DICCIONARIO MÉDICO
Vibrio parahaemolyticus
Vibrio parahaemolyticus es una bacteria marina que vive de forma natural en aguas costeras templadas de todo el mundo y que se ha convertido en la causa más frecuente de gastroenteritis ligada al consumo de marisco crudo o poco cocinado. A diferencia de la bacteria del cólera, necesita agua salada para multiplicarse, por lo que su presencia queda casi siempre restringida al litoral y a los productos que de él proceden. Vibrio parahaemolyticus Tipo: bacteria Morfología: bacilo gramnegativo curvado, halófilo, aerobio facultativo, oxidasa positivo, con un flagelo polar para nadar y flagelos laterales adicionales para desplazarse sobre superficies Transmisión: alimentaria, por marisco crudo o poco cocinado, y por contacto de heridas con agua marina Reservorio: ambiental, en aguas costeras y estuarinas templadas, plancton y moluscos Patogenicidad: primaria en las cepas productoras de hemolisinas TDH o TRH Enfermedades: gastroenteritis infecciosa aguda, infección de heridas Es una especie del género Vibrio, dentro de la familia Vibrionaceae. Su nombre combina el prefijo griego para, junto a o semejante a, con haîma, sangre, y lytikós, capaz de disolver: en conjunto, una bacteria parecida a otra especie hemolítica ya conocida en la época, hoy reclasificada como Mannheimia haemolytica. El nombre alude a la capacidad de ciertas cepas para romper los glóbulos rojos en cultivo, un rasgo que resultaría clave para distinguir las variantes peligrosas de las inofensivas. El microbiólogo japonés Tsunesaburo Fujino la aisló en 1950 tras un brote de intoxicación alimentaria en Osaka asociado al consumo de shirasu, sardinas semisecas: 272 personas enfermaron y 20 murieron. La especie recibió su nombre binomial definitivo en 1963, de manos de Riichi Sakazaki y su equipo, tras años de estudios bioquímicos que la situaron dentro del género Vibrio. Se observa como un bacilo curvado, gramnegativo, sin esporas. Es oxidasa positivo y anaerobio facultativo. En medio líquido nada gracias a un único flagelo polar; sobre superficies sólidas o viscosas despliega además flagelos laterales que le permiten desplazarse en enjambre, una estrategia poco habitual entre las bacterias entéricas. Es halófilo: necesita sal para crecer, en un rango de entre el 0,5 y el 8 por ciento de cloruro sódico, con un óptimo cercano al 3 por ciento, y no sobrevive en agua destilada. En el agar TCBS no fermenta la sacarosa, por lo que sus colonias adoptan un tono verde azulado, justo el opuesto al amarillo de Vibrio cholerae. Las cepas capaces de producir la hemolisina termoestable directa dan positivo en la prueba de Kanagawa, un cultivo en agar de Wagatsuma que durante décadas sirvió para separar las variantes clínicas de las meramente ambientales. Habita de forma natural en aguas costeras y estuarinas templadas, unida al plancton y a la superficie de moluscos, crustáceos y peces. Por debajo de los quince grados no se consigue aislar del agua, aunque persiste en los sedimentos del fondo marino durante los meses fríos y reaparece con las primeras subidas de temperatura. La vía principal de contagio es la ingestión de marisco crudo o insuficientemente cocinado, en especial ostras, gambas y cangrejo. Con menor frecuencia, una herida abierta en contacto con agua de mar o con líquidos de manipulación del marisco basta para iniciar una infección local. Los casos se concentran en los meses cálidos, cuando la temperatura del agua favorece su multiplicación. Es la causa más común de gastroenteritis infecciosa aguda ligada al marisco en Japón, donde se describió por primera vez, y una de las principales en Estados Unidos y otros países con alto consumo de productos crudos del mar. La exposición de una herida al agua marina puede derivar en infección local de piel y tejidos blandos. Con mucha menor frecuencia, y casi siempre en personas con enfermedades de base, la bacteria alcanza el torrente sanguíneo y provoca bacteriemia. Comparte con Vibrio vulnificus el hábitat marino y la dependencia de la sal, pero no fermenta la lactosa, un rasgo bioquímico que sí posee su pariente y que en el laboratorio permite separarlas con rapidez. Clínicamente, el contraste es todavía mayor: mientras V. parahaemolyticus produce sobre todo cuadros digestivos autolimitados, V. vulnificus concentra la práctica totalidad de las infecciones graves y mortales del género. Frente a Vibrio cholerae, la diferencia salta a la vista ya en el cultivo, por el color de sus colonias en TCBS y por su absoluta dependencia del medio salino. Bacteria semejante a la hemolítica. El nombre combina el griego para, junto a, con haîma, sangre, y lytikós, disolvente, por su parecido con otra especie capaz de romper glóbulos rojos. Sakazaki y su equipo formalizaron el nombre en 1963. Sí. La bacteria no resiste el calor de una cocción adecuada, así que el riesgo se concentra en ostras, gambas o pescado crudos o poco hechos. El agua de mar contaminada en contacto con una herida abierta es la otra vía posible. En 1950, cuando Tsunesaburo Fujino la aisló tras un brote en Osaka asociado a sardinas semisecas que dejó 272 afectados y 20 muertes. Trece años después recibió su nombre científico definitivo. No. Su infección más habitual es una gastroenteritis que se resuelve en pocos días sin secuelas. Vibrio vulnificus, en cambio, concentra la inmensa mayoría de las muertes asociadas al género, sobre todo en personas con el hígado enfermo. Para comparar Vibrio parahaemolyticus con el resto de especies de su género, puede consultar:Qué es Vibrio parahaemolyticus
Morfología e identificación en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Diferenciación con otras especies del género
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Vibrio parahaemolyticus?
¿Basta con cocinar bien el marisco para evitar el contagio?
¿Cuándo se descubrió esta bacteria?
¿Es tan peligrosa como Vibrio vulnificus?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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