DICCIONARIO MÉDICO
Aspiración articular
La aspiración articular es la extracción de líquido sinovial de una articulación mediante una aguja y una jeringa. El procedimiento recibe también el nombre de artrocentesis y se emplea con fines diagnósticos (análisis del líquido obtenido) o terapéuticos (alivio de la presión intraarticular). Se trata de una forma concreta de aspiración médica, en la que el clínico introduce una aguja estéril en el espacio articular y aplica succión con una jeringa para recoger el líquido que baña las superficies articulares. La muestra se envía al laboratorio, donde se analiza su aspecto macroscópico (color, turbidez, viscosidad), el recuento celular, la presencia de cristales (urato monosódico en la gota, pirofosfato cálcico en la pseudogota) y, cuando se sospecha infección, el cultivo microbiológico. El término es transparente: aspiración, del latín aspirare («atraer hacia sí»), y articular, de articularis («relativo a la articulación»). Su sinónimo culto, artrocentesis, combina las raíces griegas ἄρθρον (árthron, «articulación») y κέντησις (kéntēsis, «punción»). En la práctica clínica ambos nombres se usan indistintamente, si bien artrocentesis es más frecuente en la literatura reumatológica y aspiración articular en el lenguaje dirigido al paciente. Las articulaciones que se aspiran con mayor frecuencia son la rodilla (por su tamaño y accesibilidad), el hombro, el codo, el tobillo y la cadera, esta última generalmente bajo guía ecográfica o radiológica porque es más profunda. Articulaciones pequeñas como las de los dedos de manos o pies también pueden aspirarse, aunque el volumen obtenido suele ser escaso. Desde el punto de vista terapéutico, la retirada de líquido acumulado reduce la presión intraarticular y mejora de forma inmediata el dolor y la movilidad. Es habitual que, tras vaciar el derrame, se inyecte en el mismo acto un fármaco antiinflamatorio directamente en la cavidad articular. La aspiración articular se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local sobre la piel y con técnica estéril. Las complicaciones son poco frecuentes. Sí. Son dos nombres para el mismo procedimiento. Artrocentesis emplea raíces griegas; aspiración articular, raíces latinas. En publicaciones dirigidas a profesionales predomina artrocentesis; en materiales para pacientes se usa más aspiración articular porque resulta más descriptivo. La punción en sí se hace con anestesia local sobre la piel y los tejidos blandos que rodean la articulación. La mayoría de los pacientes refieren una presión breve en el momento de atravesar la cápsula articular, pero no un dolor intenso. El procedimiento dura entre cinco y diez minutos. Mucha, y a veces decisiva. Un líquido turbio o purulento sugiere infección (artritis séptica), que es una urgencia. La detección de cristales con forma de aguja bajo el microscopio polarizado orienta hacia gota. Un líquido hemorrágico puede indicar fractura intraarticular o un trastorno de la coagulación. El análisis del líquido sinovial sigue siendo una de las herramientas más rentables de la reumatología: rápida, barata y difícilmente sustituible. Si desea profundizar en conceptos asociados a la aspiración articular, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la aspiración articular
Contexto clínico del procedimiento
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo aspiración articular que artrocentesis?
¿Duele la aspiración articular?
¿Qué información aporta el líquido aspirado?
Referencias
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