Parálisis cerebral infantil

"En la Clínica disponemos de todos los profesionales que deben componer el equipo multidisciplinar. Trabajamos en equipo, de manera ágil y coordinada, para permitir una visión integral del paciente".

La parálisis cerebral infantil es la causa más frecuente de discapacidad física en la edad pediátrica. La prevalencia en países desarrollados se mantiene alrededor de 2 casos por cada 1.000 recién nacidos vivos.

Es una enfermedad que causa alteraciones no progresivas en el cerebro del niño, bien sea durante el desarrollo del feto o los primeros meses de vida del niño.

Esta enfermedad no solo abarca una afectación motriz sino que frecuentemente asocia otros fenómenos tales como epilepsia, alteraciones visuales, auditivas, intelectuales o dificultades de aprendizaje. Por ello el manejo es multidisciplinar.

En el 75% de los casos la espasticidad es el síntoma clínico más frecuente y se considera el principal motivo de discomfort, alteración de la marcha y limitación funcional en estos pacientes.

Imagen del icono de la consulta de Segunda Opinión. Clínica Universidad de Navarra

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Nuestros profesionales le harán una valoración médica sin que tenga que moverse de casa.

¿Cuáles son los síntomas habituales?

Síntomas más habituales:

  • Espasticidad.
  • Alteraciones de la marcha.
  • Alteraciones de la motricidad fina.
  • Otros: epilepsia, déficits visuales o auditivos, dificultad en el aprendizaje, problemas de sueño, ortopédicos, de alimentación y digestivos.

¿Tiene su hijo este problema?

Contamos con un equipo multidisciplinar compuesto por el Neuropediatra, Médico rehabilitador, Neurocirujano, Neurofisiólogo, Ortopeda infantil, Anestesista, Psicopedagoga y Fisioterapeutas

¿Cuáles son las causas?

La parálisis cerebral infantil puede ocurrir en diversos momentos del desarrollo del niño:

  • Prenatales:  Los factores pueden ser maternos, fetales o placentarios. Entre otros están las infecciones maternas, alteraciones de la coagulación, exposición a drogas u otras complicaciones del embarazo, alteraciones placentarias, malformaciones del SNC fetal, gestación múltiple, etc.
  • Perinatales: prematuridad, encefalopatía hipóxico-isquémica, infección del SNC, hiperbilirrubinemia, etc.
  • Postnatales: infección, traumatismo, parada cardiorrespiratoria, etc.

¿Cuál es su pronóstico?

El pronóstico es muy variable y depende de la afectación inicial.

Sin embargo, como el daño ocurrido se produce en un momento concreto y no evoluciona, el objetivo del tratamiento es mejorar los problemas causados y conseguir una mejoría en la funcionalidad y calidad de vida de estos pacientes.

¿Cómo se diagnostica?

<p>Imagen de niños con las pedagogas en la Unidad de Dravet de la Clínica Universidad de Navarra</p>

El diagnóstico de la parálisis cerebral infantil es fundamentalmente clínico. Se basa en los datos de la historia clínica, la exploración física y pruebas de neuroimagen para evaluar el daño cerebral.

Cuando la parálisis se asocia a otros problemas, como la epilepsia, defectos visuales, cognitivos o auditivos es necesario realizar otras pruebas complementarias para evaluar el daño y predecir el pronóstico.

¿Cómo la tratamos?

El tratamiento es multidisciplinar dadas las diferentes afectaciones.

En primer lugar el tratamiento de la afectación motriz se basa en fisioterapia, uso de órtesis, fármacos o uso de toxina botulínica para reducir la espasticidad o distonía,cirugía ortopédica y cirugía del sistema nervioso en el que destaca la rizotomía dorsal selectiva.

Para tratar el resto de afecciones se dispone de fármacos, terapias educativas, corrección oftalmológica así como auditiva.

La rizotomía dorsal selectiva es una cirugía que se lleva a cabo para reducir la espasticidad en extremidades inferiores de niños con parálisis cerebral con el fin de mejorar la deambulación, reducir el dolor, mejorar la calidad de vida y disminuir el número de intervenciones ortopédicas a largo plazo.

Se trata de una técnica poco compleja en la que, tras monitorizar en quirófano las vías sensitivas medulares a nivel lumbar, se van estimulando poco a poco para identificar las que causan mayor espasticidad y son estas las que se seccionan.

Gracias a las técnicas mínimamente invasivas que se llevan a cabo en la actualidad, el riesgo de complicaciones agudas y crónicas ha disminuido notablemente. La recuperación de la cirugía requiere 3 días de reposo en cama con un nivel de dolor bajo, que se controla bien con la analgesia oral.

A pesar de ser una técnica sencilla que no entraña importantes complicaciones, la recuperación es lenta y es necesario un trabajo intenso posterior de fisioterapia para lograr mejorar la movilidad y el dolor.

Los pacientes que más se pueden beneficiar de esta cirugía son aquellos con espasticidad en extremidades inferiores, que tengan la deambulación preservada, sin afectación intelectual, capaces de cooperar con la rehabilitación adecuadamente.

¿Dónde la tratamos?

EN NAVARRA Y MADRID

NUESTRO EQUIPO MÉDICO

Especialistas de la Unidad de Neuropediatría

La Unidad forma parte del Departamento de Pediatría y trabaja en estrecha relación con especialistas de otros departamentos para ofrecer una atención integrada al niño y al adolescente con factores de riesgo o con enfermedades que afectan al sistema nervioso central y al sistema neuromuscular.

Está formada por un equipo de especialistas neuropediatras y psicopedagogos.

Enfermedades que tratamos

  • Desarrollo temprano y sus desviaciones.
  • Trastornos del control motor.
  • Trastornos globales del desarrollo. Autismo.
  • Epilepsia en el niño. Síndrome de Dravet.
  • Trastornos del sueño.
  • Trastornos del déficit de atención e hiperactividad. TDAH.
Imagen de la fachada de consultas de la sede en Pamplona de la Clínica Universidad de Navarra

¿Por qué en la Clínica?

  • Trabajo en equipo para ofrecer una valoración en 24 horas.
  • Mayor experiencia a nivel nacional en el Síndrome de Dravet.