DICCIONARIO MÉDICO

Autohemoterapia

La autohemoterapia es una práctica que consiste en extraer una pequeña cantidad de sangre venosa del paciente y reinyectarla, generalmente por vía intramuscular o subcutánea, con el propósito teórico de estimular el sistema inmunitario. Carece de respaldo sólido en la medicina basada en la evidencia y no forma parte de las guías clínicas de ninguna especialidad médica reconocida.

Qué es la autohemoterapia

El término procede de tres raíces griegas: αὐτός (autós, «uno mismo»), αἷμα (haima, «sangre») y θεραπεία (therapeía, «cuidado, tratamiento»). Significa, por tanto, «tratamiento con la propia sangre». En su forma clásica, el procedimiento consiste en extraer entre 2 y 10 ml de sangre venosa del brazo del paciente y reinyectarla de inmediato, sin ninguna modificación, en el músculo glúteo o deltoides.

La idea nació a principios del siglo XX, cuando algunos médicos observaron que la inyección intramuscular de sangre autóloga parecía mejorar ciertos cuadros infecciosos crónicos. En una época anterior a los antibióticos, cualquier recurso que pudiera estimular las defensas del organismo resultaba atractivo. El procedimiento se difundió en varios países de Europa y América Latina, especialmente en Brasil, donde mantuvo una cierta popularidad entre sectores de la medicina alternativa durante décadas.

Variantes del procedimiento

Autohemoterapia clásica (o menor). La sangre se reinyecta sin ningún procesamiento. Volúmenes pequeños, habitualmente entre 5 y 10 ml. Es la modalidad más antigua.

Existe una segunda variante, la autohemoterapia mayor u ozonizada, en la que se extrae un volumen mayor de sangre (100-200 ml), se mezcla con una concentración controlada de ozono medicinal y se reinfunde por vía intravenosa. Esta modalidad se ha investigado con algo más de atención en el contexto de la ozonoterapia, pero los resultados publicados hasta la fecha son insuficientes para establecer indicaciones clínicas firmes.

No debe confundirse la autohemoterapia con la autotransfusión, que es un procedimiento médico perfectamente establecido. En la autotransfusión, el paciente dona su propia sangre antes de una cirugía programada (o se recoge la sangre perdida durante la intervención) para reinfundírsela por vía intravenosa y evitar así los riesgos de la sangre alogénica. La diferencia entre ambas prácticas es de concepto: la autotransfusión tiene un mecanismo de acción claro (reponer volemia y capacidad de transporte de oxígeno) y su eficacia está demostrada.

Situación actual de la evidencia

Ninguna agencia reguladora de referencia (ni la FDA, ni la EMA, ni la AEMPS) ha aprobado la autohemoterapia como procedimiento terapéutico para indicación alguna. Las revisiones sistemáticas disponibles, incluida la que analizó su uso en urticaria crónica espontánea, no encontraron diferencias estadísticamente significativas frente al placebo. La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (ANVISA) publicó en 2017 una nota técnica desaconsejando la práctica fuera de protocolos de investigación.

Persiste, no obstante, una actividad investigadora incipiente en torno a la autohemoterapia ozonizada, sobre todo en el campo de las enfermedades autoinmunes. Los estudios publicados tienen limitaciones metodológicas importantes (muestras pequeñas, ausencia de cegamiento, heterogeneidad de protocolos), lo que impide extraer conclusiones aplicables a la práctica clínica.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra autohemoterapia?

Del griego αὐτός (autós, «uno mismo»), αἷμα (haima, «sangre») y θεραπεία (therapeía, «tratamiento»). Literalmente, «tratamiento con la propia sangre».

¿Es lo mismo que una transfusión de sangre?

No. La autohemoterapia utiliza volúmenes muy pequeños (mililitros) inyectados por vía intramuscular, sin función de reposición sanguínea. La transfusión autóloga (autotransfusión) emplea volúmenes comparables a los de una transfusión convencional, se administra por vía intravenosa y tiene como objetivo restablecer la volemia o la capacidad de transporte de oxígeno.

¿Puede la autohemoterapia sustituir un tratamiento médico convencional?

No. Ninguna guía clínica reconocida la incluye como alternativa a tratamientos de eficacia probada. Abandonar o retrasar una terapia indicada por un profesional sanitario en favor de la autohemoterapia puede empeorar el pronóstico de la enfermedad.

Referencias

  1. Real Academia Española. Hemoterapia. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed.
  2. MedlinePlus en español. Transfusión de sangre. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  3. Wikipedia en español. Autohemoterapia (consultado como referencia contextual e histórica).
  4. MedlinePlus en español. Injerto óseo. Enciclopedia médica (referencia sobre procedimientos autólogos).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la autohemoterapia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Hemoterapia: uso terapéutico de la sangre o sus derivados, marco general dentro del cual surgió la autohemoterapia.
  • Autotransfusión: reinfusión intravenosa de sangre propia del paciente con fines de reposición, procedimiento médico establecido.
  • Autoinmune: relativo a la respuesta inmunitaria dirigida contra componentes propios del organismo.
  • Autovacuna: preparado inmunológico elaborado a partir de microorganismos aislados del propio paciente.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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