DICCIONARIO MÉDICO
Arterias viscerales
En anatomía, el término "arterias viscerales" designa el conjunto de ramas de la aorta abdominal que irrigan las vísceras del abdomen: los órganos del aparato digestivo, urinario y reproductor. Se contraponen a las ramas parietales de la aorta, destinadas a las paredes del tronco (músculos, vértebras, diafragma). La aorta abdominal emite dos tipos de ramas: parietales (arterias lumbares, frénicas inferiores, sacra media) y viscerales. Las viscerales, a su vez, se subdividen en impares y pares, una distinción que no es caprichosa sino que refleja la embriología del tubo digestivo y de los órganos retroperitoneales. Las ramas impares nacen de la cara anterior de la aorta y se dirigen a estructuras derivadas del intestino primitivo; las pares salen de las caras laterales y van a órganos que se desarrollaron fuera del tubo digestivo propiamente dicho. Las tres grandes ramas impares son el tronco celíaco (estómago, hígado, bazo, duodeno proximal, páncreas), la arteria mesentérica superior (intestino delgado, ciego, colon ascendente y mitad del transverso) y la arteria mesentérica inferior (colon descendente, sigma y recto superior). Entre las ramas pares, las más voluminosas son las arterias renales, que reciben por sí solas casi la cuarta parte del gasto cardíaco. Completan el grupo las arterias gonadales (testiculares en el varón, ováricas en la mujer) y las suprarrenales medias. "Visceral" procede del latín viscera, plural de viscus, que en Roma designaba las entrañas (en un sentido mucho más gráfico que el actual: los augures romanos examinaban las viscera de los animales sacrificados para interpretar presagios). En anatomía moderna, visceral significa simplemente "destinado a un órgano", y parietal, "destinado a una pared corporal". Esa dicotomía ordena no solo las arterias sino también los nervios y las hojas serosas del abdomen: el peritoneo visceral envuelve los órganos; el peritoneo parietal tapiza la pared. La diferencia tiene consecuencias prácticas que van más allá de la nomenclatura. Las arterias parietales irrigan tejido con baja demanda metabólica (músculo esquelético, fascia, hueso) y rara vez generan urgencias vasculares por sí solas. Las viscerales, en cambio, alimentan órganos con actividad metabólica intensa y poca tolerancia a la isquemia; una oclusión brusca de la mesentérica superior, por ejemplo, puede producir un infarto intestinal masivo en cuestión de horas. Del latín viscus (plural viscera), "entraña, órgano interno". En latín clásico el término tenía una connotación más cruda que en español actual; hoy la medicina lo emplea como adjetivo neutro para todo lo relativo a los órganos. Tres impares (tronco celíaco, mesentérica superior, mesentérica inferior) y varias pares (renales, gonadales, suprarrenales medias). El número exacto de pares depende de las variantes anatómicas individuales: las arterias renales accesorias, por ejemplo, están presentes en cerca de un tercio de la población. En la práctica clínica, sí. "Esplácnico" viene del griego σπλάγχνον (splánkhnon, "entraña") y se usa como sinónimo de "visceral". La circulación esplácnica es la circulación que irriga las vísceras abdominales, y coincide con el territorio de las arterias viscerales de la aorta. Si desea profundizar en las arterias viscerales concretas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué son las arterias viscerales
Visceral frente a parietal
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "visceral"?
¿Cuántas arterias viscerales tiene la aorta abdominal?
¿Es lo mismo "arteria visceral" que "arteria esplácnica"?
Referencias
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