DICCIONARIO MÉDICO
Tanatómetro
El tanatómetro es un termómetro de diseño especial, con una sonda larga, destinado a medir la temperatura rectal de un cadáver. Ese dato, cruzado con la temperatura ambiente y otros factores, permite estimar cuántas horas han pasado desde la muerte. El nombre combina thánatos (muerte) y métron (medida): instrumento para medir la muerte, o más exactamente, para medir uno de sus efectos sobre el cuerpo. A diferencia de un termómetro clínico convencional, incorpora una sonda de mayor longitud y una escala que baja por debajo de los treinta grados, porque el cadáver, a diferencia del paciente vivo, puede llegar a igualar la temperatura del entorno. Tras la muerte, el cuerpo pierde calor de forma progresiva hasta aproximarse a la temperatura ambiente, un fenómeno conocido como algor mortis. La velocidad de ese enfriamiento no es constante: depende del peso y la constitución del fallecido, de la ropa, de la temperatura y la humedad del lugar, y de la causa de la muerte. El método de referencia para traducir una lectura de temperatura rectal en un intervalo de horas es el nomograma publicado en 1988 por el médico alemán Claus Henssge en la revista Forensic Science International. Combina la temperatura rectal, la temperatura ambiente y el peso corporal, e incorpora un factor de corrección para distintas condiciones (cuerpo cubierto, desnudo, en agua). El propio Henssge advirtió que el resultado es una estimación con un margen de error de varias horas, no una hora exacta, y que solo resulta útil durante el primer día o los dos primeros tras la muerte. La temperatura rectal es la más empleada por su estabilidad y facilidad de acceso, pero no la única. Algunos protocolos recurren a la temperatura hepática, que se aproxima más a la temperatura central del cuerpo, o a la del conducto auditivo, aunque esta última se ve más afectada por el entorno inmediato. La elección depende del protocolo del instituto de medicina legal y del estado del cadáver. En la longitud de la sonda y en el rango de la escala. Un termómetro clínico rara vez necesita medir por debajo de los treinta y cinco grados; un tanatómetro sí, porque el cuerpo puede enfriarse hasta igualar la temperatura del lugar donde se encuentra. No. El propio Henssge insistió en que su método da un intervalo con un margen de varias horas, no un momento exacto, y que conviene combinarlo con otros signos cadavéricos y con los datos circunstanciales del hallazgo. Del griego thánatos, muerte, y métron, medida.Qué es el tanatómetro
El enfriamiento cadavérico y su medición
Otros puntos de medición
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de un termómetro clínico?
¿Basta con la temperatura para fijar la hora de la muerte?
¿De dónde viene el nombre?
Referencias
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