DICCIONARIO MÉDICO
Anorgasmia
La anorgasmia es la dificultad persistente, el retraso marcado o la ausencia del orgasmo a pesar de una fase de excitación sexual considerada adecuada en intensidad y duración. Se clasifica como disfunción sexual y afecta tanto a mujeres como a varones, aunque la prevalencia comunicada es considerablemente mayor en la población femenina. El término se construye con el prefijo privativo griego ἀν- (an-) y ὀργασμός (orgasmós, «excitación intensa»). Literalmente, ausencia de orgasmo. La voz griega ὀργασμός deriva del verbo ὀργάω (orgáō, «hincharse, estar lleno de deseo»), emparentado con ὀργή (orgḗ, «impulso, cólera»), lo que revela que los griegos percibían el orgasmo como una forma de tensión acumulada que busca descarga. Desde el punto de vista clínico, la anorgasmia no se define simplemente como «no tener orgasmos». Para que se considere un trastorno es necesario que la dificultad sea recurrente, que genere malestar personal significativo y que no se explique por una enfermedad médica no sexual, por el efecto de una sustancia o por una estimulación claramente insuficiente. La respuesta sexual humana es compleja y varía entre individuos; lo que la clasificación busca distinguir es la dificultad que produce sufrimiento de la variación normal de la experiencia sexual. La CIE-10 de la OMS clasifica la disfunción orgásmica bajo el código F52.3. El DSM-5 emplea la denominación «trastorno orgásmico femenino» para las mujeres e incluye la anorgasmia masculina dentro de categorías como la eyaculación retardada. Para que se establezca el cuadro, el DSM-5 exige que la dificultad esté presente en la mayoría de las ocasiones de actividad sexual durante al menos seis meses. La distinción entre formas primarias y secundarias resulta clínicamente útil. En la anorgasmia primaria, la persona nunca ha experimentado un orgasmo en ninguna circunstancia. En la secundaria (o adquirida), la capacidad orgásmica existía previamente y se ha perdido o se ha deteriorado de manera notable. Esta segunda forma obliga a investigar cambios recientes: nuevos fármacos, alteraciones hormonales, factores psicológicos sobrevenidos o enfermedades neurológicas. El orgasmo requiere la convergencia de señales neurológicas, vasculares, hormonales y psicológicas. Basta con que una de esas vías se altere para que la respuesta se dificulte. Entre los factores orgánicos que pueden contribuir se encuentran las neuropatías (diabética, por ejemplo), las lesiones medulares, las alteraciones hormonales posmenopáusicas y el uso de ciertos psicofármacos, en particular los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, cuya capacidad para retrasar o abolir el orgasmo está bien documentada en la literatura. Los factores psicológicos son, con frecuencia, los predominantes en la anorgasmia primaria. La ansiedad de rendimiento, la inhibición aprendida, experiencias traumáticas previas o la dificultad para abandonar el control consciente durante la actividad sexual se citan repetidamente en las series clínicas. Las encuestas poblacionales estiman que entre un 10 y un 15 % de las mujeres no han experimentado nunca un orgasmo, y que hasta la mitad refiere insatisfacción con la frecuencia con que lo alcanzan, cifras que sugieren que la variabilidad normal en la respuesta sexual y la anorgasmia clínica comparten una frontera difusa. La anorgasmia puede coexistir con otras disfunciones sexuales. En la mujer es frecuente su asociación con dispareunia o con vaginismo; en el varón, con dificultades eréctiles o con eyaculación precoz en periodos previos que han condicionado una respuesta de evitación. El término frigidez se utilizó durante décadas como sinónimo informal de anorgasmia femenina, pero la sexología contemporánea lo ha abandonado por considerarlo impreciso y cargado de connotaciones peyorativas. Frigidez sugería una falta global de interés o de capacidad sexual, mientras que muchas mujeres con anorgasmia experimentan deseo y excitación normales; lo que falla es específicamente la fase orgásmica. Tampoco debe confundirse con la eyaculación retardada en el varón, aunque ambos cuadros se solapan parcialmente. En el varón, el orgasmo y la eyaculación son fenómenos fisiológicos relacionados pero no idénticos: es posible experimentar uno sin el otro, y la anorgasmia masculina puede presentarse con eyaculación conservada o sin ella. Del griego ἀν- (prefijo privativo, «sin») y ὀργασμός («excitación intensa»). El verbo de origen, ὀργάω, significaba «hincharse» o «estar lleno de deseo», y compartía raíz con ὀργή, «impulso» o «cólera». El término médico se acuñó en el siglo XX para sustituir expresiones más vagas como «frigidez» o «inhibición orgásmica». No. Los varones también pueden presentar anorgasmia, aunque se comunica con menor frecuencia. El DSM-5 no emplea la palabra «anorgasmia» para el varón; la categoría equivalente es «eyaculación retardada», que abarca tanto la dificultad eyaculatoria como la orgásmica masculina. No necesariamente. La respuesta sexual tiene una variabilidad amplia, y no alcanzar el orgasmo en todas las relaciones no constituye por sí solo un trastorno. Para hablar de anorgasmia se exige que la dificultad sea recurrente, que persista al menos seis meses y que cause un malestar clínicamente significativo a quien la padece. Depende del grado de malestar. Una mujer que alcanza el orgasmo con autoestimulación pero no durante el coito presenta una anorgasmia situacional (que, dicho sea de paso, afecta a un porcentaje considerable de la población femenina). Solo se considera clínicamente relevante si genera sufrimiento personal o conflicto relacional. Si desea profundizar en conceptos asociados a la anorgasmia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la anorgasmia
Encuadre nosológico
Factores implicados
Diferenciación con otros conceptos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra anorgasmia?
¿Solo afecta a mujeres?
¿Es lo mismo no tener orgasmo que padecer anorgasmia?
¿La anorgasmia situacional tiene la misma relevancia clínica que la generalizada?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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