DICCIONARIO MÉDICO
Supersensibilidad
La supersensibilidad es el aumento de la respuesta de un tejido, un receptor o un órgano privado de su inervación habitual frente a un estímulo químico que, antes de perder esa inervación, apenas producía efecto. Es un fenómeno de fisiología del sistema nervioso, distinto de la hipersensibilidad inmunológica de Gell y Coombs, con la que suele confundirse por el parecido de las dos palabras. El nombre combina el prefijo latino super, "por encima de" o "en exceso", con "sensibilidad", derivado a su vez de sentire, "sentir" o "percibir". La construcción es transparente: una estructura supersensible responde a un estímulo con más intensidad de la esperada. Su forma más estudiada y mejor documentada es la supersensibilidad por denervación, la que aparece cuando se interrumpe la vía nerviosa que llega a un órgano, un músculo o una neurona. Conviene no confundirla con la hipersensibilidad de tipo inmunológico, que clasifica las reacciones alérgicas y autoinmunes en los cuatro tipos de Gell y Coombs. Ambas palabras describen una respuesta desproporcionada, pero una nace de la ausencia de un nervio y la otra, del sistema inmunitario frente a un antígeno; los mecanismos no tienen nada en común. Cuando una fibra nerviosa deja de liberar su neurotransmisor sobre una célula diana, esta no se limita a quedar en silencio. En los días siguientes pone en marcha un ajuste compensador: sintetiza e inserta en su membrana nuevos receptores para ese neurotransmisor, con lo que la misma dosis del agente químico produce ahora un efecto mucho mayor. En el músculo esquelético denervado, por ejemplo, la cantidad de ARN mensajero para el receptor de acetilcolina puede multiplicarse por cien en los tres días posteriores a la lesión del nervio. A ese aumento de receptores se suma, en algunos tejidos, la pérdida de los sistemas que normalmente degradan el neurotransmisor sobrante; el diafragma denervado, por citar un caso bien estudiado, pierde buena parte de su actividad acetilcolinesterasa. Los dos mecanismos actúan en la misma dirección y explican por qué la sensibilización tarda días o semanas en alcanzar su máximo, en vez de manifestarse de inmediato. El fisiólogo estadounidense Walter B. Cannon formuló en 1939 lo que llamó una ley de la denervación: al destruirse un eslabón de una cadena de neuronas eferentes, la estructura que queda aislada desarrolla una irritabilidad aumentada frente a los agentes excitadores, y ese efecto es mayor cuanto más cerca se produce de la parte directamente privada de su nervio. Diez años más tarde, en 1949, publicó junto con Arturo Rosenblueth la monografía que recogió esa investigación, The Supersensitivity of Denervated Structures: A Law of Denervation. Rosenblueth, fisiólogo mexicano formado en La Sorbona, se había incorporado en 1930 al laboratorio de Cannon en la Escuela de Medicina de Harvard, donde ambos firmaron más de veinte trabajos conjuntos antes de que él regresara a México en 1944 para fundar el laboratorio de fisiología del Instituto Nacional de Cardiología. La supersensibilidad por denervación no solo interesa a la fisiología básica. Sirve también como herramienta exploratoria en dos cuadros oftalmológicos ya recogidos en este diccionario. En la pupila tónica de Adie, la denervación parasimpática del esfínter del iris lo vuelve hipersensible a la pilocarpina diluida, que contrae esa pupila a concentraciones demasiado bajas para afectar a una pupila sana. En el síndrome de Horner posganglionar ocurre algo análogo con los agonistas adrenérgicos sobre el iris denervado por la vía simpática. En ambos casos, el diagnóstico diferencial de la propia enfermedad y el desarrollo de estas pruebas corresponden a las entradas dedicadas a cada cuadro. Aquí interesa solo el principio que las hace posibles: un tejido sin nervio responde de más, no de menos. No. La hipersensibilidad de los cuatro tipos de Gell y Coombs depende del sistema inmunitario y del contacto con un antígeno. La supersensibilidad depende, en cambio, de la pérdida de un nervio, y su mecanismo es puramente neurofisiológico. Días. En el músculo esquelético, el aumento de receptores ya es medible a las 72 horas de la lesión nerviosa, aunque la sensibilización completa suele tardar varias semanas en instaurarse del todo. Walter B. Cannon, en 1939, con la colaboración de Arturo Rosenblueth. Ambos trabajaban entonces en el Departamento de Fisiología de la Escuela de Medicina de Harvard, donde Rosenblueth, mexicano de nacimiento, pasaría catorce años antes de volver a su país. Sí. Su manifestación más conocida es diagnóstica, no terapéutica: permite distinguir, mediante colirios muy diluidos, entre distintas localizaciones de una lesión del sistema nervioso autónomo del ojo, como ocurre en la pupila de Adie o en el síndrome de Horner.Qué es la supersensibilidad
Mecanismo de la supersensibilidad por denervación
La ley de la denervación de Cannon
Aplicaciones del fenómeno en la exploración clínica
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la hipersensibilidad alérgica?
¿Cuánto tarda en desarrollarse tras perder el nervio?
¿Quién formuló la ley de la denervación?
¿Sirve la supersensibilidad para algo en la práctica médica?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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