DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Asherman
El síndrome de Asherman es la formación de cicatrices y adherencias dentro de la cavidad uterina, capaces de obliterarla parcial o totalmente, con repercusión sobre la menstruación y la fertilidad. Suele originarse tras un traumatismo del endometrio, con mayor frecuencia un legrado uterino. El nombre es un epónimo: el del ginecólogo israelí Joseph G. Asherman, quien en 1948 publicó la descripción completa del cuadro tras estudiar a 29 mujeres con amenorrea consecutiva a un traumatismo uterino, a las que denominó casos de "amenorrea traumática". No fue, sin embargo, el primero en observarlo: en 1894 el médico alemán Heinrich Fritsch ya había descrito un caso de desaparición completa de la cavidad uterina tras un legrado, razón por la que el cuadro se conoce también como síndrome de Fritsch-Asherman. La terminología distingue dos planos. Las adherencias intrauterinas, o sinequias, son el hallazgo anatómico: bandas de tejido cicatricial que pueden unir parcial o totalmente las paredes del útero. El síndrome de Asherman es, en sentido estricto, el cuadro clínico que aparece cuando esas adherencias producen repercusión sintomática, principalmente alteraciones menstruales o dificultad para concebir. El origen está en una lesión de la capa basal del endometrio, la que contiene las células madre encargadas de regenerarlo tras cada ciclo. Cuando esa capa se daña, el tejido cicatriza de forma irregular y las paredes uterinas, antes separadas por la cavidad, pueden llegar a contactar y adherirse entre sí. La causa más habitual es el legrado uterino practicado tras el parto o tras un aborto espontáneo, especialmente cuando es repetido o se realiza de forma tardía. Otras causas, mucho menos frecuentes, son la cesárea, la miomectomía, la radioterapia pélvica y ciertas infecciones genitales, entre ellas la tuberculosis. Existen varios sistemas para graduar la extensión del daño, entre ellos el de la Sociedad Americana de Fertilidad y el de la Sociedad Europea de Histeroscopia. En conjunto, distinguen formas leves, con adherencias finas que afectan a una porción limitada de la cavidad, de formas moderadas y graves, en las que las adherencias son densas y comprometen buena parte o la totalidad de la cavidad uterina. Ninguna clasificación se ha impuesto de manera universal, lo que dificulta comparar series de distintos centros. Es una afección poco frecuente y probablemente infradiagnosticada, porque las adherencias leves pueden cursar sin síntomas evidentes. Se ha detectado hasta en el 1,5% de las mujeres estudiadas mediante histerosalpingografía por infertilidad, y entre el 5 y el 39% de las que presentan pérdidas gestacionales de repetición. Tras un legrado uterino realizado por una pérdida gestacional tardía, algunas series describen adherencias hasta en el 30% de los casos. El primer caso documentado fue del alemán Heinrich Fritsch, en 1894, pero fue Joseph Asherman quien en 1948 lo caracterizó como entidad clínica propia, a partir de una serie de 29 pacientes. No exactamente. Las adherencias intrauterinas son la lesión anatómica; el síndrome es el nombre reservado para cuando esa lesión se acompaña de síntomas. Sí, aunque es menos frecuente. Cualquier procedimiento que manipule directamente la cavidad uterina, como una miomectomía o una cirugía por malformación uterina, o una infección grave del útero, puede desencadenarlo. No en todos los casos. La repercusión depende sobre todo de la extensión y la densidad de las adherencias: las formas leves pueden cursar con ciclos menstruales prácticamente normales, mientras que las formas graves se asocian con más frecuencia a hipomenorrea, amenorrea o dificultad para conseguir un embarazo.Qué es el síndrome de Asherman
Mecanismo y causas
Clasificación
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Quién describió primero el síndrome de Asherman?
¿Son lo mismo las adherencias intrauterinas y el síndrome de Asherman?
¿Puede aparecer sin haber tenido un legrado?
¿Afecta siempre a la fertilidad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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