DICCIONARIO MÉDICO
Síncope neurocardiogénico
Síncope neurocardiogénico es el nombre con el que la cardiología clínica designa el reflejo neural que provoca el desmayo común, el mismo mecanismo que recibe también el nombre de síncope vasovagal. El término une "neuro", por el origen nervioso del reflejo, y "cardiogénico", por su expresión final sobre el corazón, y se popularizó de la mano de la prueba diagnóstica que permitió objetivarlo: la mesa basculante. El cuadro clínico que hoy se llama síncope neurocardiogénico fue descrito con detalle a principios del siglo XX por el cardiólogo británico Sir Thomas Lewis, que se apoyó únicamente en la anamnesis: el relato del desencadenante y de los síntomas previos al desmayo. Durante décadas, ese fue el único criterio diagnóstico disponible. El nombre "neurocardiogénico" llegó más tarde, ligado al desarrollo de una prueba capaz de reproducir el episodio en condiciones controladas y confirmar así su origen reflejo. En la literatura no existe un uso completamente uniforme del término. En muchos textos designa, en sentido estricto, lo mismo que el síncope vasovagal clásico. En otros, de orientación más electrofisiológica, se emplea como sinónimo del conjunto entero de síncopes reflejos, una categoría que incluye también el síncope situacional y el síncope del seno carotídeo. Esta ambigüedad terminológica conviene tenerla presente al leer bibliografía de distintas fuentes. En 1986, Rose Anne Kenny, John Bayliss, Ana Ingram y Richard Sutton, del Westminster Hospital de Londres, publicaron en The Lancet los primeros resultados del uso diagnóstico de la mesa basculante en pacientes con síncope de causa desconocida. La prueba consiste en inclinar al paciente hasta un ángulo de 70 a 90 grados durante varios minutos, en ocasiones con un fármaco sublingual o intravenoso de apoyo, y observar si se reproduce el descenso de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca que precede al desmayo. Aquella publicación abrió una etiqueta diagnóstica nueva. Desde entonces, buena parte de la bibliografía sobre electrofisiología y estimulación cardíaca prefiere "neurocardiogénico" quizá porque describe el resultado observable en la mesa basculante, mientras que "vasovagal" describe mejor el cuadro clínico tal y como lo relata el paciente. Durante los episodios inducidos en mesa basculante se han registrado elevaciones de prolactina y cortisol, lo que sugiere la participación de un eje neurohormonal central además del circuito vagal periférico. También se ha propuesto un papel de las vías serotoninérgicas centrales, ya que la serotonina administrada sobre el núcleo del tracto solitario produce, en modelos experimentales, bradicardia e hipotensión, los dos rasgos que definen el episodio. Estos hallazgos son sobre todo indicios. Ninguno de ellos explica por sí solo por qué el reflejo se dispara en unas personas y en otras no. Estrictamente, sí, en la mayoría de los usos clínicos. Ambos términos describen el mismo reflejo, aunque "neurocardiogénico" se emplea con más frecuencia en el contexto de la mesa basculante y "vasovagal" en la consulta y en el lenguaje divulgativo. Porque surgieron en momentos y contextos distintos. "Vasovagal" describe el mecanismo fisiológico (vasos y nervio vago); "neurocardiogénico" apareció después, asociado a la prueba diagnóstica que permitió confirmarlo de forma objetiva. Una camilla motorizada que inclina al paciente hasta la posición casi vertical mientras se monitorizan su presión arterial y su frecuencia cardíaca, con el objetivo de reproducir el desmayo en un entorno seguro y confirmar su origen reflejo.Qué es el síncope neurocardiogénico
El papel de la mesa basculante en el nombre
Vías neurohormonales implicadas
Preguntas frecuentes
¿Síncope neurocardiogénico y vasovagal son la misma entidad?
¿Por qué existen dos nombres para lo mismo?
¿Qué es la mesa basculante?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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