DICCIONARIO MÉDICO
Atrofia gonadal
La atrofia gonadal es la disminución adquirida del tamaño y la capacidad funcional de las gónadas (testículos u ovarios). Puede obedecer a causas endocrinas, vasculares, infecciosas o iatrogénicas y se traduce en una reducción de la producción de gametos y de hormonas sexuales. El mantenimiento del volumen gonadal depende de un eje hormonal preciso. Las gonadotropinas hipofisarias (FSH y LH), estimuladas a su vez por la GnRH hipotalámica, sostienen la proliferación de las células germinales y la actividad secretora de las células de Leydig en el testículo y de las células de la teca y la granulosa en el ovario. Cuando ese estímulo desaparece o se reduce de forma prolongada, el tejido gonadal involuciona. En el varón, la atrofia testicular se manifiesta como disminución del volumen testicular palpable (por debajo de 12 ml medidos por orquidómetro de Prader), consistencia blanda y, si el proceso avanza, descenso de la cifra de testosterona sérica. En la mujer, la atrofia ovárica forma parte del proceso fisiológico de la menopausia, cuando el agotamiento del pool folicular reduce el volumen ovárico de forma natural. La ecografía muestra ovarios pequeños con escasos folículos o ninguno. Hipogonadismo hipogonadotropo. Cualquier lesión hipotalámica o hipofisaria que suprima la secreción de FSH y LH provoca la atrofia de la gónada por falta de estímulo trófico. Tumores hipofisarios, radioterapia craneal, hiperprolactinemia grave y el uso prolongado de esteroides anabolizantes son causas frecuentes. La torsión testicular no resuelta produce isquemia aguda que evoluciona a necrosis y, finalmente, a un testículo atrófico y afuncional. La orquitis vírica (clásicamente asociada a parotiditis en varones pospuberales) puede dejar como secuela una atrofia unilateral o, con menor frecuencia, bilateral. Existe también una atrofia gonadal secundaria a enfermedades sistémicas: hemocromatosis, cirrosis hepática avanzada y enfermedades autoinmunes que afectan al eje reproductor. El depósito de hierro en las células de Leydig, propio de la hemocromatosis, es un ejemplo particularmente ilustrativo de cómo un mecanismo extrahipofisario puede producir atrofia testicular directa. No exactamente. El hipogonadismo es un concepto funcional: describe la insuficiencia de la producción hormonal o de gametos, independientemente de si la gónada está atrófica o no. La atrofia gonadal es un hallazgo anatómico: la reducción física del órgano. Pueden coexistir, pero un testículo de tamaño normal puede ser hipofuncional, y viceversa. No. Es un proceso fisiológico. El ovario agota su reserva folicular de forma programada a lo largo de la vida reproductiva. La reducción de volumen que sigue a la menopausia no es una enfermedad, aunque sus consecuencias hormonales (descenso de estrógenos) tienen repercusiones clínicas conocidas. Sí. La administración exógena de testosterona o de sus derivados suprime la secreción de gonadotropinas por retroalimentación negativa. Sin FSH ni LH, el testículo pierde su estímulo trófico y se atrofia. La reversibilidad depende de la duración del uso y de factores individuales.Qué es la atrofia gonadal
Causas principales
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo atrofia gonadal que hipogonadismo?
¿La atrofia ovárica de la menopausia es patológica?
¿Los esteroides anabolizantes causan atrofia testicular?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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