DICCIONARIO MÉDICO
Radionúclido
Un radionúclido es una especie atómica cuyo núcleo alberga un exceso de energía que lo hace inestable, lo que le lleva a desintegrarse emitiendo radiación en forma de partículas o rayos gamma hasta alcanzar una configuración más estable. Existen radionúclidos de origen natural, presentes en la corteza terrestre y en la atmósfera, y otros que se obtienen de forma artificial en reactores nucleares y aceleradores de partículas. En medicina nuclear forman parte de los radiofármacos empleados en pruebas diagnósticas como la gammagrafía o la tomografía por emisión de positrones. Todo átomo queda definido, desde el punto de vista nuclear, por tres datos: el número de protones, el número de neutrones y el estado energético de su núcleo. Cada combinación posible de estos tres valores recibe el nombre de núclido. Un radionúclido es, sencillamente, un núclido cuyo núcleo resulta inestable. La palabra núclido no tiene una historia larga. La propuso en 1947 el químico nuclear estadounidense Truman P. Kohman, en un artículo breve publicado en el American Journal of Physics, con un propósito muy concreto: separar las propiedades del núcleo de las propiedades químicas que definen a un isótopo. La Real Academia Española recoge la forma nucleido, aunque en la práctica clínica y científica en español se ha impuesto la variante radionúclido, con tilde en la u. El propio núcleo remonta al latín nucleus, diminutivo de nux (nuez): el nombre alude, de forma un tanto pintoresca, a la semilla situada en el centro del fruto. El prefijo radio- procede del latín radius (rayo); su historia completa, ligada al descubrimiento de los rayos X, se recoge en la entrada dedicada a este prefijo. Para alcanzar una configuración más estable, el núcleo de un radionúclido libera su exceso de energía por alguna de estas vías: emitiendo una partícula alfa (dos protones y dos neutrones unidos), expulsando una partícula beta (un electrón o un positrón, según el caso) o liberando un fotón gamma sin cambiar su composición interna, en lo que se llama transición isomérica. A veces el núcleo original se transforma en un único paso; otras veces necesita varias desintegraciones sucesivas hasta llegar a un núclido estable. Cada radionúclido decae a su propio ritmo, expresado como vida media: el tiempo que tarda la mitad de los átomos de una muestra en desintegrarse. Es una magnitud fija, la misma bajo cualquier condición física o química. Se explica con detalle en la entrada sobre la vida media de un radionúclido. Los radionúclidos que existen en la naturaleza se agrupan en dos familias. Los primordiales llevan presentes desde la formación de la Tierra y decaen con extraordinaria lentitud, como el uranio 238, el torio 232 o el potasio 40. Los cosmogénicos, en cambio, se generan de manera continua cuando la radiación cósmica choca contra la atmósfera terrestre, y entre ellos figuran el carbono 14 y el berilio 7. A estos dos grupos se suma el de los radionúclidos artificiales, obtenidos en reactores nucleares, ciclotrones o generadores de radionúclidos. Aquí se sitúan la mayoría de los que se emplean en medicina nuclear, como el tecnecio 99m, uno de los más utilizados en gammagrafía, o el flúor 18, habitual en la tomografía por emisión de positrones. Conviene distinguir tres conceptos que suelen confundirse. Isótopo describe átomos de un mismo elemento (igual número de protones) que difieren en el número de neutrones; núclido es un término más amplio, ya que caracteriza cualquier especie atómica por su número de protones, su número de neutrones y su estado energético, sin necesidad de compararla con otras del mismo elemento. Todo radioisótopo es, en consecuencia, un radionúclido, aunque no toda la familia de los núclidos se agrupa en isótopos. El radiofármaco tampoco es sinónimo de radionúclido. Un radiofármaco es el compuesto que se administra al paciente, formado por un radionúclido unido a una molécula transportadora que determina a qué tejido u órgano se dirige. El radionúclido aporta la señal detectable; la molécula, el destino. Son tres niveles distintos de un mismo objeto. El núcleo es la estructura física del átomo, formada por protones y neutrones. El núclido es la categoría que clasifica esa estructura según su composición y su energía. El radionúclido, por último, es el núclido concreto cuyo núcleo resulta inestable y se desintegra emitiendo radiación. Casi siempre, sí. En el lenguaje clínico y divulgativo ambos términos se usan como equivalentes. La diferencia es de alcance conceptual, no de fondo. Lo hizo el químico nuclear Truman P. Kohman, en 1947, al proponer un término que describiera el núcleo atómico con independencia de sus propiedades químicas. La Real Academia Española adaptó posteriormente esta voz al español como nucleido. El radionúclido es el átomo radiactivo en sí. El radiofármaco es el medicamento que resulta de unirlo a una molécula transportadora, y es precisamente esa molécula la que decide dónde se concentrará en el organismo. Puede profundizar en esta distinción en la entrada dedicada al radiofármaco.Qué es un radionúclido y de dónde procede el término
Cómo se desintegra un núcleo inestable
Clasificación de los radionúclidos
Diferencia entre radionúclido, isótopo y radiofármaco
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre núcleo, núclido y radionúclido?
¿Es lo mismo un radionúclido que un isótopo radiactivo?
¿Quién propuso la palabra núclido y cuándo?
¿Qué diferencia hay entre un radionúclido y un radiofármaco?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026