DICCIONARIO MÉDICO
Tortícolis mental
La tortícolis mental es un concepto histórico de la neurología francesa de finales del siglo XIX, acuñado para una supuesta forma psicógena de tortícolis que hoy se considera, en buena parte, un diagnóstico erróneo. El término lo introdujo en 1894 el neurólogo francés Édouard Brissaud, discípulo de Charcot, en una lección sobre tics y espasmos clónicos de la cara impartida en el hospital de la Salpêtrière. Brissaud describió a siete pacientes con tortícolis en los que un gesto voluntario mínimo, como tocarse la mejilla con la mano, bastaba para corregir de forma momentánea la postura anómala. A ese gesto lo llamó geste antagoniste, y en su interpretación, la facilidad con la que un movimiento tan simple aliviaba un espasmo tan aparatoso solo podía explicarse por un origen psíquico, no muscular ni nervioso. Henry Meige y Eugène Feindel recogieron y ampliaron la idea en su monografía de 1902, Les tics et leur traitement, donde el gesto pasó a llamarse geste antagoniste efficace y la tortícolis mental quedó integrada en su clasificación general de los tics como manifestación de un proceso psicológico. Pocos años después, en 1907, el neurólogo bordelés René Cruchet le dedicó un tratado extenso, bajo el título Traité des torticolis spasmodiques, spasmes, tics, rythmies du cou, torticolis mental, etc., que consolidó el término dentro de la nosología de la época. La interpretación de Brissaud y Meige tuvo consecuencias que se prolongaron durante décadas: ancló la idea de que buena parte de las tortícolis espasmódicas eran, en el fondo, un problema psicológico, y retrasó su reconocimiento como trastorno neurológico genuino. El propio Meige acabó revisando su postura: en un congreso celebrado en París en 1929 relacionó los espasmos de torsión con una patología de los ganglios basales, y con ello contribuyó a introducir el concepto moderno de distonía focal. La revisión definitiva llegó en 1944, cuando el neurólogo Ernst Herz, ya en Estados Unidos, devolvió la distonía al terreno de la neurología orgánica en un influyente trabajo histórico y fisiopatológico. Hoy se entiende que muchos de los casos que Brissaud y sus seguidores etiquetaron como tortícolis mental correspondían, en realidad, a formas de distonía cervical: un trastorno del movimiento de base neurológica, no psíquica. No. Ha quedado como una referencia histórica de la neurología, sin vigencia en las clasificaciones actuales de los trastornos del movimiento. El nombre que Brissaud, Meige y Feindel dieron al gesto voluntario capaz de aliviar de forma transitoria una postura distónica del cuello, y que ellos interpretaron, de forma equivocada, como prueba de un origen psíquico. Estrictamente, no, aunque ambas nacieron del mismo marco conceptual del siglo XIX. La tortícolis mental fue un diagnóstico específico que la neurología terminó descartando; la histérica sigue teniendo hoy un correlato reconocido en los trastornos funcionales. El propio Meige empezó a matizar su postura en 1929, pero la revisión de fondo se atribuye a Ernst Herz, en 1944.Qué es la tortícolis mental
De diagnóstico psicógeno a error histórico
Preguntas frecuentes
¿Se sigue usando este diagnóstico?
¿Qué es el geste antagoniste?
¿Es lo mismo que la tortícolis histérica?
¿Cuándo se corrigió el error?
Referencias
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