DICCIONARIO MÉDICO
Uveítis de Fuchs
La uveítis de Fuchs es una forma crónica de uveítis anterior, casi siempre unilateral, que se caracteriza por la heterocromía: una diferencia de color entre ambos ojos causada por la atrofia del estroma del iris afectado. También se la conoce como iridociclitis heterocrómica de Fuchs o síndrome de Fuchs. Debe su nombre a Ernst Fuchs, catedrático de Oftalmología en la Universidad de Viena, que en 1906 describió una serie de 38 pacientes con un cuadro que denominó "heterocromía complicada": inflamación ocular, heterocromía del iris y cataratas asociadas. Medio siglo antes, en 1843, el oftalmólogo William Lawrence ya había documentado cambios de coloración del iris relacionados con procesos inflamatorios, pero fue la descripción sistemática de Fuchs la que fijó la entidad clínica tal y como se reconoce hoy. La mayoría de las uveítis anteriores cursan con dolor y enrojecimiento marcados; la de Fuchs, en cambio, suele pasar inadvertida durante años. Es una inflamación de baja intensidad, sin los signos de alarma que suelen llevar a una consulta urgente. Con frecuencia se identifica de forma incidental, al detectar la heterocromía o al estudiar una catarata de aparición relativamente temprana. La causa exacta sigue sin conocerse. El propio Fuchs planteó varias hipótesis a lo largo de su carrera, casi todas descartadas con el tiempo. La teoría infecciosa, en particular la relación con el virus de la rubéola, es hoy la que reúne más respaldo, aunque también se han propuesto mecanismos autoinmunitarios y disfunción del sistema nervioso simpático del ojo. Ninguna de estas hipótesis se considera, a día de hoy, plenamente demostrada. No toda heterocromía se debe a esta entidad. Puede ser congénita, sin relación alguna con procesos inflamatorios, o secundaria a otras causas oculares, como ciertos glaucomas o el uso prolongado de determinados colirios. Lo que distingue a la heterocromía de Fuchs es su asociación constante con signos inflamatorios crónicos en el ojo afectado, algo ausente en las formas congénitas. Porque así la denominó el propio Fuchs en su publicación original de 1906. El término reflejaba que la diferencia de color entre los dos ojos no era un simple rasgo estético, sino que iba acompañada, "complicada" en el sentido clínico, de inflamación y, con frecuencia, de catarata. Casi siempre. Es una de las características más constantes del cuadro: la afectación bilateral es muy poco habitual, hasta el punto de que, cuando se observa en ambos ojos, conviene replantear el diagnóstico. Sí. "Uveítis de Fuchs", "síndrome de Fuchs" e "iridociclitis heterocrómica de Fuchs" designan la misma entidad. La variación en el nombre responde más a la tradición de cada escuela oftalmológica que a diferencias reales en la definición. En su carácter crónico, silente y unilateral, frente al patrón agudo, doloroso y a menudo recurrente de la mayoría de las uveítis anteriores. Esa combinación de rasgos es la que llevó a considerarla, ya desde la publicación original de Fuchs, una entidad diferenciada dentro del grupo.Origen del nombre
Qué la distingue de otras uveítis anteriores
Causa
Diferenciación con otras causas de heterocromía
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "heterocromía complicada"?
¿Afecta siempre a un solo ojo?
¿Es lo mismo que la iridociclitis heterocrómica?
¿En qué se diferencia de una uveítis anterior típica?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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