DICCIONARIO MÉDICO

Sedación

La sedación es la disminución controlada y reversible del nivel de conciencia inducida con fármacos, empleada para reducir la ansiedad, el malestar o la respuesta a estímulos dolorosos durante un procedimiento médico o en el manejo de un paciente crítico.

Qué es la sedación

Sedar procede del latín sedare, calmar o apaciguar, verbo causativo de sedēre, estar sentado. La idea original, hacer que alguien se siente y se sosiegue, pasó casi intacta al castellano y de ahí a la medicina, donde sedación designa hoy el efecto de calmar el sistema nervioso central con un fármaco. La Real Academia Española recoge el verbo sedar con esa misma acepción: apaciguar, sosegar o calmar algo o a alguien.

No es un interruptor de encendido y apagado. Es un continuo que va desde una ligera relajación hasta un estado muy próximo a la inconsciencia, y el mismo fármaco a la misma dosis puede producir efectos distintos según la edad, el peso o la sensibilidad de cada persona. Por eso la sedación exige vigilancia activa mientras dura: el profesional que la administra observa la respiración, el color de la piel y la respuesta del paciente, y ajusta lo que haga falta según lo que va viendo, no según un protocolo cerrado de antemano.

Se emplea en endoscopias digestivas, en radiología intervencionista, en la colocación de un implante dental, en curas dolorosas y, de forma continuada, en las unidades de cuidados intensivos, donde permite mantener a un paciente conectado a un respirador sin que la ventilación mecánica le resulte insoportable. En todos estos contextos el objetivo no es dormir a la persona, sino hacer tolerable algo que de otro modo no lo sería.

Niveles de sedación

La Sociedad Americana de Anestesiología formalizó en 1999, y revisó por última vez en 2019, una clasificación en cuatro grados que sigue siendo la referencia habitual. El primero, la sedación mínima o ansiólisis, apenas altera la función cognitiva y la coordinación motora; la respuesta a la voz es normal y la respiración y la circulación no se ven afectadas.

En el segundo grado, la sedación moderada, el paciente responde de forma intencionada a la voz o a un roce ligero y mantiene sus reflejos de protección de la vía aérea, de modo que casi nunca necesita ayuda para respirar; en el lenguaje coloquial de consulta este es el grado que se llama sedación consciente. Ya en el tercero, la sedación profunda, cuesta despertar al paciente, que solo reacciona ante un estímulo repetido o doloroso, y aquí sí puede ser necesario asistir la vía aérea porque la respiración espontánea empieza a fallar.

La anestesia general queda, en rigor, fuera de esta escala: no hay respuesta ni siquiera al dolor, y el soporte de la respiración deja de ser una posibilidad para convertirse en una necesidad. El Colegio Americano de Médicos de Urgencias añadió después una quinta categoría, la sedación disociativa, ligada en exclusiva a la ketamina: el paciente entra en un estado cataléptico con amnesia y analgesia profundas, pero conserva la respiración espontánea y los reflejos de la vía aérea, algo que no ocurre en ningún otro punto del continuo.

Diferenciación con conceptos afines

Conviene no confundir sedación con analgesia. La primera actúa sobre el nivel de conciencia; la segunda, sobre la percepción del dolor, y una persona puede recibir analgesia estando completamente despierta. En la práctica ambas suelen combinarse, sobre todo en procedimientos como la endoscopia, porque una sedación sin analgesia adecuada deja al paciente tranquilo pero no necesariamente cómodo si la exploración duele.

Con el ansiolítico la relación es distinta: la ansiólisis no es más que el primer peldaño de la sedación, el más leve de los cuatro descritos más arriba. Lo que un ansiolítico persigue de forma selectiva, aliviar la ansiedad conservando la vigilia, es exactamente lo que define ese primer grado.

La anestesiología es la especialidad médica que abarca todo el continuo, desde la sedación mínima hasta la anestesia general; sedación, en cambio, nombra solo un punto de ese recorrido. Y frente a la anestesia disociativa, cuyo estado cataléptico no encaja en una escala de profundidad creciente, la sedación convencional sí es progresiva: cuanta más dosis, más cerca de la inconsciencia.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la sedación consciente?

Es el nombre con el que en la consulta se conoce lo que desde 1999 la Sociedad Americana de Anestesiología cataloga oficialmente como sedación moderada. El paciente responde a la voz o a un roce ligero y mantiene sus reflejos de protección de la vía aérea.

¿Sustituye la sedación a la anestesia general?

No. Son estados distintos: en la anestesia general no hay respuesta ni siquiera al dolor, y el soporte respiratorio deja de ser opcional.

¿Qué diferencia hay entre sedación y analgesia?

La sedación reduce el nivel de conciencia; la analgesia suprime la percepción del dolor sin tocar necesariamente la conciencia. Son dos ejes independientes que casi siempre se combinan, hasta el punto de que en anestesiología existe un término propio, sedoanalgesia, para nombrar esa combinación. Una endoscopia, por ejemplo, puede realizarse con sedación y sin analgesia si la exploración no resulta dolorosa, o con ambas si se prevén maniobras molestas. Lo contrario también es posible: administrar un analgésico potente a un paciente que permanece despierto y orientado en todo momento. Confundir ambos conceptos lleva a pensar que estar sedado equivale a no sentir dolor, y no siempre es así.

¿Se recuerda algo de lo ocurrido durante una sedación?

Depende del grado alcanzado y del fármaco empleado. Muchos de los utilizados en sedación tienen un efecto amnésico añadido, de modo que el paciente puede colaborar con el equipo durante el procedimiento y, sin embargo, no conservar después ningún recuerdo de ese tramo.

¿Qué tiene de especial la sedación disociativa?

Que rompe la regla general del continuo. Ligada a la ketamina, produce amnesia y analgesia profundas sin comprometer la respiración espontánea ni los reflejos de la vía aérea, algo que no sucede en ningún otro nivel de sedación por profundo que sea.

Referencias

  1. Real Academia Española. Sedar. Diccionario de la lengua española.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Cómo hacer sedación y analgesia.
  3. American Society of Anesthesiologists. Continuum de profundidad de sedación: definición de anestesia general y de los niveles de sedación/analgesia (1999, revisado en 2019).
  4. Redalyc. Sedación para procedimientos en el servicio de urgencias.

Entradas relacionadas

  • Analgesia. Supresión de la percepción dolorosa, con o sin alteración del nivel de conciencia.
  • Ansiolítico. Fármaco que reduce la ansiedad conservando la vigilia y las funciones cognitivas.
  • Anestesiología. Especialidad médica que abarca todo el continuo, desde la sedación mínima hasta la anestesia general.
  • Anestesia disociativa. Estado cataléptico con analgesia y amnesia que conserva la respiración espontánea y los reflejos de la vía aérea.

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