DICCIONARIO MÉDICO
Transmisión sináptica
La transmisión sináptica es el proceso por el que una neurona comunica una señal a otra célula, casi siempre mediante un neurotransmisor químico y, en un número más reducido de casos, mediante corriente eléctrica directa. Transmisión comparte raíz con emitir, remitir o admitir: todas descienden del latín mittere, "enviar", aquí combinado con el prefijo trans-, "al otro lado". La etimología griega de sinapsis, acuñada en 1897, ya se detalla a propósito de transmisión efáptica; baste decir aquí que designa la unión, no el simple roce, y que esa unión es precisamente lo que distingue a esta vía de comunicación de otras formas de interacción entre neuronas. El término engloba dos mecanismos de naturaleza distinta. En la sinapsis química, la más frecuente, la señal eléctrica se convierte en un mensajero molecular que cruza un espacio físico, la hendidura sináptica, y vuelve a convertirse en señal eléctrica al otro lado. En la sinapsis eléctrica no hay conversión ni mensajero: los citoplasmas de ambas células quedan conectados por un canal directo, de modo que la corriente pasa sin intermediarios. A principios del siglo XX, la comunidad científica discutía si la comunicación entre nervio y órgano era eléctrica o química. Otto Loewi zanjó la cuestión en 1921 con un experimento que, según contó él mismo, se le ocurrió mientras dormía. Aisló dos corazones de rana, uno con el nervio vago conectado y otro sin él; estimuló el vago del primero, que redujo su frecuencia, y transfirió el líquido que lo bañaba al segundo corazón. Este también se frenó. Al agente responsable lo llamó Vagusstoff, "sustancia del vago"; más tarde se identificó como acetilcolina. Loewi compartió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1936 con Henry Dale por este hallazgo. La sinapsis eléctrica tardó casi cuatro décadas en demostrarse. Edwin Furshpan y David Potter la describieron en 1959 en la sinapsis motora gigante del cangrejo de río, donde un impulso pasaba de una fibra a otra con una rapidez y una fidelidad que la transmisión química, más lenta por naturaleza, no podía explicar. Ninguna de las dos hipótesis en litigio resultó falsa: conviven, con papeles distintos, en el mismo sistema nervioso. Todo empieza con un potencial de acción que despolariza la terminal presináptica y abre sus canales de calcio dependientes de voltaje. El calcio que entra desencadena la fusión de las vesículas sinápticas con la membrana y la liberación del neurotransmisor a la hendidura. Tras difundir esa corta distancia, el neurotransmisor se une a receptores específicos de la membrana postsináptica y genera, según el receptor, una despolarización excitadora o una hiperpolarización inhibidora. A diferencia de lo que ocurre en la transmisión neuromuscular, donde un solo impulso basta casi siempre para excitar la fibra muscular, la mayoría de las sinapsis del sistema nervioso central generan potenciales postsinápticos pequeños que deben sumarse en el tiempo o en el espacio para alcanzar el umbral. Esa necesidad de sumación es lo que permite a una neurona integrar información procedente de miles de terminales distintas antes de disparar su propio impulso. Conviene distinguir el proceso de sus protagonistas. La sinapsis es la estructura, el lugar de contacto; la transmisión sináptica es lo que sucede en ella. El neurotransmisor es la molécula mensajera, y los adjetivos presináptico y postsináptico describen, sin más, cada lado de la unión. En el extremo opuesto de esta familia de fenómenos está la transmisión efáptica, que prescinde tanto de la hendidura como del neurotransmisor. Del griego σύναψις, "unión", acuñado en 1897 por el fisiólogo Charles Sherrington. Su historia completa, con la anécdota de cómo llegó a proponerse la palabra, se explica en la entrada dedicada a la transmisión efáptica. No. Las sinapsis eléctricas prescinden de ellos por completo: conectan directamente el citoplasma de las dos células a través de canales llamados conexones. Transfiriendo el líquido de un corazón de rana con el nervio vago estimulado a un segundo corazón sin estimular, que también redujo su frecuencia. La idea, contaba Loewi, le llegó en sueños una noche de 1921; tuvo que esperar a la siguiente para poder anotarla, porque la primera vez no logró descifrar su propia letra. En 1959, en el sistema nervioso del cangrejo de río.Qué es la transmisión sináptica
Antecedentes históricos
Mecanismo de la sinapsis química
Diferenciación con conceptos vecinos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "sinapsis" en este contexto?
¿Todas las sinapsis usan neurotransmisores?
¿Cómo demostró Otto Loewi la existencia de la transmisión química?
¿Cuándo se demostró la existencia de sinapsis eléctricas en el ser humano y otros animales?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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