DICCIONARIO MÉDICO

Unidad de cuidados intensivos

La unidad de cuidados intensivos (UCI) es el área de un hospital reservada a pacientes cuya vida depende de un soporte artificial de una o varias funciones vitales, con vigilancia médica y de enfermería permanente. Se conoce también como unidad de vigilancia intensiva (UVI) o, en buena parte de Hispanoamérica, unidad de terapia intensiva (UTI).

Qué es la unidad de cuidados intensivos

Es el nivel más alto de vigilancia hospitalaria. Reúne a pacientes con fallo, real o inminente, de una o varias funciones vitales: respiración, circulación, función renal o neurológica. Ese fallo puede necesitar ventilación mecánica, fármacos que sostengan la presión arterial o técnicas de sustitución renal, entre otras medidas de soporte orgánico.

Ninguna otra área hospitalaria concentra tanta tecnología de monitorización por cama ni una proporción de enfermería tan alta por paciente. Esa densidad de recursos es, precisamente, lo que define a una UCI frente al resto del hospital.

Origen histórico

El modelo actual nace en Copenhague. En 1952, una epidemia de poliomielitis dejó a cientos de pacientes con parálisis respiratoria, y el anestesista danés Bjørn Ibsen sustituyó los pulmones de acero por ventilación con presión positiva a través de traqueotomía, aplicada manualmente durante semanas por estudiantes de medicina. En agosto de 1953 abrió, en el Kommunehospitalet de la ciudad, la primera sala organizada de forma permanente para este tipo de cuidados.

De ahí surgió un principio que sigue vigente: concentrar en un mismo espacio, con personal y tecnología dedicados, a los pacientes cuya vida depende de un soporte artificial continuo, en lugar de dispersarlos por las plantas del hospital.

Organización y tipos

El equipo lo dirige un médico intensivista, con enfermería especializada, fisioterapeutas respiratorios, farmacéuticos y nutricionistas. Muchos hospitales grandes dividen sus camas críticas por especialidad: la unidad coronaria para la patología cardíaca aguda, unidades neuroquirúrgicas, pediátricas o de trasplantes, todas con el mismo principio de vigilancia continua aplicado a un tipo concreto de paciente.

Cuando la situación del paciente mejora pero todavía exige más control que una planta convencional, el traslado habitual es a una unidad de cuidados intermedios, un escalón intermedio que reduce la presión sobre las camas de críticos sin devolver al paciente de golpe a un régimen de hospitalización ordinario.

Preguntas frecuentes

¿UCI y UVI son lo mismo?

Sí, son sinónimos. UVI (unidad de vigilancia intensiva) es el nombre que se impuso primero en España; UCI terminó por generalizarse después y hoy se usa indistintamente.

¿Por qué en Hispanoamérica se habla de UTI?

Por una cuestión puramente terminológica: unidad de terapia intensiva es la denominación habitual en gran parte de Hispanoamérica para el mismo concepto que en España se llama UCI. La confusión aparece porque en algunos países ambas siglas conviven, pero designando niveles de gravedad distintos.

¿Cuántos pacientes atiende una enfermera en la UCI?

La proporción habitual es de una enfermera por cada uno o dos pacientes, muy superior a la de una planta convencional. Es, junto a la tecnología de monitorización, uno de los rasgos que distinguen a esta unidad del resto del hospital.

¿Toda UCI tiene la misma dotación?

No. Una UCI polivalente, general, no es lo mismo que una UCI pediátrica o una unidad coronaria, aunque las tres compartan el principio de vigilancia continua. Cada una se adapta al tipo de paciente y a la tecnología que su patología requiere.

Referencias

  1. Bjørn Ibsen, obituario. PMC, National Library of Medicine
  2. Bjørn Aage Ibsen, anestesista danés fundador de la medicina intensiva
  3. Unidad de cuidados intensivos, uso terminológico en español. Humanterm UEM
  4. Apuntes para la historia del cuidado intensivo. Academia Nacional de Medicina de Colombia

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