DICCIONARIO MÉDICO
Radiofarmacia
La radiofarmacia es la disciplina que se ocupa de la adquisición, preparación, control de calidad y dispensación de los radiofármacos. En España constituye, además, una especialidad sanitaria reconocida, con programa formativo propio y unidades hospitalarias autorizadas para ejercerla. La normativa autonómica define la unidad de radiofarmacia como la unidad sanitaria autorizada para adquirir, recibir, almacenar, preparar, controlar y dispensar radiofármacos, bajo la responsabilidad de un especialista en la materia. Esa definición legal resume bien el alcance real de la disciplina. No investiga ni diagnostica: garantiza que el producto final llegue al paciente con la calidad, la esterilidad y la actividad radiactiva exactas que exige cada prueba. La palabra combina radio, del latín radius, con farmacia, del griego pharmakeía, empleo de los medicamentos. La raíz última, phármakon, designaba a la vez el remedio y el veneno, una ambivalencia que no resulta forzada en este campo, donde la misma sustancia que permite ver el interior de un órgano puede dañarlo si se manipula sin las garantías adecuadas. El primer marco legal específico llegó con la Ley 25/1990, del medicamento, que dedicó un artículo propio a los radiofármacos e introdujo la figura del facultativo especialista en radiofarmacia. Los primeros farmacéuticos residentes en la especialidad comenzaron su formación en 1994. El Real Decreto 1163/2002 amplió después el acceso a químicos, biólogos y bioquímicos. Pocas especialidades sanitarias españolas comparten ese rasgo: la radiofarmacia no está reservada a una única titulación universitaria de partida. Hoy, el artículo 48 del texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos mantiene a los radiofármacos dentro del grupo de medicamentos especiales, con requisitos de autorización distintos de los del resto de fármacos. La Orden SND/939/2022 completa esa regulación con las normas de correcta preparación extemporánea: el procedimiento que permite elaborar un radiofármaco justo antes de administrarlo, a partir de un generador o de muestras del propio paciente. No debe confundirse con la farmacia hospitalaria, la especialidad farmacéutica más general que gestiona el resto de medicamentos de un hospital. La radiofarmacia trabaja con sustancias radiactivas de semivida corta, en instalaciones blindadas, bajo normas de protección radiológica que se suman, sin sustituirlas, a las de correcta fabricación farmacéutica. Buena parte de sus insumos procede de un ciclotrón o de un generador de radionucleidos, ambos ajenos al día a día de una farmacia convencional. Un facultativo con el título de especialista en radiofarmacia. Puede haber llegado a él desde la licenciatura en farmacia, medicina, química, biología o bioquímica, siempre que haya completado la residencia específica de la especialidad. No. Comparten hospital y, con frecuencia, cadena de suministro, pero son especialidades distintas, con programas formativos y comisiones nacionales propias. No. Solo en una unidad de radiofarmacia autorizada, con blindaje, control de calidad y personal acreditado. Desde 1994, año en que empezaron a formarse los primeros residentes tras la Ley del Medicamento de 1990. En 2002 se amplió el acceso a otras titulaciones científicas.Qué es la radiofarmacia
Una especialidad regulada desde 1994
Qué la diferencia de la farmacia hospitalaria
Preguntas frecuentes
¿Quién puede dirigir una unidad de radiofarmacia?
¿Es lo mismo que la farmacia hospitalaria?
¿Puede prepararse un radiofármaco en cualquier farmacia?
¿Desde cuándo existe en España como especialidad reconocida?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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