DICCIONARIO MÉDICO
Taquifilaxia
La taquifilaxia es la disminución rápida y marcada de la respuesta a un fármaco u otro agente activo tras su administración repetida en un intervalo breve. La palabra se forma con taqui- (del griego ταχύς, tachýs, «rápido») y filaxia, del griego φύλαξις (phýlaxis, «protección», «guardia»). El resultado se acuñó sobre el modelo de profilaxis, y no por casualidad: el sentido original del término, a comienzos del siglo XX, era inmunológico. Designaba la inmunización rápida y transitoria frente a una dosis tóxica de un extracto o un suero, lograda mediante la inyección previa de dosis pequeñas del mismo preparado. Solo más tarde el uso se desplazó hacia la farmacología general, donde hoy designa cualquier pérdida acelerada de efecto ante dosis sucesivas de un fármaco. Conviene no confundirla con la tolerancia farmacológica en sentido amplio. Ambas describen una respuesta menguante con la exposición repetida, pero difieren en el tiempo que tardan en instaurarse. La tolerancia clásica se desarrolla a lo largo de días, semanas o meses, y suele deberse a cambios adaptativos más profundos (inducción enzimática, por ejemplo). La taquifilaxia, en cambio, aparece en minutos, horas o, como mucho, unos pocos días, y puede manifestarse incluso tras una sola dosis inicial de gran magnitud. No existe un único mecanismo responsable. Los más documentados son la desensibilización de los receptores diana, un cambio conformacional que reduce su capacidad de respuesta aunque el fármaco siga unido a ellos; la internalización de esos receptores, que la célula retira de la superficie y deja temporalmente fuera de alcance; y el agotamiento de los mediadores endógenos que el propio fármaco moviliza, como ocurre con la noradrenalina almacenada en las terminaciones simpáticas tras la administración repetida de efedrina. El fenómeno se ha descrito en familias farmacológicas muy dispares: agonistas adrenérgicos, nitratos empleados en la angina de pecho, descongestivos nasales tópicos, algunos antidepresivos y ciertos analgésicos. Cada uno de esos casos responde a un mecanismo distinto, lo que hace de la taquifilaxia una etiqueta descriptiva (un patrón de respuesta) más que una explicación bioquímica única. Suele ser reversible. Un periodo sin exposición al fármaco basta, en la mayoría de los casos, para que la respuesta original se recupere, aunque el tiempo necesario varía según el mecanismo implicado y el propio fármaco. No. Comparten el resultado (menos efecto con la misma dosis), pero no el ritmo ni, casi siempre, el mecanismo. La taquifilaxia es aguda y rápida; la tolerancia, gradual y sostenida en el tiempo. Porque nació en el laboratorio de inmunología, no en la farmacología clínica. La «filaxia» del nombre remite a la protección frente a una dosis tóxica que se lograba exponiendo antes al organismo a cantidades mínimas del mismo preparado. El significado se conservó en la etimología aunque el uso haya cambiado casi por completo. Comparten la raíz del fenómeno celular, pero no el sentido con el que se usan habitualmente. La desensibilización, tal como la recoge este mismo diccionario, se emplea sobre todo en alergología para describir un procedimiento terapéutico deliberado. La taquifilaxia designa, en cambio, un efecto adverso no buscado: la pérdida de eficacia de un tratamiento que funcionaba. Sí, en los descongestivos nasales tópicos de tipo simpaticomimético, donde el uso continuado más allá de unos pocos días reduce progresivamente su efecto vasoconstrictor. Es uno de los ejemplos que con más frecuencia aparece en la literatura farmacológica sobre el fenómeno, junto a la nitroglicerina y otros nitratos vasodilatadores.Qué es la taquifilaxia
Mecanismo
Preguntas frecuentes
¿Taquifilaxia y tolerancia son lo mismo?
¿Por qué el término alude originalmente a protección?
¿Es lo mismo que la desensibilización?
¿Se ha observado en algún fármaco de uso muy extendido?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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