DICCIONARIO MÉDICO
Trombectomía
La trombectomía es el procedimiento, quirúrgico o percutáneo, mediante el cual se extrae físicamente un trombo del interior de un vaso sanguíneo para restablecer el flujo. Se distingue de la trombólisis, que persigue el mismo objetivo pero disolviendo el trombo con fármacos en lugar de retirarlo. El nombre combina el griego θρόμβος (thrómbos, "coágulo") con el sufijo -ektomē (ἐκτομή), "corte" o "extirpación", el mismo que aparece en apendicectomía o gastrectomía. Literalmente, "extirpación del trombo". En la práctica, el término convive con embolectomía, y ambos se usan a menudo como sinónimos. La diferencia estricta está en el origen de la masa que se extrae: un trombo se ha formado en el mismo sitio donde se retira, mientras que un émbolo procede de otro punto de la circulación y ha viajado hasta enclavarse allí. En la mayoría de los procedimientos de urgencia no hay forma sencilla de distinguir uno de otro antes de la intervención, de ahí que en la literatura quirúrgica ambos nombres se solapen. Existen dos grandes vías. La trombectomía quirúrgica abierta expone directamente el vaso mediante una incisión (arteriotomía) y retira el trombo de forma manual o con instrumental específico. La trombectomía percutánea o mecánica, en cambio, se realiza a través de un catéter introducido por punción, sin necesidad de abrir el vaso, y ha ido ganando terreno frente a la primera por su menor morbilidad. Dentro de la vía mecánica caben técnicas distintas. La aspiración retira el trombo succionándolo a través del propio catéter. Los dispositivos de tipo stent retriever, en cambio, despliegan una estructura metálica en forma de malla que atrapa el trombo para extraerlo al retirar el catéter. La elección entre una y otra depende del vaso afectado, de su calibre y de la consistencia del trombo, más que de una superioridad general de una técnica sobre la otra. El primer intento documentado de extraer quirúrgicamente un émbolo arterial se atribuye a Subanajew, en 1895, sin éxito. Las primeras embolectomías femorales que sí funcionaron llegaron en 1911, obra de dos cirujanos que trabajaban de forma independiente y sin conocerse: Key, en Estocolmo, y Labey, en París. En 1913, Bauer extendió la técnica a la bifurcación de la aorta. Todas compartían el mismo problema: exigían abrir ampliamente el vaso, y la tasa de éxito rondaba solo el 40 o el 50 por ciento. El punto de inflexión llegó en 1963, cuando Thomas Fogarty publicó un artículo de apenas dos páginas describiendo un catéter con un pequeño balón inflable en la punta, capaz de extraer un trombo o un émbolo a distancia, sin necesidad de exponer todo el trayecto del vaso. Tres revistas médicas rechazaron antes el manuscrito, con el argumento de que el balón lesionaría el endotelio. Hoy ese mismo diseño sigue siendo el instrumento más empleado del mundo para este tipo de procedimientos. La vía percutánea, por su parte, tiene un precedente más tardío: Greenfield introdujo en 1969 un catéter de embolectomía pensado para retirar trombos sin cirugía abierta. Su desarrollo pleno tuvo que esperar, sin embargo, a la generalización de las técnicas de cateterismo guiadas por imagen, ya en las últimas décadas del siglo XX. Ambas persiguen recuperar el flujo, pero por caminos distintos. La trombectomía extrae físicamente el material que obstruye el vaso, de manera prácticamente inmediata. La trombólisis lo disuelve mediante la administración de fármacos que activan el sistema fibrinolítico del propio organismo, un proceso más lento y que no siempre resulta completo. En determinados contextos clínicos, ambas técnicas se combinan. Estrictamente, no. La primera retira un trombo formado in situ; la segunda, un émbolo llegado desde otro lugar. En la práctica clínica, sin embargo, los dos términos se emplean con frecuencia de manera intercambiable. Los revisores de tres revistas estadounidenses de prestigio consideraron que el dispositivo era peligroso y que existían alternativas mejores. El trabajo terminó publicándose en la revista Surgery, Gynecology & Obstetrics en 1963, a instancias de uno de los coautores. No. Sigue habiendo situaciones, sobre todo en vasos de gran calibre o con trombos muy extensos, en las que la vía abierta continúa siendo la opción más adecuada.Qué es la trombectomía
Cómo se hace
Un poco de historia
Diferenciación con la trombólisis
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo trombectomía que embolectomía?
¿Por qué fracasó primero la publicación del catéter de Fogarty?
¿La trombectomía sustituye siempre a la cirugía abierta?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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