DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome del compartimento tibial anterior
El síndrome del compartimento tibial anterior es la forma de síndrome compartimental que afecta al compartimento anterior de la pierna, el espacio que aloja el músculo tibial anterior, el extensor largo de los dedos, el extensor largo del dedo gordo, el tercer peroneo, la arteria tibial anterior y el nervio peroneo profundo. Es, con diferencia, el compartimento de la pierna que con más frecuencia desarrolla este síndrome. La pierna se organiza en cuatro compartimentos separados por tabiques fasciales: el anterior, el lateral y dos posteriores, uno superficial y otro profundo. El anterior queda delimitado por la cara lateral de la tibia, la cara medial del peroné, la membrana interósea que une ambos huesos y el tabique intermuscular anterior. Dentro de ese espacio conviven cuatro músculos dedicados sobre todo a la dorsiflexión del pie, la arteria tibial anterior (que termina como arteria dorsal del pie) y el nervio peroneo profundo, rama del nervio peroneo común que aporta la sensibilidad de la primera comisura interdigital. Ese diseño anatómico, compacto y poco distensible, explica por qué este compartimento es el que con más frecuencia desarrolla un síndrome compartimental en toda la extremidad inferior, y el motivo por el que la literatura quirúrgica describe con frecuencia sus fasciotomías como las de mejor pronóstico funcional entre todos los compartimentos de la pierna. La fractura de la tibia es la causa traumática más habitual: distintas series sitúan el riesgo de que una fractura diafisaria tibial se complique con un síndrome compartimental agudo entre el dos y el doce por ciento de los casos. También pueden originarlo una contusión directa con hemorragia interna, una lesión por aplastamiento o, con menos frecuencia, una trombosis venosa profunda o un atrapamiento de la arteria poplítea. Existe además una forma completamente distinta, de origen no traumático: el síndrome compartimental crónico por esfuerzo, que aparece en corredores y otros deportistas que someten el compartimento anterior a una carga repetitiva. No responde a los antiinflamatorios ni a la fisioterapia, a diferencia de otras lesiones por sobreuso de la pierna, y su presión intramuscular, normal en reposo, se dispara con el ejercicio para normalizarse a los pocos minutos de detenerlo. Por su anatomía. Su fascia es tensa y superficial, con poco margen para absorber un aumento brusco de volumen, y dos de sus cuatro paredes son huesos rígidos que no ceden en absoluto. Esa combinación lo convierte en el compartimento con menos capacidad de adaptación de toda la pierna. Aparece debilidad o parálisis de la dorsiflexión del pie, lo que se conoce como pie caído, junto con pérdida de sensibilidad en la piel entre el primer y el segundo dedo. Es una de las secuelas más frecuentes del síndrome cuando la descompresión llega tarde. Principalmente con las fracturas por estrés de la tibia, la tendinitis del tibial anterior y el síndrome de estrés tibial medial, la llamada periostitis tibial. Las tres cursan también con dolor en la cara anterior de la pierna relacionado con el ejercicio, aunque ninguna eleva la presión dentro del compartimento. No. La periostitis tibial es una sobrecarga del periostio y del hueso, sin aumento de presión compartimental, y suele doler en el borde medial de la tibia más que en la cara anterior. Comparten población de riesgo (corredores, reclutas militares) pero no mecanismo.Qué es el síndrome del compartimento tibial anterior
Formas y causas
Preguntas frecuentes
¿Por qué es el compartimento que más se afecta?
¿Qué ocurre si se lesiona el nervio peroneo profundo?
¿Con qué otras lesiones se puede confundir?
¿Es lo mismo que la periostitis tibial?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026