DICCIONARIO MÉDICO

Ventosa obstétrica

La ventosa obstétrica es un instrumento de tracción por vacío que se aplica sobre la cabeza del feto para ayudar a completar un parto vaginal cuando el expulsivo no avanza por sí solo. Una cazoleta conectada a una bomba de vacío se adhiere al cuero cabelludo fetal por succión, y desde ahí el obstetra tracciona de forma sincronizada con las contracciones y el pujo materno. También se conoce como vacuoextractor.

Qué es la ventosa obstétrica

La palabra ventosa procede del latín tardío ventosa, forma femenina de ventosus, "lleno de viento", derivado de ventus. En origen abreviaba la expresión cucurbita ventosa: la calabaza hueca de vidrio que los cirujanos antiguos aplicaban sobre la piel para provocar succión con fines curativos, el mismo principio físico que siglos después se trasladó a la cabeza fetal. El término aparece ya en un vocabulario español-latino de 1495, y la Real Academia Española lo recoge desde el Diccionario de autoridades de 1739.

Aplicada al parto, la ventosa obstétrica designa el instrumento formado por una cazoleta o campana unida mediante un tubo a una fuente de vacío. La presión negativa mantiene la cazoleta adherida al cuero cabelludo del feto y la convierte en un asa de tracción, sin necesidad de introducir en el canal del parto ninguna pieza rígida que rodee la cabeza fetal, como sí ocurre con el fórceps. Vacuoextractor es el nombre técnico equivalente, y ambos se usan de forma indistinta en la bibliografía en español.

Tipos de cazoleta

Las primeras cazoletas eran de metal rígido, con un catéter de succión soldado en un lateral. Más tarde llegaron las de silicona o goma, más blandas y menos agresivas para el cuero cabelludo del recién nacido, aunque con una tendencia algo mayor a desprenderse durante la tracción. También existen modelos desechables con la bomba de vacío integrada en el propio mango, que prescinden del sistema externo. La elección entre unos y otros depende de la posición de la cabeza fetal y del criterio de quien atiende el parto.

Origen del instrumento

El primer intento documentado de extraer un feto mediante vacío no funcionó. En 1705, el cirujano naval inglés James Yonge, afincado en Plymouth, se encontró con una cabeza fetal encajada en la pelvis materna y probó a fijar sobre ella una copa de vidrio unida a una bomba de aire. El parto no salió adelante por esa vía, y Yonge tuvo que recurrir a instrumentos destructivos para resolverlo. Pasarían casi dos siglos y medio antes de que la idea diera resultado.

Quien lo consiguió fue el obstetra sueco Tage Malmström, de Gotemburgo. En 1954 presentó su propio vacuum extractor, una cazoleta metálica de fiabilidad muy superior a los intentos anteriores, y en 1957 publicó una experiencia clínica ya extensa. A partir de ahí el instrumento se incorporó a la práctica obstétrica en todo el mundo, España incluida.

Diferencia con el fórceps

El fórceps rodea la cabeza fetal con dos ramas articuladas que se acoplan como una tenaza, y esa prensión permite al obstetra corregir de forma activa la orientación de la cabeza mientras tracciona. La ventosa solo sujeta por succión. No hay manera de imprimir un giro desde el mango, así que cualquier rotación de la cabeza fetal llega de forma pasiva, a medida que desciende y encuentra su propio camino por la pelvis materna. Esa diferencia mecánica es la razón por la que, en los casos que exigen además una rotación activa, el fórceps conserva un papel que la ventosa no puede cubrir.

Preguntas frecuentes

¿Ventosa obstétrica y vacuoextractor son la misma palabra?

Sí. Los dos términos designan el mismo instrumento y se usan de forma indistinta en la literatura obstétrica en español, aunque vacuoextractor es la forma más cercana al inglés vacuum extractor, su denominación original.

¿De dónde viene la palabra ventosa?

Del latín ventosa, "llena de viento". El nombre no tiene relación directa con el parto: procede de las antiguas ventosas de vidrio que se aplicaban sobre la piel con fines terapéuticos, documentadas en español desde 1495. El instrumento obstétrico tomó prestado el nombre por compartir el mismo principio de succión.

¿Quién inventó la ventosa obstétrica?

Nadie en concreto. James Yonge lo intentó sin éxito en 1705 con una copa de vidrio y una bomba de aire; el diseño que sí funcionó, casi dos siglos y medio después, fue el del sueco Tage Malmström, en 1954.

¿La ventosa permite girar la cabeza del bebé como el fórceps?

No. La ventosa se limita a la tracción. Cualquier giro de la cabeza fetal ocurre de forma espontánea a medida que desciende por la pelvis, no porque el obstetra lo imprima desde el instrumento.

Referencias

  1. Real Academia Española. Ventosa. Diccionario de la lengua española. Disponible en: https://dle.rae.es/ventosa
  2. O&G Magazine (RANZCOG). The evolution of the obstetric vacuum extractor. Disponible en: https://www.ogmagazine.org.au/17/4-17/evolution-obstetric-vacuum-extractor/
  3. Manual MSD (versión para público general). Parto vaginal instrumentado. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/salud-femenina/trabajo-de-parto-y-parto/parto-vaginal-instrumentado
  4. Cochrane Library. O'Mahony F, et al. Elección de instrumentos para el parto vaginal asistido. Disponible en: https://www.cochranelibrary.com/es/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD005455.pub2/full/es

Consulte también la información clínica completa sobre el parto instrumentado

Si busca información sobre cuándo se recomienda el uso de la ventosa y las precauciones del parto asistido, puede consultar la página de instrumentación en el parto de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas

  • Fórceps. Instrumento obstétrico de dos ramas articuladas que, a diferencia de la ventosa, permite ejercer tracción y rotación activa sobre la cabeza fetal.
  • Extracción fetal. Término que agrupa las distintas maniobras instrumentadas del parto vaginal, entre ellas la ventosa.
  • Vacuoextractor. Nombre técnico equivalente a ventosa obstétrica.
  • Obstetricia. Especialidad médica que se ocupa del embarazo, el parto y el puerperio.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026