DICCIONARIO MÉDICO
Metoprolol
El metoprolol es un antagonista selectivo de los receptores beta-1 adrenérgicos, uno de los agentes bloqueantes adrenérgicos del grupo de los betabloqueantes cardioselectivos. Actúa preferentemente sobre el corazón, con escasa repercusión en los receptores beta-adrenérgicos del pulmón y los vasos periféricos, algo que no ocurre con los betabloqueantes no selectivos como el propranolol. Su código en la clasificación ATC es C07AB02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente es una feniloxipropanolamina sustituida, con fórmula molecular C15H25NO3 y un peso molecular cercano a 267 gramos por mol. Lo desarrolló el laboratorio sueco Astra, hoy integrado en AstraZeneca, a comienzos de los años setenta: la patente es de 1970 y el medicamento llegó al mercado en Suecia en 1974. En 1978 obtuvo autorización en Estados Unidos, donde ya se había administrado a más de un cuarto de millón de personas en 21 países. Se presenta bajo dos formas de sal con perfiles de liberación distintos, el tartrato y el succinato. El tartrato se absorbe con rapidez: es una forma de liberación inmediata, con oscilaciones marcadas entre las concentraciones máximas y mínimas en sangre. El succinato resuelve ese vaivén mediante una matriz que libera el fármaco de forma gradual a lo largo del día, con niveles plasmáticos más estables. Ambas sales comparten la misma molécula activa. El metoprolol se diseñó dentro de una serie de compuestos pensados para reducir los efectos de los betabloqueantes no selectivos, que al bloquear también los receptores beta-2 pueden favorecer la broncoconstricción o la vasoconstricción periférica. Carece de actividad simpaticomimética intrínseca y su capacidad estabilizadora de membrana es muy débil (no interfiere de forma relevante con la actividad eléctrica de las células cardíacas). Bajo esa única denominación se esconde, en realidad, una mezcla racémica de dos enantiómeros, R y S, que no se comportan igual en el organismo. El enantiómero R tiene mayor afinidad por los receptores beta-1 y se metaboliza con más rapidez a través de la enzima hepática CYP2D6. El S permanece más tiempo en circulación y alcanza concentraciones plasmáticas más altas. La actividad de esa enzima varía de una persona a otra por motivos genéticos (existen metabolizadores lentos, intermedios, rápidos y ultrarrápidos), una variabilidad que explica buena parte de las diferencias individuales en la respuesta al fármaco. Menos del diez por ciento de la cantidad absorbida se elimina sin transformar por la orina; el resto se convierte antes en metabolitos inactivos. Es moderadamente lipófilo y atraviesa la barrera hematoencefálica, una propiedad que comparte con el propranolol pero no con el atenolol, de naturaleza hidrofílica y con una eliminación casi exclusivamente renal. El mecanismo de fondo es el mismo: el efecto terapéutico procede del bloqueo periférico de los receptores beta-1 del corazón, igual que en el resto de fármacos de su grupo. La lipofilia solo modifica su relación con el sistema nervioso central, no la acción cardíaca que define a la clase. La terminación -olol es el sufijo que la Organización Mundial de la Salud reserva, dentro de las denominaciones comunes internacionales, para los antagonistas de los receptores beta-adrenérgicos. Procede del propranolol, el primer fármaco del grupo, desarrollado por James Black en 1962. El segmento "metopro-" solo distingue esta molécula de las demás de su familia; no encierra un significado etimológico propio. El perfil de liberación. El tartrato se libera de inmediato; el succinato lo hace de forma prolongada, con concentraciones en sangre más estables a lo largo del día. La molécula activa es idéntica en ambos casos. No. Ambos son betabloqueantes cardioselectivos beta-1 y comparten el sufijo -olol de su denominación común, pero difieren en una propiedad química con consecuencias farmacocinéticas: el metoprolol es lipófilo y se metaboliza en el hígado por la vía del CYP2D6, mientras que el atenolol es hidrofílico y se elimina casi sin cambios por el riñón. Solo el metoprolol atraviesa con facilidad la barrera hematoencefálica, una consecuencia directa de esa lipofilia. Si desea ampliar información sobre los betabloqueantes, puede consultar:Qué es el metoprolol
Una molécula racémica con metabolismo variable
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre metoprolol?
¿Qué diferencia el metoprolol succinato del metoprolol tartrato?
¿Es el metoprolol lo mismo que el atenolol?
Referencias
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