DICCIONARIO MÉDICO
Tratamiento indicado
Un tratamiento indicado es aquel que la evidencia científica disponible y el criterio médico señalan como apropiado para una condición y un paciente concretos, frente a otras opciones que la ficha técnica del fármaco, la guía clínica o la propia situación del paciente descartan. Indicado procede de indicar, del latín indicare. La Real Academia Española recoge un tercer significado del verbo aplicado exclusivamente al médico: recetar remedios. De ahí que hablar de un tratamiento indicado sea, en su origen, redundante: todo lo que un médico prescribe es, por definición, algo que indica. El uso clínico del término, sin embargo, ha ido más allá de esa redundancia etimológica para señalar algo más preciso: que esa prescripción concreta cumple los criterios que la justifican para ese paciente y esa situación, y no otros. El diccionario ya recoge la indicación como la denominación genérica de la actuación que el médico estima más conveniente ante una situación dada, sea una prueba diagnóstica o un tratamiento. El tratamiento indicado es la aplicación concreta de esa noción a una intervención terapéutica: no la categoría abstracta, sino el juicio ya cerrado sobre qué conviene hacer con un paciente determinado. La noción moderna de tratamiento indicado está ligada al desarrollo de la medicina basada en la evidencia, un término que acuñó Gordon Guyatt en 1991 desde la Universidad McMaster de Ontario para describir un modo de decidir que se apoya en revisiones sistemáticas y ensayos clínicos y no solo en la experiencia individual del médico. David Sackett la definió cinco años después, en 1996, como el uso consciente, explícito y juicioso de la mejor evidencia disponible para tomar decisiones sobre el cuidado de cada paciente. Bajo ese marco, un tratamiento se considera indicado cuando la evidencia respalda su eficacia para una condición dada y, además, resulta adecuado a las circunstancias particulares de quien lo va a recibir: su diagnóstico, sus enfermedades concurrentes, su edad y sus propias preferencias. Para los medicamentos existe además un sentido regulatorio del término. Cada fármaco autorizado tiene una o varias indicaciones reconocidas en su ficha técnica, delimitadas por la agencia reguladora que aprobó su comercialización. Usarlo dentro de esas indicaciones es prescribirlo de forma indicada; usarlo para una condición distinta de la autorizada, aunque exista respaldo científico para hacerlo, se conoce como uso fuera de indicación o uso off-label, una práctica habitual en ciertas especialidades pero que exige una justificación clínica reforzada. Lo que resulta indicado hoy puede dejar de serlo mañana. Nueva evidencia, la aparición de fármacos con mejor perfil de eficacia o seguridad, o el cambio en la propia evolución del paciente obligan a revisar periódicamente si el tratamiento en curso sigue siendo el que corresponde. Por eso la determinación de un tratamiento indicado no es un acto único, sino un juicio que se repite cada vez que cambian los datos que lo sostenían. De indicar, del latín indicare. La Real Academia Española recoge un uso específicamente médico del verbo: recetar remedios. No exactamente. Indicación es la categoría general: la actuación que el médico estima más conveniente, sea una prueba o un tratamiento. Tratamiento indicado es su aplicación a un caso concreto. Uno que se prescribe para una condición distinta de la autorizada en la ficha técnica del fármaco, aunque exista respaldo científico para su uso en ese contexto. Se conoce como uso off-label. Sí. Depende de la evidencia disponible en cada momento, y esta cambia: lo indicado hoy puede no serlo dentro de unos años.Qué es un tratamiento indicado
Cómo se determina
Un juicio que cambia con el tiempo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra indicado?
¿Es lo mismo que indicación?
¿Qué es un tratamiento fuera de indicación?
¿Puede un tratamiento indicado dejar de serlo?
Referencias
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