DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Putti
El síndrome de Putti es el nombre con el que la ortopedia de comienzos del siglo XX designó la ciática causada por artritis de las articulaciones vertebrales posteriores, en contraposición a la de origen radicular o discal. El término procede de Vittorio Putti, cirujano boloñés que expuso esta teoría en una conferencia de 1927 recogida por The Lancet. Fuera de la historia de la ortopedia apenas se emplea hoy, pero durante varias décadas cambió la manera de entender el dolor ciático sin causa aparente. Vittorio Putti (1880-1940) dirigió el Instituto Rizzoli de Bolonia y fue una de las figuras centrales de la ortopedia europea de su generación. En marzo de 1927 pronunció en la Universidad de Liverpool una conferencia titulada "New Conceptions in the Pathogenesis of Sciatic Pain", publicada meses después en The Lancet, en la que propuso que buena parte de las ciáticas sin causa conocida, llamadas entonces reumáticas o idiopáticas, tenían un origen concreto: la inflamación de las pequeñas articulaciones situadas entre las vértebras lumbares. A ese cuadro se le llamó síndrome de Putti, síndrome vertebral de Putti o, de forma más descriptiva, ciática vertebral, denominación que conserva el sistema de codificación clínica SNOMED CT. La propia palabra ciática viene de lejos. El médico napolitano Domenico Cotugno la había aislado como entidad clínica a mediados del siglo XVIII, distinguiendo una forma anterior y otra posterior del dolor, y por eso durante generaciones se la llamó también enfermedad de Cotugno. Putti partió de esa tradición clínica centenaria, pero desplazó la pregunta desde el nervio ciático hacia la columna vertebral que lo aloja. Para Putti, la irritación del nervio ciático no nacía en el propio nervio, sino en el estrechamiento del conducto óseo por el que discurre al salir de la columna. Bautizó el fenómeno como neurodocitis, término tomado del neurólogo francés Sicard que combina las raíces griegas para nervio y para contener. Cuando las articulaciones posteriores de la cuarta y la quinta vértebra lumbar se inflaman, explicaba, su hinchazón reduce el espacio del foramen intervertebral y comprime la raíz nerviosa que lo atraviesa. El diagnóstico dejaba de ser un cajón de sastre. Putti añadió una segunda pieza al razonamiento: la asimetría entre las dos articulaciones de un mismo nivel vertebral, a la que llamó tropismo articular. Había observado, en cientos de radiografías, que no era raro encontrar una articulación orientada en un plano y la contralateral en otro, y que esa asimetría alteraba la mecánica de la columna y favorecía la artritis localizada (dos años más tarde, el radiólogo británico James Brailsford perfeccionó la medición del fenómeno, hoy conocido como tropismo facetario). También reinterpretó un signo clásico: la escoliosis que acompaña a muchas ciáticas agudas. No la entendió como una postura que el paciente adopta para relajar el nervio, según se venía explicando, sino como una contractura muscular refleja destinada a inmovilizar la articulación enferma y separar sus superficies. Según qué articulación esté afectada, la curvatura se aleja del lado doloroso, se acerca a él o alterna entre ambos. Putti propuso sustituir las etiquetas ciática idiopática y ciática reumática por una denominación más precisa: ciática artrítica o vertebral. Distinguió también, siguiendo en parte al neurólogo Sicard, entre una ciática central, de origen radicular o vertebral, y otra periférica, pélvica, femoral o poplítea, y dejó fuera de su teoría los casos secundarios a tumores, tuberculosis vertebral o neuritis tóxicas como la diabética o la alcohólica. La teoría tuvo una vida corta como explicación dominante. Según los historiadores de la especialidad, el propio Putti había extraído, sin reconocerlo, un fragmento de disco intervertebral herniado casi un año antes de que William Mixter y Joseph Barr lo identificaran como tal en Boston. Convencido de que se trataba de un tumor, envió la pieza a un patólogo vienés y no siguió esa pista. Cuando Mixter y Barr publicaron en 1934 que la hernia discal, y no la artritis vertebral, es la causa más frecuente de la ciática, el diagnóstico de Putti perdió terreno con rapidez. El nombre no desapareció del todo. Sobrevive en los repertorios de codificación clínica como sinónimo histórico de la ciática vertebral, y su idea del tropismo articular sigue citándose en la bibliografía sobre la artrosis de las articulaciones facetarias, término que el cirujano estadounidense Robert Ghormley acuñaría pocos años después, en 1933, apoyándose en parte en las radiografías de Putti. Del cirujano italiano Vittorio Putti, director del Instituto Rizzoli de Bolonia, que formuló la teoría en una conferencia de 1927 publicada en The Lancet. No, al menos no con ese nombre. La causa de la ciática que Putti atribuía a la artritis vertebral se sabe hoy, en la mayoría de los casos, discal. Casi. Extrajo un fragmento de disco herniado sin identificarlo como tal y lo interpretó como un tumor. El hallazgo pasó desapercibido, y el mérito histórico del descubrimiento recayó, poco después, en Mixter y Barr. La asimetría entre las dos articulaciones posteriores de una misma vértebra, cada una orientada en un plano distinto. Putti la describió en 1927 a partir de cientos de radiografías, y James Brailsford afinó su medición dos años después. El concepto sigue empleándose, bajo el nombre de tropismo facetario, en los estudios sobre hernia discal y artrosis vertebral.Qué es el síndrome de Putti
El mecanismo: artritis de las articulaciones vertebrales
Clasificación y el eclipse del concepto
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre del síndrome de Putti?
¿Se sigue diagnosticando este síndrome hoy?
¿Putti llegó a descubrir la hernia de disco?
¿Qué es el tropismo articular que describió Putti?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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