DICCIONARIO MÉDICO
Selección de pacientes
La selección de pacientes es el proceso de decidir, con arreglo a criterios establecidos de antemano, qué personas participan en un estudio de investigación o reciben una intervención concreta. El término se usa en dos contextos relacionados pero distintos: la investigación clínica, donde determina quién puede entrar en un ensayo, y la práctica asistencial diaria, donde orienta qué tratamiento conviene a cada persona. Como término compuesto, no tiene una etimología propia distinta de la de selección: designa la aplicación de ese principio general (elegir según un criterio) al conjunto de personas que pueden beneficiarse de una investigación o de un tratamiento. Su desarrollo como concepto propio es relativamente reciente y va ligado a la consolidación del ensayo clínico controlado, a mediados del siglo veinte, como método de referencia para evaluar la eficacia de una intervención. En un ensayo clínico, la selección se traduce en criterios de inclusión y de exclusión redactados antes de que empiece el reclutamiento. Los criterios de inclusión son las características que debe reunir una persona para poder participar: un diagnóstico concreto, un rango de edad, un estadio determinado de la enfermedad. Los de exclusión son, a la inversa, los factores que descartan la participación, como otras enfermedades que puedan interferir con el resultado o tratamientos previos incompatibles con la intervención en estudio. Ninguno de estos criterios se fija de forma arbitraria. Persiguen dos objetivos que a veces tiran en direcciones opuestas: proteger a los participantes de un riesgo desproporcionado, y garantizar que la muestra estudiada sea lo bastante homogénea como para atribuir el resultado a la intervención y no a diferencias entre los sujetos. El equilibrio no es sencillo. Cuando los criterios son demasiado estrictos, el estudio gana precisión interna pero pierde representatividad, y sus conclusiones podrían no trasladarse bien a una población de pacientes más heterogénea que la que el ensayo permitió estudiar. Fuera del contexto experimental, el mismo término describe algo distinto: el juicio clínico por el que se decide qué opción terapéutica, entre varias disponibles para una misma indicación, conviene más a una persona concreta. Aquí no hay protocolo escrito ni comité que apruebe los criterios. Intervienen la historia clínica, las preferencias del paciente, las enfermedades concomitantes y la experiencia acumulada del profesional que atiende el caso. Es, en el fondo, la misma lógica (elegir según criterios) aplicada de manera individualizada en lugar de sistemática. La selección de pacientes no debe confundirse con la aleatorización, un paso posterior en el diseño de un ensayo: primero se decide quién es elegible (selección) y solo después, entre los elegibles, se decide al azar quién recibe el tratamiento en estudio y quién el grupo de control. Tampoco debe confundirse con un sesgo de selección, que no es un procedimiento deliberado sino un error: aparece cuando el modo de reclutar o de incluir participantes distorsiona, sin que nadie lo busque, la relación entre la variable estudiada y el resultado. No. La selección decide quién puede entrar en el estudio; la aleatorización, ya con los participantes elegidos, decide al azar a qué grupo va cada uno. El estudio gana homogeneidad interna, lo que facilita detectar el efecto de la intervención, pero pierde representatividad: sus resultados podrían no aplicarse bien a pacientes reales que quedaron fuera de esos criterios, por edad, por otras enfermedades o por tratamientos previos. El equipo investigador, dentro del protocolo del estudio. Antes de iniciar el reclutamiento, ese protocolo debe ser revisado y aprobado por un comité ético de investigación clínica. Sí, y es de hecho el uso más frecuente en la consulta diaria: la decisión, caso por caso, de qué tratamiento entre varios disponibles conviene más a una persona concreta. A diferencia de la selección para un ensayo, aquí no hay criterios escritos ni previos: la decisión se construye en cada consulta a partir de la historia clínica y las circunstancias particulares del paciente. Conviene no confundirla con la elección de un procedimiento, que en el vocabulario médico se refiere a otra cosa: la posibilidad de programarlo sin urgencia vital inmediata.Qué es la selección de pacientes
La selección de pacientes en la investigación clínica
La selección de pacientes en la práctica asistencial
Diferenciación con conceptos relacionados
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la aleatorización?
¿Qué ocurre si los criterios de un ensayo son demasiado estrictos?
¿Quién define los criterios de inclusión y exclusión de un ensayo?
¿La selección de pacientes también existe fuera de la investigación?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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