DICCIONARIO MÉDICO
Uricasa
La uricasa, conocida también como urato oxidasa, es la enzima que en la mayoría de los mamíferos transforma el ácido úrico en alantoína, un compuesto mucho más soluble y fácil de eliminar. En los primates superiores, el ser humano incluido, el gen que la codifica ha perdido su función. Su nombre combina la raíz de úrico, del griego ouron (orina), con el sufijo -asa, la terminación habitual para nombrar enzimas. Cataliza la reacción clasificada como E.C. 1.7.3.3: oxida el ácido úrico con oxígeno y agua, y genera un compuesto intermedio inestable, el 5-hidroxiisourato, que se descompone enseguida en alantoína y dióxido de carbono. La reacción ocupa el último peldaño del catabolismo de las purinas en los mamíferos que conservan la enzima. Justo antes, la xantina oxidasa convierte la xantina en ácido úrico; la uricasa retoma ese producto y lo empuja un paso más allá, hacia una molécula que el riñón elimina sin dificultad. En los grandes simios, el ser humano incluido, una mutación sin sentido en el segundo exón del gen UOX inutilizó la enzima hace más de quince millones de años, durante el Mioceno. El proceso no fue repentino: antes de fijarse por completo, el gen fue acumulando mutaciones que redujeron su actividad de forma gradual, generación tras generación. La consecuencia práctica es que el ser humano circula con concentraciones de ácido úrico muy superiores a las de un perro o un ratón, ambos con uricasa activa. Por qué la evolución permitió esa pérdida sigue sin explicación firme. Una hipótesis, discutida y no cerrada, propone que el ácido úrico funciona como antioxidante en el plasma y que acumularlo pudo compensar, en algún tramo de nuestra historia evolutiva, la pérdida de otras defensas frente al daño oxidativo. El debate sigue abierto. Desde 2002 existen versiones recombinantes de la enzima con uso clínico. La rasburicasa, producida a partir de Aspergillus flavus, fue la primera en autorizarse, destinada a prevenir la nefropatía aguda por ácido úrico en niños con neoplasias hematológicas y alto riesgo de síndrome de lisis tumoral. En 2010 llegó la pegloticasa, una uricasa porcina unida a polietilenglicol, reservada para la gota crónica grave que no responde a otros tratamientos. Ambas reproducen, con ingeniería genética, la función que nuestra especie perdió en la evolución. La uricasa no debe confundirse con los fármacos uricosúricos, que no destruyen el ácido úrico sino que aumentan su eliminación renal actuando sobre los transportadores del túbulo proximal. Por una mutación sin sentido en el exón 2 del gen UOX que se fijó en la línea evolutiva de los grandes simios, hace más de quince millones de años. El gen sigue ahí, como resto fósil en el genoma, pero no fabrica una proteína activa. No. Actúan en pasos distintos de la misma vía: la xantina oxidasa fabrica ácido úrico, la uricasa lo destruye. La mayoría de los mamíferos, entre ellos el perro, el ratón y el cerdo, motivo por el que la pegloticasa se fabrica a partir de una versión porcina de la enzima modificada para reducir su capacidad de desencadenar una respuesta inmunitaria. Las aves y los reptiles siguen una vía distinta para eliminar el nitrógeno y no dependen de este mecanismo del mismo modo. El sufijo -asa identifica a las enzimas en química; sumado a la raíz de úrico, compone un nombre que describe, literalmente, lo que la molécula hace. No es una sigla ni un nombre comercial.¿Qué es la uricasa?
Preguntas frecuentes
¿Por qué el ser humano no tiene uricasa funcional?
¿Es lo mismo la uricasa que la xantina oxidasa?
¿Qué especies conservan la uricasa activa?
¿Por qué se llama uricasa?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026