DICCIONARIO MÉDICO
Rigidez
La rigidez es el aumento de la resistencia que percibe el explorador al movilizar de forma pasiva una articulación o un grupo muscular, mantenida de forma constante o intermitente a lo largo de todo el recorrido del movimiento. La palabra procede del latín "rigidus" ("rígido, yerto, duro"), derivado del verbo "rigere", estar tieso. El origen delata bien el fenómeno: algo que no cede, que conserva su forma frente a una fuerza externa. En medicina, sin embargo, el mismo término nombra dos realidades bastante distintas. Existe una rigidez de origen mecánico, la que la Real Academia Nacional de Medicina recoge como "rigidez articular": la limitación parcial y permanente del movimiento de una articulación por causas estructurales (cicatrices retráctiles, adherencias, alteraciones óseas), sin que intervenga el sistema nervioso. Y existe una rigidez de origen neurológico, la que ocupa el resto de esta entrada: un aumento del tono muscular en reposo, detectable al mover pasivamente un miembro, que traduce una alteración en el control central del movimiento. Ninguna de las dos debe confundirse con la rigidez cadavérica. Comparten nombre, no mecanismo: la rigidez cadavérica no es un fenómeno del músculo vivo ni del sistema nervioso, sino un cambio químico que sobreviene tras la muerte. El aumento del tono muscular (hipertonía) no se comporta igual según la vía nerviosa dañada. La rigidez de origen extrapiramidal, la que interesa aquí, afecta por igual a los músculos flexores y extensores, se mantiene constante durante todo el recorrido del movimiento y no depende de la velocidad con la que el explorador mueva la extremidad. La espasticidad es harina de otro costal: depende de la velocidad del estiramiento, predomina en unos grupos musculares sobre otros y suele acompañarse de reflejos exagerados. Nace de una lesión de la vía piramidal, no de los ganglios basales. El diccionario dedica una entrada propia a la espasticidad, con esa diferencia explicada en detalle. Hay una tercera figura, menos conocida, que conviene no confundir con ninguna de las dos: la paratonía, también llamada Gegenhalten (el término alemán significa literalmente "contra-sostener"). Es una oposición involuntaria que aumenta cuanto mayor es la fuerza o la velocidad con que el examinador intenta mover la extremidad. Aparece en lesiones frontales y en demencias avanzadas. Desconcierta porque a primera vista se parece a la rigidez, pero su lógica es la contraria: cuanto más se empuja, más resiste. Dentro de la rigidez extrapiramidal, la exploración distingue dos patrones. Uno es la rigidez en tubo de plomo: una resistencia uniforme y continua, como si se doblara una barra de plomo. El otro es la rigidez en rueda dentada, con sacudidas rítmicas superpuestas a esa resistencia de fondo. Cuando este patrón se asocia a la enfermedad de Parkinson adquiere entidad propia como signo diagnóstico, y el diccionario le dedica una entrada específica: rigidez en rueda dentada. Otras dos formas aparecen en el contexto de una lesión cerebral grave, no de una enfermedad neurodegenerativa: la rigidez de decorticación y la rigidez de descerebración, dos posturas anómalas que orientan sobre la altura a la que se ha dañado el encéfalo. Queda una cuarta forma, de mecanismo distinto a las anteriores: la rigidez de nuca, la resistencia refleja a la flexión pasiva del cuello, casi siempre relacionada con irritación de las meninges y no con un trastorno del tono de las extremidades. Del latín "rigidus", que significaba literalmente "rígido" o "yerto", y este del verbo "rigere", estar tieso. La misma raíz asoma en "rigor", presente en la expresión latina "rigor mortis" para la rigidez que sigue a la muerte, un fenómeno de mecanismo completamente distinto al que trata esta entrada. No. Ambas son formas de hipertonía, pero con orígenes y comportamiento distintos: la rigidez es constante durante todo el movimiento y no varía con la velocidad; la espasticidad sí depende de ella y suele acompañarse de reflejos exaltados. No necesariamente. La rigidez articular, de causa mecánica, no tiene relación con el sistema nervioso. Solo la rigidez de origen neurológico, la que desarrollan las entradas específicas de este diccionario, apunta a una alteración del control central del movimiento. Porque no depende del sistema nervioso ni del tono muscular en sentido fisiológico. Es un cambio bioquímico que ocurre en un músculo ya muerto, cuando se agota el ATP y las fibras de actina y miosina quedan entrelazadas sin poder separarse. Sí, y ocurre con frecuencia en los cuadros neurológicos graves. Un mismo paciente en coma puede alternar posturas de decorticación y de descerebración según progresa la lesión, mientras que la rigidez en rueda dentada solo se explora en pacientes conscientes capaces de colaborar con la maniobra.Qué es la rigidez
Rigidez neurológica frente a otras formas de hipertonía
Formas clínicas reconocidas en el diccionario
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede exactamente la palabra "rigidez"?
¿Es lo mismo rigidez que espasticidad?
¿La rigidez siempre indica una enfermedad neurológica?
¿Por qué la rigidez cadavérica no se considera una forma de hipertonía?
¿Puede una persona presentar varios tipos de rigidez a la vez?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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