DICCIONARIO MÉDICO
Retinopexia neumática
La retinopexia neumática es un procedimiento ambulatorio para reaplicar la retina desprendida que combina la inyección de una burbuja de gas en el interior del ojo con el sellado del desgarro mediante frío o láser. El adjetivo neumática procede del griego pneuma, aire, y alude al mecanismo de taponamiento mediante una burbuja gaseosa. El oftalmólogo inyecta una pequeña cantidad de gas expansible, habitualmente hexafluoruro de azufre o perfluoropropano, en la cavidad vítrea del ojo. Al ser más ligero que el humor vítreo, el gas asciende hasta presionar la zona del desgarro desde dentro, taponándolo y favoreciendo que el líquido acumulado bajo la retina se reabsorba de forma natural. El sellado definitivo del desgarro se obtiene con una retinopexia convencional, por frío o por láser, aplicada antes o después de la inyección según el caso. Tras la inyección, la persona debe mantener la cabeza en una posición determinada durante varios días, de modo que la burbuja permanezca alineada con la rotura mientras hace su efecto. El gas se reabsorbe por sí solo con el paso de las semanas. La paternidad de la técnica suele atribuirse a los oftalmólogos estadounidenses George Hilton y W. Sanderson Grizzard, que en 1986 publicaron la primera serie de casos bajo el nombre de "pneumatic retinopexy" y contribuyeron a popularizarla en todo el mundo. Año y medio antes, sin embargo, el madrileño Alfredo Domínguez ya había descrito en castellano un procedimiento equivalente, al que llamó pneumocausis, como alternativa ambulatoria a la cirugía convencional del desprendimiento de retina. La prioridad de Domínguez ha sido reconocida por revisiones históricas posteriores, aunque el nombre y la difusión internacional de la técnica quedaron asociados a Hilton y Grizzard. Su principal ventaja frente al cerclaje escleral o la vitrectomía es que puede realizarse en la consulta, sin necesidad de quirófano ni ingreso. A cambio, solo resulta adecuada para determinados desprendimientos: los provocados por desgarros situados en la mitad superior del ojo y agrupados en una zona limitada. Ante un desgarro extenso, una proliferación vitreorretiniana avanzada o un paciente que no pueda cumplir con el posicionamiento posterior, se recurre a las técnicas quirúrgicas convencionales. Comparte raíz con neumático o neumonía: el griego pneuma, aire. No guarda relación alguna con la respiración del paciente. No. Solo es una opción en casos seleccionados, según la localización y extensión del desgarro. El madrileño Alfredo Domínguez, en 1985, aunque el crédito internacional recayó en Hilton y Grizzard un año después. Principalmente hexafluoruro de azufre (SF6) y perfluoropropano (C3F8), ambos expansibles y de reabsorción lenta.Qué es la retinopexia neumática
Antecedentes históricos
Comparación con otras técnicas quirúrgicas
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama neumática?
¿Sustituye siempre a la cirugía?
¿Quién la describió primero?
¿Qué gases se emplean?
Referencias
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