DICCIONARIO MÉDICO
Raquitismo tardío
El raquitismo tardío es la forma autosómica dominante del raquitismo hipofosfatémico hereditario, caracterizada por una penetrancia incompleta y una edad de inicio muy variable, que puede retrasarse hasta la adolescencia o la edad adulta. También se conoce por sus siglas en inglés, ADHR. El nombre alude a su rasgo más distintivo dentro de la familia de los raquitismos hipofosfatémicos: mientras que la forma ligada al cromosoma X casi siempre debuta en la primera infancia, esta variante puede permanecer silente durante años y manifestarse recién en la adolescencia o, incluso, ya en la vida adulta. No todos los portadores de la mutación llegan a desarrollar síntomas, un fenómeno que en genética se denomina penetrancia incompleta. Detrás del cuadro hay mutaciones de ganancia de función en el gen FGF23, situado en el cromosoma 12p13. En condiciones normales, esta proteína se degrada con rapidez tras cumplir su función reguladora del fosfato. Las mutaciones descritas en el raquitismo tardío alteran precisamente el punto de corte donde debería producirse esa degradación, de modo que la hormona resiste más tiempo del habitual en la circulación. El resultado es una pérdida renal de fosfato sostenida, con niveles de vitamina D activa inapropiadamente normales para el grado de hipofosfatemia, en un patrón bioquímico muy similar al de la forma ligada al X. Los pacientes descritos en la literatura se agrupan, a grandes rasgos, en dos perfiles. Uno debuta en la primera infancia con los signos clásicos del raquitismo: deformidad de las piernas, retraso del crecimiento y ensanchamiento de las muñecas. El otro aparece más tarde, en la adolescencia o la edad adulta, con dolor óseo y debilidad muscular, pero sin las deformidades esqueléticas propias de la infancia. Existe, además, un dato singular dentro de este grupo: en algunos pacientes la pérdida renal de fosfato remite de forma espontánea después de la pubertad, algo que no ocurre en la forma ligada al cromosoma X. Ambos trastornos comparten un perfil bioquímico casi idéntico, con hipofosfatemia y calcio y hormona paratiroidea normales. La diferencia está en la herencia y en el curso. El ligado al X se transmite de forma dominante ligada al cromosoma X, con una penetrancia prácticamente completa y una persistencia del defecto durante toda la vida. El raquitismo tardío, en cambio, es autosómico dominante, afecta a hombres y mujeres por igual, su penetrancia es incompleta y, como se ha señalado, puede remitir en algunos casos tras la pubertad. Es una enfermedad rara incluso dentro del ya reducido grupo de los raquitismos hipofosfatémicos hereditarios, con una prevalencia estimada por debajo de 1 caso por millón de habitantes. Le corresponde el código E83.3 de la Clasificación Internacional de Enfermedades y el número 193100 en el catálogo OMIM de enfermedades de base genética. Por su edad de inicio, mucho más variable que la de otras formas hereditarias de raquitismo. Puede aparecer en la infancia, pero también hacerlo por primera vez en la adolescencia o en la edad adulta. Sí, con un patrón autosómico dominante, lo que significa que basta una copia mutada del gen FGF23 para desarrollar la enfermedad, aunque no todos los portadores llegan a manifestarla. En algunos pacientes, sí. Se han descrito casos en los que la pérdida renal de fosfato se normaliza de forma espontánea después de la pubertad, algo poco habitual entre los raquitismos hipofosfatémicos hereditarios.Qué es el raquitismo tardío
Mecanismo
Un curso clínico particular
Diferenciación con el raquitismo hipofosfatémico ligado al X
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama raquitismo tardío?
¿Es hereditario?
¿Puede desaparecer con el tiempo?
Referencias
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