DICCIONARIO MÉDICO
Tortícolis ocular
La tortícolis ocular es la postura compensadora que adopta la cabeza para minimizar la visión doble o mantener una visión binocular cómoda cuando existe un trastorno de la alineación de los ojos. A diferencia de las demás formas del cluster, esta tortícolis no nace en el cuello. El músculo esternocleidomastoideo funciona con normalidad; lo que se adapta es la posición de la cabeza, como estrategia del sistema visual para evitar la diplopía o para colocar los ojos en la zona del campo visual donde la desviación ocular es menor. La postura combina, en proporciones variables según la causa, tres componentes: el giro de la cara hacia un lado, la inclinación de la cabeza sobre un hombro y la elevación o el descenso del mentón. Esta combinación concreta suele orientar, ya desde la simple observación, hacia qué músculo ocular está fallando. La causa más frecuente es la paresia o parálisis del nervio troclear, que inerva el músculo oblicuo superior del ojo: al fallar este músculo aparece una hipertropía que se explora con el signo de Bielchowsky, y la cabeza se inclina hacia el hombro contrario al ojo afectado para reducir la diplopía vertical y torsional. También puede deberse a un nistagmo con un punto de bloqueo, una posición de la mirada en la que las oscilaciones oculares se reducen y la visión mejora, lo que lleva a mantener la cabeza girada de forma constante. Otras causas son ciertas formas de estrabismo incomitante, como el síndrome de Brown, en el que la restricción mecánica de un músculo ocular impone una postura de la cabeza para lograr visión binocular. Un estudio realizado sobre 760 pacientes con síndrome de Down encontró alguna forma de tortícolis en el 9,86 % de ellos; de las causas oculares identificadas, la parálisis del cuarto par craneal y el nistagmo fueron, con diferencia, las más frecuentes. El dato ilustra bien el peso de las causas visuales dentro del conjunto de las tortícolis oculares. Conviene no confundirla con la tortícolis congénita: en esta, el problema reside en el propio músculo del cuello; en la ocular, el cuello es sano y solo obedece a una orden compensadora del sistema visual. La distinción tiene valor diagnóstico, porque tratar como muscular una tortícolis de origen ocular no corrige la causa real. No. La musculatura cervical es normal; la postura responde a una necesidad visual, no a un problema del cuello. La zona de la mirada en la que las oscilaciones involuntarias del ojo disminuyen y la agudeza visual mejora, lo que empuja a mantener la cabeza girada hacia esa posición de forma habitual. Más que en la población general: en un estudio con 760 pacientes, casi el 10 % presentaba alguna forma de tortícolis, sobre todo de causa ocular. Fijándose en el ojo, no solo en el cuello: la presencia de diplopía, nistagmo o una desviación ocular objetivable señala un origen visual.Qué es la tortícolis ocular
Causas principales
Epidemiología y diferenciación
Preguntas frecuentes
¿El cuello está enfermo en la tortícolis ocular?
¿Qué es la posición de bloqueo del nistagmo?
¿Es frecuente en el síndrome de Down?
¿Cómo se diferencia de una tortícolis muscular?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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