DICCIONARIO MÉDICO
Vitritis
La vitritis es la inflamación del humor vítreo. No es una enfermedad independiente, sino la manifestación de una inflamación ocular más amplia que ha alcanzado el gel que ocupa el interior del ojo. El nombre se forma sobre vítreo y el sufijo -itis, del griego, que marca en el vocabulario médico cualquier proceso inflamatorio: el mismo sufijo que en artritis, gastritis o conjuntivitis. Aplicado al vítreo, describe la presencia de células inflamatorias y proteínas exudadas dentro de un tejido que, en condiciones normales, está completamente libre de ellas. Esa condición de partida (un gel avascular, sin células propias, sin capacidad de defenderse por sí mismo) explica por qué cualquier célula inflamatoria que aparece ahí procede siempre de otro sitio: de la retina, de la úvea o del torrente sanguíneo, según cuál sea la causa. La oftalmología clasifica las inflamaciones intraoculares (las uveítis) según la zona anatómica predominante: anterior, intermedia, posterior o panuveítis, cuando afecta a todo el tramo. La vitritis, en sentido estricto, es la manifestación en el vítreo de las formas intermedia, posterior y panuveítica; la uveítis anterior, limitada al iris y al cuerpo ciliar, no suele acompañarse de inflamación vítrea significativa. Por su origen, se distingue entre vitritis infecciosa (bacterias, virus, hongos o parásitos que invaden directamente el ojo, como en la toxoplasmosis ocular o la endoftalmitis) y no infecciosa, ligada a enfermedades inflamatorias sistémicas como la sarcoidosis o la enfermedad de Behçet, o a procesos autoinmunes limitados al propio ojo. La turbidez que produce la vitritis en el fondo de ojo se conoce como vitreous haze y se gradúa desde hace décadas mediante escalas fotográficas estandarizadas. La primera, propuesta por Nussenblatt para el National Eye Institute estadounidense en 1985, compara el grado de nitidez con el que se distinguen el nervio óptico y los vasos retinianos frente a una serie de fotografías de referencia. Esa escala, con variantes, sigue siendo la base de los criterios de clasificación de uveítis adoptados internacionalmente. Conviene no confundir la vitritis con la simple presencia de células en el vítreo por causas no inflamatorias, como ocurre en algunas hemorragias antiguas o en la siembra de células tumorales que puede acompañar a un linfoma intraocular; ese último cuadro, mucho más raro, puede imitar durante meses el aspecto de una vitritis crónica persistente, lo que retrasa a veces el diagnóstico correcto. Tampoco debe confundirse con la hialosis asteroide, una degeneración benigna del vítreo sin ningún componente inflamatorio. No. Es un signo, la traducción visible en el vítreo de una inflamación que tiene su origen en otra parte del ojo o del organismo. El diagnóstico de fondo siempre exige identificar esa causa. Porque carece de vasos sanguíneos y de población celular propia capaz de montar una respuesta inmune local. Cualquier célula defensiva que llega al vítreo procede de fuera, y esa misma falta de circulación es la razón de que las infecciones intraoculares evolucionen con tanta lentitud. El término inglés con el que se designa la turbidez del vítreo inflamado, graduada mediante escalas fotográficas desde 1985. Cuanto mayor es el grado, menos se distinguen el nervio óptico y los vasos retinianos al explorar el fondo de ojo. No, ni mucho menos. Buena parte de los casos responde a enfermedades inflamatorias sistémicas o a procesos autoinmunes limitados al ojo, sin que exista ningún germen implicado.Qué es
Clasificación
Cómo se valora
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿La vitritis es una enfermedad en sí misma?
¿Por qué el vítreo no puede defenderse solo de una infección?
¿Qué es el vitreous haze?
¿Toda vitritis tiene origen infeccioso?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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