DICCIONARIO MÉDICO

Acanthamoeba

Acanthamoeba es un género de amebas que viven por su cuenta en el suelo y en el agua, sin depender de ningún ser vivo para completar su ciclo. Casi todo el mundo entra en contacto con ellas alguna vez y no pasa nada. El conflicto aparece en situaciones muy concretas: cuando una de estas amebas alcanza la córnea de quien usa lentes de contacto o, mucho más raramente, cuando aprovecha unas defensas muy bajas para invadir el cerebro. El nombre alude a las finas prolongaciones en forma de espina que erizan la superficie de su forma activa.

Acanthamoeba

Acantameba, ameba de vida libre

Tipo: protozoo

Grupo: ameba de vida libre, con acantopodios

Transmisión: contacto con agua o suelo contaminados; lentes de contacto

Reservorio: ambiental (agua dulce y salada, suelo, polvo)

Patogenicidad: oportunista

Enfermedades: queratitis por Acanthamoeba, encefalitis amebiana granulomatosa

Qué es Acanthamoeba

Se trata de un género de amebas de vida libre, encuadradas dentro de los amebozoos. Que sean de vida libre significa que no necesitan a ningún huésped para alimentarse ni reproducirse: les basta el suelo húmedo o una charca. El nombre describe su rasgo más llamativo. Procede del griego ákantha, espina, unido a amoibé, cambio, la misma raíz de la que sale la palabra ameba. Espina y cambio, porque la superficie de la ameba está cubierta de prolongaciones puntiagudas y porque su cuerpo muda de forma sin cesar.

Su descubrimiento tuvo algo de accidente. En 1930, el patólogo Aldo Castellani encontró una ameba donde no la buscaba: contaminaba un cultivo del hongo Cryptococcus pararoseus. La colocó en el género Hartmannella, junto a otras amebas de aspecto parecido. Un año después, el zoólogo Maurice Volkonsky reparó en aquellas espinas de superficie, que ninguna hartmanela tenía, y creó para ellas un género propio: Acanthamoeba. Aquella primera ameba aislada por Castellani quedó como especie tipo del grupo, la que hoy conocemos como Acanthamoeba castellanii. Desde entonces se han descrito más de veinte especies.

El trofozoíto y el quiste

La vida de estas amebas transcurre entre dos formas muy distintas. La primera es el trofozoíto, la forma activa: mide entre 15 y 50 micras, tiene un solo núcleo con un nucléolo central grande y una vacuola contráctil que le sirve para achicar agua. Es la que se alimenta, devorando bacterias, levaduras y algas del entorno, y la que se divide para multiplicarse. De su superficie brotan los acantopodios, esas espinas que dan nombre al género y que emplea tanto para desplazarse como para atrapar el alimento.

Cuando las cosas se ponen difíciles, cuando escasea la comida o el ambiente se seca, la ameba se repliega sobre sí misma y se convierte en quiste. El quiste es la forma dormida y resistente: se rodea de una doble pared, una externa y otra interna, y baja su actividad al mínimo hasta que vuelvan las condiciones favorables. Esa coraza lo hace notablemente duro. Aguanta la desecación, los desinfectantes y el cloro del agua tratada, y se han recuperado quistes todavía viables tras más de veinte años secos en un armario de laboratorio. Al contrario que Naegleria, otra ameba de vida libre, Acanthamoeba nunca adopta una forma nadadora con flagelos: solo alterna entre trofozoíto y quiste.

Hay un detalle que estas amebas esconden y que interesa más allá de la parasitología. Su interior sirve de refugio a ciertas bacterias, entre ellas las del género Legionella y algunas micobacterias, que sobreviven e incluso se multiplican dentro del trofozoíto. La ameba actúa así como una especie de caballo de Troya que transporta y protege a otros microbios, lo que la ha convertido en un personaje de interés para quienes estudian cómo circulan los patógenos por el agua.

Dónde se encuentra

Está casi en todas partes. Se ha aislado de tierra de jardín, de agua dulce y de mar, de aguas residuales, de piscinas y jacuzzis, del polvo en suspensión, de los sistemas de climatización, de equipos de diálisis, de unidades dentales e incluso del agua del grifo. También aparece con frecuencia en los estuches y líquidos de las lentes de contacto, y ese detalle no es menor para entender por qué termina en el ojo.

