuestión, no crece. Solo sobrevive y se multiplica cuando el medio se suplementa con la sustancia que le falta. Un auxótrofo para histidina, por ejemplo, muere en un medio mínimo pero prolifera sin dificultad si se le añade histidina. La palabra procede del griego αὐξάνω (auxánō, 'crecer, aumentar') y τροφή (trophḗ, 'alimento, nutrición'). Literalmente, alude a un organismo cuyo crecimiento depende de un aporte externo. El término fue acuñado en el contexto de los experimentos con Neurospora crassa realizados por George Beadle y Edward Tatum en 1941, aunque la palabra auxótrofo se consolidó en la literatura genética durante la década siguiente. Los auxótrofos ocupan un lugar central en la historia de la genética molecular. En 1941, Beadle y Tatum irradiaron esporas del hongo Neurospora crassa con rayos X para inducir mutaciones al azar. La mayoría de las esporas irradiadas seguían creciendo en un medio mínimo (es decir, eran protótrofas), pero algunas habían perdido la capacidad de sintetizar un nutriente concreto y solo crecían cuando ese nutriente se añadía al medio. Eran auxótrofas. Mediante un sistema de descarte progresivo, los investigadores lograron identificar el metabolito específico que cada mutante necesitaba. Si una espora crecía solo al añadirle arginina, el mutante se catalogaba como arg⁻. Ese dato, cruzado con el análisis genético, permitió concluir que cada mutación afectaba a un solo gen y que ese gen codificaba una enzima concreta de la ruta biosintética. Así nació la hipótesis «un gen, una enzima», por la que Beadle y Tatum compartieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1958 con Joshua Lederberg. Más allá de su valor histórico, los mutantes auxótrofos siguen siendo herramientas de uso cotidiano en los laboratorios de biología molecular. La lógica es sencilla: si se introduce un plásmido que lleva el gen funcional del nutriente que le falta a una cepa auxótrofa, solo las bacterias (o levaduras) que hayan incorporado el plásmido podrán crecer en el medio sin suplemento. Esa selección permite al investigador quedarse únicamente con los organismos transformados, descartando los que no captaron el ADN exógeno. En la levadura Saccharomyces cerevisiae, la cepa de laboratorio BY4742 porta mutaciones en los genes HIS3, LEU2, LYS2 y URA3, de modo que solo crece en medios que contengan histidina, leucina, lisina y uracilo. Cualquier experimento de transformación puede aprovechar esas auxotrofías como marcadores de selección. Protótrofo. Es el fenotipo silvestre, capaz de sintetizar todos los metabolitos a partir de un medio mínimo con sales inorgánicas y una fuente de carbono. No porta la mutación que define al auxótrofo. Bradítrofo. Término menos habitual que designa a un organismo que sintetiza el metabolito, pero de forma tan lenta que su crecimiento se ve comprometido. Funcionalmente se sitúa entre el protótrofo y el auxótrofo. En el ámbito clínico, la dependencia nutricional de ciertos patógenos puede condicionar su capacidad para colonizar tejidos donde el nutriente escasea. Esa restricción ecológica, que no suele discutirse fuera de la microbiología experimental, explica por qué no todas las cepas de una misma especie causan infección con la misma facilidad. Del griego αὐξάνω (auxánō, 'crecer') y τροφή (trophḗ, 'alimento'). Describe a un organismo cuyo crecimiento depende de un aporte nutritivo externo que no puede fabricar por sí mismo. No exactamente. Todo auxótrofo es un mutante, pero no todo mutante es auxótrofo. Una mutación puede afectar a la morfología, la resistencia a antibióticos o la virulencia del organismo sin alterar ninguna ruta biosintética de nutrientes. El término auxótrofo se reserva para las mutaciones que generan una dependencia nutricional específica. Depende. En la práctica asistencial, el concepto de auxotrofía no se aplica de forma directa al paciente. Su utilidad es fundamentalmente experimental: mapeo de rutas metabólicas, selección de transformantes en ingeniería genética y, en investigación traslacional, diseño de cepas atenuadas para vacunas. En sentido estricto, sí. Los seres humanos no sintetizan nueve aminoácidos esenciales y necesitan obtenerlos de la dieta, lo que técnicamente nos convierte en auxótrofos para esos compuestos. Sin embargo, el término se usa casi exclusivamente para describir mutantes de laboratorio en microorganismos, no la fisiología humana normal. Si desea profundizar en conceptos asociados al auxótrofo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un auxótrofo
Beadle, Tatum y la hipótesis «un gen, una enzima»
Auxótrofos en la genética actual
Diferenciación con otros conceptos nutricionales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra auxótrofo?
¿Es lo mismo auxótrofo que mutante?
¿Tiene aplicación clínica directa?
¿Los seres humanos pueden ser auxótrofos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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