DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo oculocardiaco
El reflejo oculocardiaco es el descenso brusco de la frecuencia cardíaca que se produce al ejercer presión sobre el globo ocular o al traccionar los músculos que lo mueven. También se conoce como reflejo de Aschner o reflejo de Aschner-Dagnini, y su forma más citada es la bradicardia que puede aparecer durante la cirugía de estrabismo. La descripción original no hablaba solo del corazón. El primer autor en publicarlo tituló su trabajo «sobre un reflejo aún no descrito, del ojo a la circulación y la respiración», y observó que la presión ocular podía hacer desaparecer el pulso radial mientras alteraba, al mismo tiempo, el ritmo respiratorio. La bradicardia acabó imponiéndose como el efecto de referencia, pero el fenómeno completo es algo más amplio de lo que sugiere su nombre habitual. La vía aferente parte de los nervios ciliares largos y cortos, que recogen el estímulo de presión en el globo ocular y lo conducen al ganglio ciliar. De ahí pasa a la rama oftálmica del nervio trigémino, sube hasta el ganglio de Gasser y llega al núcleo sensitivo principal del trigémino, en el tronco encefálico. Fibras internunciales cortas conectan ese núcleo con el núcleo ambiguo, punto de partida de la vía eferente: el nervio vago, que frena la frecuencia sinusal del corazón. Giuseppe Dagnini, internista y neurólogo al frente del Hospital Mayor de Bolonia desde 1903, presentó el hallazgo el 17 de junio de 1908 ante la Academia de Ciencias Médicas de la ciudad. Cuatro meses más tarde, sin conocer el trabajo de Dagnini, el vienés Bernhard Aschner (entonces un joven cirujano en formación, mucho antes de dedicarse a la ginecología y la endocrinología por las que sería conocido después) publicó una descripción independiente en la Wiener klinische Wochenschrift. El reflejo terminó llevando el nombre de ambos, aunque en la literatura anglosajona se lo suele citar simplemente como reflejo de Aschner. Casi un siglo después, en 1999, Bernhard Schaller y su equipo observaron episodios de bradicardia repentina durante cirugías del ángulo pontocerebeloso y propusieron agrupar todos estos fenómenos bajo el nombre de reflejo trigeminocardíaco. La clasificación distingue un tipo central, provocado por estimulación directa del ganglio de Gasser, de un tipo periférico con tres variantes: el propio reflejo oculocardiaco, el reflejo maxilocardíaco y una tercera variante ligada al reflejo de inmersión, mediada por el nervio etmoidal anterior. El oculocardiaco es, con diferencia, el más antiguo de los tres: se conocía desde 1908, nueve décadas antes de que existiera el término paraguas que hoy lo engloba. No debe confundirse con el reflejo de Bainbridge, que actúa en sentido contrario: acelera el corazón cuando el estiramiento de las aurículas detecta un exceso de volumen circulante, sin que intervenga el ojo en ningún momento. Tampoco debe confundirse con el reflejo del cuerpo carotídeo, otro mecanismo vagal capaz de frenar la frecuencia cardíaca, pero con un estímulo (la falta de oxígeno) y una localización (el cuello) completamente distintos. Su frecuencia de aparición varía mucho según la serie consultada, entre el 14 % y el 90 % de los procedimientos que lo desencadenan, y disminuye de forma notable con la edad: es más intenso y más constante en la infancia. Lo describió primero el italiano Giuseppe Dagnini, el 17 de junio de 1908, ante la Academia de Ciencias Médicas de Bolonia. El austríaco Bernhard Aschner llegó a la misma observación por su cuenta, cuatro meses después, sin conocer el trabajo de Dagnini. No. El trigeminocardíaco es el término más amplio, propuesto en 1999, que engloba varios reflejos con un rasgo común (la estimulación del nervio trigémino desencadenando cambios cardiorrespiratorios). El oculocardiaco es solo uno de ellos, el que se activa concretamente a través del ojo. Al contrario: el de Bainbridge produce el efecto opuesto, taquicardia en lugar de bradicardia, y responde a un estímulo distinto, el llenado de las aurículas, sin que el ojo participe en absoluto. No, según la descripción original de Aschner. También puede alterar el ritmo respiratorio, aunque hoy se le presta mucha menos atención a este segundo efecto que a la bradicardia.Qué es el reflejo oculocardiaco
Mecanismo
Historia
Clasificación moderna
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Quién descubrió el reflejo oculocardiaco?
¿Es lo mismo que el reflejo trigeminocardíaco?
¿Guarda relación con el reflejo de Bainbridge?
¿Afecta solo al corazón?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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