DICCIONARIO MÉDICO
Ancylostoma braziliense
Ancylostoma braziliense es un anquilostoma cuyos huéspedes naturales son el perro y el gato. En ellos vive como parásito intestinal, igual que otros gusanos de su género. En el ser humano, en cambio, es un intruso accidental: sus larvas atraviesan la piel pero no consiguen madurar ni alcanzar el intestino, de modo que quedan atrapadas en las capas superficiales y se desplazan por ellas. Ese recorrido serpenteante es la causa más frecuente de larva migrans cutánea, la erupción reptante que aparece sobre todo tras el contacto con arena o tierra contaminada. Ancylostoma braziliense Anquilostoma de perros y gatos Tipo: helminto (gusano) Clase: nematodo Transmisión: penetración por la piel (larvas del suelo) Reservorio: animal (perros y gatos) Patogenicidad: zoonótico (en el ser humano, huésped accidental) Enfermedades: larva migrans Ancylostoma braziliense es un nematodo del género Ancylostoma, la familia de los anquilostomas. Su pariente Ancylostoma duodenale parasita a las personas; esta especie, en cambio, tiene como huéspedes propios al perro y al gato, en cuyo intestino delgado completa su ciclo. El ser humano no forma parte de sus planes: cuando lo alcanza, lo hace por accidente y sin llegar a establecerse. El nombre del género procede del griego ankýlos, curvado, y stóma, boca, por la cápsula bucal en forma de gancho. El epíteto braziliense, del latín, señala Brasil, el país donde se describió por primera vez. Es un gusano de pequeño tamaño, algo menor que el anquilostoma humano, y su boca lleva un solo par de dientes, el número más bajo del género, un rasgo que ayuda a separarlo de sus parientes. La clave está en que el ser humano es para esta especie un huésped equivocado. Las larvas que esperan en el suelo saben penetrar la piel, pero les faltan las herramientas para atravesar las capas más profundas y llegar a la sangre, el paso que en el anquilostoma humano las lleva hasta el intestino. Sin ese acceso, se quedan encalladas en la epidermis. Atrapada, la larva no muere de inmediato: avanza. Se abre paso entre las células superficiales dejando un surco fino, rojizo y muy pruriginoso que progresa unos milímetros o algún centímetro al día. Ese trazado sinuoso, que parece dibujado a mano, da nombre a la erupción reptante. Al no completar su desarrollo, el gusano no pone huevos en la persona, lo que distingue esta situación de una verdadera parasitación intestinal. La especie abunda en regiones cálidas y húmedas: el sureste de Estados Unidos, América Latina, amplias zonas de África y focos del sur de Asia. Los perros y gatos infectados depositan los huevos con sus heces, y en la arena de las playas o en la tierra sombreada las larvas encuentran el ambiente ideal para madurar y sobrevivir. De ahí que la larva migrans cutánea sea uno de los problemas de piel más comunes entre quienes regresan de un viaje a zonas tropicales, muchas veces tras haber caminado descalzos o tumbados sobre la arena. La especie la describió en 1910 el parasitólogo brasileño Mário Gomes de Faria, a partir de ejemplares hallados en gatos, y de ahí procede su epíteto. Durante décadas se confundió con otra especie muy parecida, Ancylostoma ceylanicum, hasta que estudios morfológicos de mediados del siglo XX confirmaron que se trataba de gusanos distintos. Hoy se la reconoce como el principal agente de la larva migrans cutánea en el mundo. Anquilostoma de Brasil. El nombre del género une el griego ankýlos, curvado, y stóma, boca; el epíteto braziliense alude a Brasil, donde Gomes de Faria lo describió en 1910. No. Sus larvas penetran la piel, pero no llegan a madurar ni alcanzan el intestino humano. Se quedan en las capas superficiales, donde causan la larva migrans cutánea y acaban desapareciendo por sí solas. A. braziliense parasita a perros y gatos y en la persona solo produce una erupción en la piel. Ancylostoma duodenale, en cambio, sí completa su ciclo en el intestino humano y causa anquilostomiasis, con anemia. También difieren en la boca: uno tiene un par de dientes; el otro, dos. Por contacto de la piel con arena o tierra donde han defecado perros o gatos infectados. Las playas y los areneros son escenarios habituales, y el gesto que más expone es apoyar la piel desnuda sobre el suelo contaminado. Para situar Ancylostoma braziliense dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Ancylostoma braziliense
Por qué causa una erupción y no una infección intestinal
Dónde se encuentra
Un gusano descrito en Brasil
Preguntas frecuentes
¿Qué significa Ancylostoma braziliense?
¿Puede vivir en el intestino de una persona?
¿En qué se diferencia del anquilostoma humano?
¿Cómo se contrae la larva migrans por esta especie?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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