DICCIONARIO MÉDICO
Vesiculografía
La vesiculografía es una técnica de diagnóstico por imagen que hace visibles, mediante un contraste radiopaco, las vesículas seminales y los conductos eyaculadores. El contraste se introduce por punción del conducto deferente y permite obtener radiografías de estas estructuras, situadas en la pelvis y poco accesibles a la exploración directa. Nacida a comienzos del siglo XX, hoy se emplea con mucha menos frecuencia que entonces, desplazada por técnicas menos invasivas como la ecografía transrectal y la resonancia magnética. El nombre combina "vesícula", en este caso seminal, con el sufijo "-grafía", registro o representación gráfica. Comparte esa raíz con otras técnicas de contraste del aparato reproductor masculino, como la deferentografía, que opacifica específicamente el conducto deferente. En la práctica, ambos estudios suelen realizarse en la misma exploración, porque el contraste inyectado en el deferente termina alcanzando también las vesículas seminales. Conviene no confundir la vesiculografía con la colecistografía, otra técnica de contraste que comparte el mismo sufijo pero que nada tiene que ver con el aparato reproductor: estudia la vesícula biliar, no la seminal. La coincidencia del nombre "vesícula" en ambos órganos, tan distintos entre sí, explica una confusión ocasional entre dos pruebas que no podrían ser más diferentes en su propósito. El urólogo estadounidense William T. Belfield realizó en 1913 la primera radiografía de las vesículas seminales, inyectando colargol (un compuesto coloidal de plata) a través del conducto deferente expuesto quirúrgicamente en el escroto. La técnica despertó cierto interés en las dos décadas siguientes, documentado en varios artículos de la época, pero después cayó casi en el olvido. Fue el urólogo francés Jean Boreau quien la recuperó, ya en los años cincuenta, con su monografía de 1953 sobre el estudio radiológico de las vías seminales normales y patológicas. Boreau simplificó el procedimiento y lo difundió en Europa, donde se mantuvo como técnica de referencia hasta la llegada de la ecografía transrectal a finales del siglo XX. El procedimiento consiste en localizar el conducto deferente a través de la piel del escroto e introducir en él, mediante una aguja fina, un contraste que resulta opaco a los rayos X. El contraste asciende por el conducto y termina rellenando las vesículas seminales y los conductos eyaculadores, cuyo contorno queda entonces dibujado en la radiografía o en la imagen de fluoroscopia obtenida a continuación. Porque requiere puncionar o exponer quirúrgicamente el conducto deferente, mientras que la ecografía transrectal y la resonancia magnética obtienen imágenes equivalentes sin necesidad de ningún abordaje invasivo. La radiología ha ido sustituyendo, con el tiempo, casi todas las técnicas de contraste por punción directa. Sí, prácticamente al mismo tiempo. Su técnica original de 1913 ya opacificaba el conducto deferente en su trayecto hacia las vesículas, de modo que deferentografía y vesiculografía comparten un origen común y, a menudo, un mismo procedimiento. Como toda punción, produce cierta molestia local, que suele controlarse con anestesia de la zona. No es motivo para desarrollar aquí el detalle del procedimiento, que corresponde a la valoración de cada especialista.Qué es la vesiculografía
Historia
Cómo se realiza
Preguntas frecuentes
¿Por qué se usa cada vez menos la vesiculografía?
¿Belfield inventó también la deferentografía?
¿La vesiculografía duele?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026