DICCIONARIO MÉDICO
Tarsorrafia lateral
La tarsorrafia lateral es la unión permanente de los párpados superior e inferior en el tercio externo de la fisura palpebral, dejando abierta la porción central para conservar la visión. Es la forma más habitual de tarsorrafia permanente. El calificativo lateral procede del latín lateralis, "del lado", y señala aquí el tercio externo del párpado, el más alejado de la nariz. Suturar precisamente esa zona, y no el centro, responde a un criterio funcional: el paciente conserva la visión a través de la abertura central que queda libre, y el oftalmólogo puede seguir explorando el ojo por ella. Fuera de esa zona, el párpado permanece intacto. La técnica parte de separar las láminas anterior y posterior del párpado a lo largo del tercio lateral, seccionando por la línea gris del margen. A continuación se extirpa aproximadamente un milímetro de la lámina posterior, lo que elimina el epitelio del borde y permite que ambos párpados cicatricen adheridos al curar. La lámina anterior, con las pestañas, se sutura después por encima; por eso, si años más tarde se seccionan los puntos, el párpado recupera un aspecto prácticamente normal. En la parálisis facial con lagoftalmos, la tarsorrafia lateral se combina a menudo con el implante de un peso en el párpado superior, casi siempre de oro o titanio, para facilitar el cierre pasivo. Esta combinación se describió por primera vez en 1950, se modificó en 1966 y se popularizó en la década de 1970, según recoge una revisión de casos publicada en la Revista Cubana de Oftalmología en 2018. Conviene no confundirla con la tarsoplastia lateral, una técnica distinta que sí reseca tejido del tarso y que se emplea, por ejemplo, en el ectropión grave tras cirugía de fracturas orbitarias. Además de la parálisis facial y el ectropión grave, la tarsorrafia lateral se plantea en la proptosis marcada, en la insuficiencia del reflejo de Bell frente a una córnea de riesgo, y en pacientes con parpadeo escaso mantenido en el tiempo, donde la forma temporal resultaría insuficiente. Frente a la tarsorrafia media, que suele resolverse en semanas y ocupa el centro del párpado, la lateral está pensada para durar meses o de forma indefinida, y su localización periférica es la que permite mantener intacta la visión central. Porque dejar libre la porción central permite que el paciente conserve la visión y que el oftalmólogo pueda seguir explorando el ojo a través de esa abertura. Sí, en la mayoría de los casos, aunque la separación resulta más laboriosa que en la forma temporal. La combinación de tarsorrafia lateral con un peso en el párpado superior se describió por primera vez en 1950 y se popularizó dos décadas después; hoy sigue siendo una de las estrategias más usadas en la parálisis facial con lagoftalmos. Puede alterar ligeramente la forma del ojo mientras la sutura permanece cerrada, sobre todo si la zona unida es amplia. Sin embargo, como la técnica respeta la lámina anterior y las pestañas, el aspecto tiende a normalizarse si la tarsorrafia se abre más adelante. El resultado estético final depende, en buena medida, de la causa que motivó la cirugía y de si esta ha remitido.Qué es la tarsorrafia lateral
Técnica
Indicaciones
Diferenciación con la tarsorrafia media
Preguntas frecuentes
¿Por qué se sutura el lado externo y no el centro?
¿Es reversible?
¿Qué papel tuvo el implante de peso palpebral en su historia?
¿Deja alguna secuela estética?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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