DICCIONARIO MÉDICO
Tratamiento neoadyuvante
El tratamiento neoadyuvante es la terapia que se administra antes del tratamiento principal de una enfermedad, casi siempre antes de la cirugía, con el objetivo de reducir el tamaño de un tumor, facilitar su extirpación y actuar de forma temprana sobre posibles focos microscópicos ya diseminados. El prefijo neo procede del griego néos, nuevo, y se antepone aquí a adyuvante, del latín adiuvans, participio de adiuvare, ayudar. La combinación es más reciente de lo que su etimología clásica sugiere: el diccionario Merriam-Webster sitúa su primer uso documentado en 1984, casi una década después de que el propio concepto empezara a aplicarse en la práctica clínica. Neoadyuvante describe, literalmente, un auxilio que llega antes que el tratamiento al que ayuda, lo que a primera vista resulta paradójico: si adyuvante significa que refuerza una intervención principal, neoadyuvante la refuerza adelantándose a ella. El diccionario ya distingue en la entrada adyuvante los tres momentos posibles de una terapia complementaria en oncología: adyuvante, tras la intervención principal; coadyuvante, simultánea a ella; y neoadyuvante, previa. Esta entrada desarrolla ese tercer momento. La lógica del tratamiento neoadyuvante descansa en dos razones distintas. La primera es local: reducir el volumen de un tumor antes de la cirugía puede convertir en operable una lesión que no lo era, o permitir una intervención menos extensa que preserve más tejido u órgano sano. La segunda es sistémica: muchos tumores sólidos, en el momento del diagnóstico, ya han enviado células a la circulación aunque no exista todavía metástasis detectable; tratarlas antes de la cirugía, en lugar de esperar a que la intervención quirúrgica retrase el inicio del tratamiento sistémico, busca actuar sobre esa enfermedad microscópica lo antes posible. Existe además una tercera ventaja, de naturaleza distinta: al mantener el tumor en su sitio durante el tratamiento, el equipo médico puede observar cómo responde antes de operar. Esa respuesta funciona como una prueba en vivo de la sensibilidad del tumor a la terapia empleada, una información que la vía inversa, operar primero y tratar después, no ofrece de la misma manera. El antecedente mejor documentado procede de la oncología pediátrica. A comienzos de los años setenta, la supervivencia a cinco años del osteosarcoma no superaba el veinte por ciento pese a la resección radical del tumor, porque hasta el ochenta por ciento de los pacientes tenían ya micrometástasis pulmonares en el momento del diagnóstico. En 1979, Gerald Rosen y su equipo del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York publicaron en la revista Cancer el razonamiento a favor de administrar quimioterapia antes de la cirugía y retrasar esta, en lugar de operar de inmediato. El propio Rosen popularizó después el término neoadyuvante para referirse a ese abordaje, que otros grupos, como el estudio cooperativo alemán y austríaco publicado en 1984, adoptaron con la misma denominación. El planteamiento no nació aislado. Ya en 1968 el National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project había probado, en su primer gran ensayo aleatorizado, que un agente quimioterápico administrado tras la mastectomía reducía la recurrencia del cáncer de mama; esa línea de trabajo, la de tratar después de operar, es la que dio origen al término adyuvante en su sentido oncológico. El aporte de Rosen fue invertir el orden y demostrar que, en determinados tumores, tratar antes ofrecía ventajas que tratar después no lograba igualar. Desde el osteosarcoma, el enfoque se extendió a otros tumores sólidos en los que el tamaño o la extensión local condicionan la cirugía: el cáncer de mama localmente avanzado, el cáncer de recto, ciertos tumores de vejiga y algunos sarcomas de partes blandas figuran entre los contextos en los que la literatura oncológica documenta su uso más consolidado. No todos los tumores se benefician por igual; la decisión de tratar antes o después de operar depende del tipo histológico, del estadio y de la disponibilidad de una terapia eficaz frente a ese tumor en concreto. De neo, nuevo en griego, y adyuvante, del latín adiuvare, ayudar. Su primer uso documentado data de 1984, según Merriam-Webster. En el momento en que se administra. El adyuvante llega después de la cirugía; el neoadyuvante, antes. Porque tratar antes puede reducir el tumor lo suficiente para operarlo, o para operarlo con menos secuelas, y permite además actuar pronto sobre enfermedad microscópica ya diseminada. Gerald Rosen, en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, con un trabajo de 1979 sobre el osteosarcoma. El propio Rosen difundió después el término. No. Solo en aquellos en los que existe una terapia capaz de reducir el tumor antes de operar y en los que esa reducción aporta una ventaja real, como ciertos cánceres de mama, de recto o de vejiga.Qué es el tratamiento neoadyuvante
Por qué se trata antes de operar
Origen del concepto
Dónde se aplica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra neoadyuvante?
¿En qué se diferencia del tratamiento adyuvante?
¿Por qué no operar directamente y tratar después?
¿Quién introdujo el concepto?
¿Se usa en todos los tipos de cáncer?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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