DICCIONARIO MÉDICO
Respiración de Cheyne-Stokes
La respiración de Cheyne-Stokes es un patrón cíclico en el que la profundidad de cada respiración crece de forma progresiva hasta un máximo, decrece después con la misma gradualidad y termina en un breve episodio de apnea, antes de que el ciclo completo, que suele durar entre treinta segundos y dos minutos, vuelva a empezar. El dibujo del ciclo, en forma de rombo cuando se representa el volumen de aire frente al tiempo, no es casual: refleja un sistema de control ventilatorio que ha perdido estabilidad. Normalmente, el centro respiratorio ajusta la profundidad y la frecuencia de cada respiración a la concentración de dióxido de carbono en sangre, casi en tiempo real. Cuando ese ajuste se retrasa (por un fallo cardíaco que enlentece la circulación entre pulmón y cerebro, o por una lesión que afecta a ambos hemisferios o al diencéfalo) el sistema empieza a sobrerreaccionar: respira de más, baja demasiado el dióxido de carbono, se detiene, lo deja acumular de nuevo, y vuelve a respirar de más. El resultado es la oscilación característica. El primero en describirlo, en 1818, fue John Cheyne, cirujano escocés afincado en Dublín y cofundador de los Dublin Hospital Reports. Su paciente tenía una insuficiencia cardíaca avanzada y presentaba, durante el sueño, ese patrón de respiración que crecía y menguaba. La observación quedó casi olvidada durante treinta y seis años, hasta que William Stokes, también médico en el Meath Hospital de Dublín, la redescubrió de forma independiente en 1854 y le dio la difusión que hizo que el hallazgo pasara a la posteridad con dos apellidos. No debe confundirse con la respiración de Biot, descrita por el médico francés Camille Biot en 1875 en un paciente con meningitis tuberculosa, que la llamó ritmo meníngeo. La diferencia salta a la vista en la gráfica: Biot carece por completo del dibujo en rombo, creciente y decreciente, que define a Cheyne-Stokes. Es, sencillamente, irregular, sin ningún patrón reconocible, y suele asociarse a lesiones más bajas, del tronco del encéfalo, con un pronóstico habitualmente peor que el de Cheyne-Stokes. Tampoco es lo mismo que la respiración de Kussmaul, profunda y regular, propia de la acidosis metabólica; tiene entrada propia en este diccionario bajo respiración de Kussmaul. Tres nombres, tres gráficas distintas, tres orígenes fisiopatológicos que conviene no mezclar por el simple hecho de compartir la etiqueta de patrón respiratorio anormal. Entre treinta segundos y dos minutos, aunque varía de una persona a otra y según la causa de fondo. Lo característico no es tanto la duración exacta como la simetría del ciclo: sube, baja, se detiene, vuelve a subir. Porque Cheyne lo describió primero, en 1818, y Stokes lo redescubrió por su cuenta treinta y seis años después, sin que su hallazgo original hubiera trascendido. La medicina terminó reconociendo a los dos. No. Aparece también en lesiones cerebrales que afectan a ambos hemisferios o al diencéfalo, en la insuficiencia renal avanzada y, de forma pasajera y benigna, en personas sanas que duermen a gran altitud. En la forma del ciclo. Cheyne-Stokes crece y decrece con regularidad; Biot es completamente irregular, sin ese dibujo en rombo, y suele indicar una lesión más baja y más grave, a la altura del tronco del encéfalo.Qué es la respiración de Cheyne-Stokes
Historia
Distinción con otros patrones alterados
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura un ciclo completo de Cheyne-Stokes?
¿Por qué el nombre lleva dos apellidos?
¿Es exclusiva de la insuficiencia cardíaca?
¿En qué se diferencia de la respiración de Biot?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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