Esa ubicuidad explica una paradoja. Prácticamente cualquier persona se cruza con Acanthamoeba a lo largo de su vida, respira sus quistes o los toca sin saberlo, y aun así la enfermedad es rara. El simple contacto no basta. Convivir con la ameba, o incluso llevarla un tiempo en la piel o las mucosas sin consecuencias, es lo habitual; la infección solo se produce cuando encuentra una puerta de entrada apropiada o un organismo con las defensas por los suelos.

Qué enfermedades produce

La más frecuente con diferencia es la queratitis por Acanthamoeba, una infección de la córnea que afecta sobre todo a usuarios de lentes de contacto y que, a diferencia del resto de cuadros, aparece en personas sanas. Mucho más rara, y de una gravedad muy distinta, es la encefalitis amebiana granulomatosa, una encefalitis de curso lento que ataca el sistema nervioso de pacientes con la inmunidad muy debilitada. La ameba puede provocar además lesiones en la piel, sinusitis e infecciones diseminadas por varios órganos, casi siempre en ese mismo perfil de inmunodepresión.

Clasificación y genotipos

Durante décadas las especies se separaron a ojo, por el tamaño y la forma de sus quistes, en tres grandes grupos morfológicos. Ese criterio resultó poco fiable, porque el quiste cambia según las condiciones del cultivo. Hoy la clasificación se apoya en el ADN: comparando una región del gen del ARN ribosómico 18S se han definido más de veinte genotipos, nombrados de T1 a T23. Uno de ellos, el T4, es el que aparece en la mayoría de las infecciones humanas, y muy en particular en las del ojo. Entre las especies con nombre propio figuran la ya citada A. castellanii, A. polyphaga, A. culbertsoni y A. healyi.

Cómo se distingue de otras amebas de vida libre

Comparte hábitat con otras amebas capaces de infectar al ser humano, y conviene no confundirlas. Los acantopodios son su carné de identidad frente a Naegleria fowleri, responsable de una infección cerebral fulminante y de curso agudo, que sí dispone de una fase con flagelos. Balamuthia mandrillaris se le parece más, porque también causa una encefalitis lenta en pacientes debilitados. Nada de esto tiene que ver, en cambio, con Entamoeba histolytica, la ameba de la amebiasis intestinal: aquella es un parásito del tubo digestivo humano, no un organismo de vida libre, y pertenece a otra rama por completo.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el nombre Acanthamoeba?

Ameba con espinas. Une el griego ákantha, espina, con la raíz de ameba. Se refiere a los acantopodios, las prolongaciones puntiagudas que cubren la superficie del trofozoíto. Lo acuñó Volkonsky en 1931.

¿Es la misma ameba que causa la amebiasis intestinal?

No. La amebiasis del intestino la produce Entamoeba histolytica, un parásito que vive en el tubo digestivo humano y se transmite por vía fecal-oral. Acanthamoeba es una ameba de vida libre del agua y el suelo, sin parentesco cercano con aquella, y las enfermedades que provoca son completamente distintas.

¿Por qué sus quistes resisten tanto?

Por su doble pared. El quiste rodea a la ameba con dos capas que la aíslan del exterior y le permiten sobrevivir a la sequedad, a las temperaturas extremas y a muchos desinfectantes habituales, incluido el cloro del agua tratada. Se han descrito quistes capaces de reactivarse tras más de dos décadas en estado seco.

¿Es peligrosa para cualquier persona?

Para la mayoría, no. Casi todo el mundo se expone a Acanthamoeba sin enfermar jamás. Las infecciones graves se concentran en personas inmunodeprimidas, y la del ojo, en usuarios de lentes de contacto. Es la puerta de entrada, más que el simple contacto, lo que marca la diferencia.

Referencias

  1. Centers for Disease Control and Prevention (CDC), DPDx. Free-Living Amebic Infections.
  2. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). Acanthamoeba spp..
  3. Khan NA. FEMS Microbiology Reviews. Acanthamoeba: biology and increasing importance in human health.
  4. Pradhan N. Emerging Infectious Diseases (CDC). Etymologia: Acanthamoeba.

Entradas relacionadas

Para situar Acanthamoeba dentro de su entorno, puede consultar:

  • Acanthamoeba castellanii. Especie tipo del género y una de las que más se estudia en el laboratorio.
  • Queratitis por Acanthamoeba. Infección de la córnea que provoca esta ameba, ligada a las lentes de contacto.
  • Ameba. Organismo unicelular que se desplaza y se alimenta mediante prolongaciones de su cuerpo.
  • Quiste. Forma dormida y resistente que adoptan estas amebas cuando el medio se vuelve hostil.

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