DICCIONARIO MÉDICO
Urólogo
El urólogo es el médico especialista en el aparato urinario de hombres y mujeres, y en el aparato reproductor masculino. Su formación combina el diagnóstico médico con la capacidad de operar, algo que no todas las especialidades relacionadas con el riñón comparten. Urología procede del griego oûron, orina, y logos, estudio o tratado. El sufijo -logo, presente también en cardiólogo o dermatólogo, marca en la nomenclatura médica a quien se dedica a ese estudio. Antes de existir como especialidad, la observación de la orina, la uroscopia, fue durante siglos una de las pocas herramientas diagnósticas disponibles, y ya aparece descrita por Hipócrates. Su ámbito de actuación incluye el riñón, los uréteres, la vejiga y la uretra en ambos sexos, además de la próstata, los testículos y el pene en el hombre. El tratamiento puede ser médico, con fármacos, o quirúrgico, mediante cirugía abierta, laparoscópica, endoscópica o robótica, según el caso. En España, tras los seis años de Grado en Medicina, el acceso a la especialidad se hace por el examen MIR. La residencia en Urología dura actualmente cinco años, uno de los periodos más largos del sistema de formación sanitaria especializada, junto con especialidades como Cardiología o las distintas ramas quirúrgicas. Entre el grado y el final de la residencia, formar a un urólogo lleva entre once y doce años. La urología se reconoció oficialmente como subespecialidad médico-quirúrgica independiente en 1896, con la fundación de la Asociación Francesa de Urología. En España, la Sociedad Española de Urología se constituyó en Madrid en 1911. Las dos enfermedades que más empujaron esa separación de la cirugía general fueron, según recogen los propios urólogos que han estudiado la historia de su especialidad, la cirugía de la litiasis y la cirugía de la próstata. Ambos se ocupan del riñón, pero desde ángulos distintos. El urólogo trabaja también con el bisturí: corrige obstrucciones, extirpa tumores, opera cálculos y malformaciones del aparato urinario y genital. El nefrólogo, formado en medicina interna, no opera; su trabajo es el seguimiento clínico y farmacológico de enfermedades como la insuficiencia renal, la hipertensión de origen renal o el trasplante, una vez realizado. En la práctica, ambos especialistas se derivan pacientes con frecuencia. Sí. Es una de las diferencias principales frente a especialidades médicas centradas también en el riñón. El nefrólogo aborda las enfermedades del riñón desde la medicina interna, sin cirugía: controla la función renal, ajusta tratamientos farmacológicos y supervisa procesos como la diálisis o el seguimiento de un trasplante. El urólogo, en cambio, tiene formación quirúrgica y se ocupa de los problemas estructurales del aparato urinario, de los cálculos, de los tumores y de todo el aparato genital masculino. Es habitual que un mismo paciente pase por las dos consultas a lo largo de una misma enfermedad. No. El aparato urinario es igual de frecuente en su consulta en mujeres que en hombres. Lo que sí es exclusivamente masculino es el aparato reproductor, que forma parte de su ámbito junto con el sistema urinario. Del griego oûron, orina, y logos, estudio. La misma raíz que aparece en urografía o en urolitiasis.Qué es un urólogo
Cómo se forma un urólogo
Un poco de historia
En qué se diferencia del nefrólogo
Preguntas frecuentes
¿Un urólogo opera?
¿Qué diferencia hay con el nefrólogo?
¿Atiende solo a hombres?
¿De dónde viene la palabra urólogo?
Referencias
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